Incio Programa Inicio OEI

Está en:
OEI - Programas - Iberoamérica: Unidad Cultural en la Diversidad -

Referencias en torno al Proyecto Cartografía Cultural de Chile

“La cultura es el resultado inasible y misterioso, de innumerables fuerzas que se conjugan chocando, entrelazándose, negándose, asumiéndose y desgarrándose, en un acontecer continuo, en el cual se relacionan seres humanos, entorno y obras, para dar forma real a la vida”. Claudio di Girólamo Carlini(1).

Antecedentes

Los balances nacionales y mundiales relacionados con los programas e iniciativas para el desarrollo, arrojan un dato clave: que éstos han fracasado con frecuencia, “porque en muchos proyectos (de desarrollo) se había subestimado la importancia del factor humano, la compleja trama de relaciones y creencias, valores y motivaciones que es la médula de una cultura”(2).

Esta afirmación nos recuerda el mecanismo más productivo del ser humano-social -y que le es común al conjunto de los seres vivos-: la capacidad de detectar, procesar, almacenar y usar la información pero, además de ello, transmitirla “de cuerpo en cuerpo”, creando imágenes especulares, rasgos identitarios y con ellos, aprendizajes sociales.

El verdadero desarrollo por el que han transitado los pueblos, es aquel que ha mantenido al ser humano como centro. El entorno, la historicidad, las obras, son variables que nada importan si el ser social, lo verdaderamente vivo de una cultura, no está presente.

Esta es una época que reclama por referencias culturales dotadoras de sentido y lo reclama a todo nivel de los agrupamientos humanos. Parecieran “estarse desintegrando los sistemas de valores y los vínculos de solidaridad. Pareciera estarse agrandando el abismo entre ricos y pobres y el flagelo de la marginación social y económica perturba las aguas plácidas de la satisfacción superficial”(3). Estos son los períodos en que es muy clara la diferencia entre el mero crecimiento y el verdadero desarrollo.

Es en este cuadro mundial en que la búsqueda por la identidad cultural propia, no implica solamente ‘decorar’ el crecimiento económico, es más bien un desafío de transformaciones, en tanto la esencia de una cultura viva, es ser esencialmente ‘alternativa’(4).

Las sociedades latinoamericanas por su parte, vienen ampliando sus vínculos culturales a través de diversos mecanismos. Estos han facilitado el intercambio de bienes y servicios, pero asimismo han involucrado la circulación de aspectos simbólicos en la conformación del imaginario continental, los que a su vez determinan de manera sustantiva los hábitos y costumbres de consumo cultural de sus poblaciones.

Cuando se piensa en la utilización del conocimiento para aumentar el potencial que incrementa la competitividad de las empresas productoras de bienes y servicios y con ello mejorar las condiciones sociales y ambientales de una población, pocas veces se considera que el conocimiento de las representaciones simbólicas, que derivan de estos bienes o servicios, es información que aporta valor agregado a los anteriores.

En general, la investigación sobre Cultura, no ha sido considerada como ámbito de conocimiento estratégico dentro del diseño y evaluación de las políticas de desarrollo. (5)

Es deseable entonces, avanzar, a partir de una reflexión colectiva, en la construcción de aproximaciones metodológicas comunes e indicadores comparables que nos permitan analizar el impacto de los productos culturales

-materiales e inmateriales- que circulan en nuestros mercados, en su valoración y construcción de imaginarios sociales por parte de sus poblaciones.

Descripción del proyecto

El proyecto Cartografía Cultural de Chile elaboró una Catastro y un Atlas referidos al quehacer cultural vigente en el país. El Catastro registra, según regiones, las expresiones más relevantes de las culturas locales. Por su parte, el Atlas analiza e interpreta los datos del Catastro, a partir de antecedentes contextuales de diverso tipo; geoclimáticos, históricos, sociodemográficos, ideológicos, entre otros.

Sabemos que conceptos y teorías fijan parcialmente la realidad, son esquemas simplificadores de ésta, pero asimismo reconocemos su capacidad de potenciar voluntades, de crear y recrear nuestros mundos. Es por ello, que es válido utilizarlos cuando son producto de un acercamiento asertivo a la realidad que desean representar, o más bien interpretar. De esta manera, el estudio se inició con un enfoque exploratorio y de marco teórico emergente, pero apostando a una noción de territorio cultural que va más allá de lo espacial y que nos acerca a la amalgama de relaciones simbólicas que conforman las culturas.

Creemos que un territorio cultural no puede ser un mero espacio físico definido por fronteras y límites, éste territorio, es el espacio del que nos apropiamos al habitarlo, el que emerge con las relaciones y vínculos entre los seres humanos. Territorio es todo lo que llena el vacío, el espacio, lo que me nos acerca al otro y a la naturaleza. Conocer ese entramado, ese tejido, es conocer un territorio cultural.

Creemos que no existe ninguna posibilidad de reconocimiento de identidad propia, si no conocemos lo que efectivamente se hace en el ámbito cultural, en su dimensión no sólo cuantitativa y volumétrica, sino y fundamentalmente, en la significativa y tejedora de lazos de solidaridad, condiciones imprescindibles para un verdadero desarrollo como comunidad.

Ahora bien, ningún Sistema de Información Geográfico puede pretender cubrir la totalidad de lo que se hace hoy en el ámbito cultural. Sí es posible describir con el mayor relieve posible; desde lo subterráneo a lo notorio, desde lo marginal a lo oficial, de lo tradicional a lo experimental.

Finalmente, pensamos que ‘insumos’ como éste, sólo son el inicio de un imprescindible compromiso de los Estados con la cultura, así como una invitación a pensar una cultura “del” desarrollo, desde la potencia de lo identitario.

¿Por qué Cartografía?

Cuando nos planteamos la realización de estos mapas culturales, la visualización de un conjunto de láminas y símbolos, se hizo insuficiente para denominar lo que perseguíamos con esta investigación. Así, es como derivamos al concepto de cartografía, acogiéndonos al significado que tienen el conjunto de ‘cartas de navegación’ en la tradición e imaginario de los antiguos expedicionarios y exploradores. Existe en esta acepción traslúcida, una vocación por la magia envolvente del viaje autónomo, del que ve lo descuidado y reclama su presencia, de la actitud inocente que potencia el re-descubrimiento de lo escondido, en fin, simboliza nuestra decisión de sorprendernos con nuestros paisajes humanos y sus territorios.

Como ya señalábamos, el contexto en que nos planteamos este desafío, es el de una globalización mundial que puede llegar a devastar las aristas y particularidades locales, los pequeños y cotidianos rituales y cultos que construyen identidad en los pueblos. Por lo tanto, mapas que no registren esas “pequeñas grandes cosas”, es –en este contexto- un mapa raso, un mapa que no identifica, pues se transforma en una plantilla aplicable a cualquier lugar del planeta.

Se trata entonces, de una invitación a navegar a la deriva de la creación y recreación cultural, ahí donde nace, cambia y hace futuro, mostrando nuestro verdadero sello cultural que se fundamenta en la diversidad y multiculturalidad.

Objetivos

  1. Elaboración de registros nacionales de creadores, cultores, manifestaciones artísticas y culturales e instituciones ligadas al quehacer cultural.
  2. Descripción y mapeo de la situación y ubicación de las distintas manifestaciones artísticas y culturales de cada región de los países, relacionándolas con sus substratos culturales.

Notas

(1) En Seminario Patrimonio Cultural. Consejo de Monumentos Nacionales. 1997.

(2) Prólogo de Javier Pérez de Cuellar, al Informe de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo: “Nuestra Diversidad Creativa” UNESCO.1997.

(3) Op. Cit. UNESCO. Pp.5.

(4) Claudio Di Girólamo, en “La Cultura y el Poder Político”. Los mecanismos ‘alternativo’ y ‘transgresor’ de la Cultura, Cuadernos CIEPLAN n· 38.

(5) Sólo en la última década, se ha ido asumiendo en los foros internacionales, la constitución de éste ámbito como sector y aquello a motivado el despliegue de varias investigaciones sobre su dimensión en la población con sus respectivos impactos en la economía y en lo social.

  Formulario de suscripción gratuita a las Novedades del Programa

Iberoamérica: unidad cultural en la diversidad

Buscador | Mapa del sitio | Contactar
| Página inicial OEI |