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Naciones Unidas, frente a la gravedad y urgencia de los problemas
a los que se enfrenta hoy la humanidad, ha instituido una Década
de la Educación para un Futuro Sostenible (20052014),
designado a UNESCO como órgano responsable de su promoción.
El manifiesto que presentamos constituye un llamamiento a participar
decididamente en esta importante iniciativa (Ver http://www.oei.es/decada/).
Compromiso
por una educación para la sostenibilidad
Vivimos una situación de auténtica emergencia
planetaria, marcada por toda una serie de graves problemas
estrechamente relacionados: contaminación y degradación
de los ecosistemas, agotamiento de recursos, crecimiento incontrolado
de la población mundial, desequilibrios insostenibles, conflictos
destructivos, pérdida de diversidad biológica y cultural
Esta
situación de emergencia planetaria aparece asociada a comportamientos
individuales y colectivos orientados a la búsqueda de beneficios
particulares y a corto plazo, sin atender a sus consecuencias
para los demás o para las futuras generaciones. Un comportamiento
fruto, en buena medida, de la costumbre de centrar la atención
en lo más próximo, espacial y temporalmente.
Los educadores, en general, no estamos prestando suficiente atención
a esta situación pese a llamamientos como los de Naciones
Unidas en las Cumbres de La Tierra (Rio 1992 y Johannesburgo 2002).
Es preciso, por ello, asumir un compromiso para que toda
la educación, tanto formal (desde la escuela primaria a la
universidad) como informal (museos, media...), preste sistemáticamente
atención a la situación del mundo, con el fin de proporcionar
una percepción correcta de los problemas y de fomentar actitudes
y comportamientos favorables para el logro de un futuro sostenible.
Se trata, en definitiva, de contribuir a formar ciudadanas y ciudadanos
conscientes de la gravedad y del carácter global de los problemas
y preparados para participar en la toma de decisiones adecuadas.
Proponemos por ello el lanzamiento de la campaña Compromiso
por una educación para la sostenibilidad. El compromiso,
en primer lugar, de incorporar a nuestras acciones educativas la
atención a la situación del mundo, promoviendo entre
otros:
- Un consumo responsable, que se ajuste a las tres R (Reducir,
Reutilizar y Reciclar) y atienda a las demandas del Comercio
justo;
- La reivindicación e impulso de desarrollos tecnocientíficos
favorecedores de la sostenibilidad, con control social y la aplicación
sistemática del principio de precaución;
- Acciones sociopolíticas en defensa de la solidaridad
y la protección del medio, a escala local y planetaria,
que contribuyan a poner fin a los desequilibrios insostenibles
y a los conflictos asociados, con una decidida defensa de la ampliación
y generalización de los derechos humanos al conjunto de
la población mundial, sin discriminaciones de ningún
tipo (étnicas, de género
);
- La superación, en definitiva, de la defensa de los intereses
y valores particulares a corto plazo y la comprensión de
que la solidaridad y la protección global de la diversidad
biológica y cultural constituyen un requisito imprescindible
para una auténtica solución de los problemas.
El
compromiso, en segundo lugar, de multiplicar las iniciativas para
implicar al conjunto de los educadores, con campañas de difusión
y concienciación en los centros educativos, congresos, encuentros,
publicaciones
y, finalmente, el compromiso de un seguimiento
cuidadoso de las acciones realizadas, dándolas a conocer
para un mejor aprovechamiento colectivo.
Llamamos así a sumarnos decididamente a las iniciativas
de la Década de Educación para un Futuro Sostenible,
que Naciones Unidas promueve de 2005 a 2014. (http://www.oei.es/decada)
Educadores por la sostenibilidad
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