P. ¿Cómo surgió la idea de
crear el Ranking Web de Universidades del Mundo?
R. Nuestro equipo ya recogía datos
de la web académica desde mediados de los años
90. La publicación del Ranking de Shanghái,
en 2003, nos inspiró para formalizar nuestros datos
en un ranking mundial de universidades basado fundamentalmente
en la presencia e impacto de las instituciones en la Web.
P. ¿Cuál ha sido la reacción
de las instituciones ante este ranking?
R. Nuestro ranking ha despertado mucho
interés porque es el único que incluye más
de 500 universidades. En la actualidad analizamos cerca
de 18.000, lo que significa que somos la única fuente
de información para la mayoría de los países
en vías de desarrollo. Habitualmente recibimos correos
de muchas partes del mundo indicándonos nuevas universidades,
cambios de nombre o desapariciones. Esto indica que nos
consideran una fuente de referencia fundamental en el sector
de la educación superior.
P. ¿Qué importancia tiene el tamaño
de una institución a la hora de aparecer bien
situada en los rankings? ¿Se tiene en cuenta el
criterio de eficiencia?
R. Una universidad de nivel mundial tiene
que tener cierto tamaño, con docentes e investigadores
en un amplio espectro de disciplinas y un impacto relevante
en su comunidad. Además debe ser eficiente, pero
ese es sólo uno de los criterios.
P. Cuando se hablar de rankings, se critica que
puede haber intereses de algún tipo detrás. ¿Cómo
se puede evitar esto?
R. Es un vestigio del mercado de los
rankings de escuelas de negocios. Había muchos intereses
comerciales y daba lugar a trabajos manipulados, como los
que ha preparado la empresa QS para el famoso periódico
Times de Londres. Afortunadamente la mayoría de
los rankings actuales son más rigurosos y el propio
Times ha roto el contrato con QS para futuras ediciones.
P. ¿Hasta qué punto puede medir
un ranking la excelencia de una universidad?
R. Tanto la calidad como la excelencia
son conceptos difíciles de definir y medir, pero
podemos aproximar que son multifacetados, es decir, que
intervienen muchos aspectos. Por eso, los rankings actuales
se basan en índices compuestos, que incluyen múltiples
indicadores. Cuanto más complejo y exhaustivo sea
el análisis, más fidedigno resultará el
ranking. Pero hay que tener en cuenta que el ranking ofrece
solo el punto de partida, porque corresponde a la universidad
tomarse la web en serio.
P. ¿Qué aspectos es importante valorar
cuando se hace un ranking de universidad: la educación,
la investigación, el impacto social…?
R. Todos ellos, ya que la universidad
del siglo XXI no se puede entender sin un fuerte compromiso
social, una profunda integración en el tejido económico
y una elevada actividad investigadora. Todo ello no solo
a nivel local, sino compitiendo en un mercado global.
P. ¿Qué importancia tiene la visibilidad
de una universidad? ¿Hasta qué punto es
significativa la web, en este sentido?
R. La universidad debe buscar la excelencia.
El reconocimiento de la misma corresponde a la comunidad
académica internacional y los agentes económicos,
sociales y políticos involucrados en la actividad
universitaria. Hoy por hoy la manera más adecuada
de medir todos esos reconocimientos es mediante el estudio
de la visibilidad web, un auténtico referéndum
virtual sobre la excelencia universitaria.
P. ¿Qué aspectos deberían
mejorar, principalmente, las webs de las universidades
españolas?
R. La web debe ser un reflejo de las
actividades y resultados obtenidos por las universidades,
pero también una plataforma para atraer estudiantes
brillantes, destacados profesores e importantes recursos
económicos. Eso significa que las sedes web deben
ser más internacionales, tener contenidos ricos
y variados, publicar resultados de calidad y ofrecer servicios
no solo a sus miembros sino a toda la comunidad.
P. ¿A quién debería estar
más dirigida la web de una universidad: al estudiante,
al profesorado, al posible y futuro estudiante, a la
empresa…?
R. Una estrategia a medio y largo plazo
centrada en la viabilidad institucional debe incluir todos
los actores citados, sobre todo en un escenario internacional
muy competitivo.
P. ¿Cuáles son los ingredientes
fundamentales para crear una buena web académica?
R. Contenidos, contenidos de calidad
y contenidos multilingües.