Una minoría de hace cuatro siglos
Investigadores de las universidades de Córdoba, Sevilla,
Extremadura, Murcia y la UNED estudian y analizan los diversos
aspectos de la vida de los moriscos.
Rafael Muñoz - El grupo Historia
Social en la Epoca Moderna, formado por una docena de
investigadores de las universidades de Córdoba (UCO),
Sevilla, Extremadura, Murcia y la Universidad
Nacional de Educación a Distancia (UNED), estudian
y analizan los diversos aspectos de la vida de los moriscos
(sociales, económicos o científicos) en Andalucía
durante los siglos XVI al XVIII.
Concretamente, se aborda la expulsión de esta minoría étnico-religiosa
(moriscos), hace exactamente 400 años, mediante dos proyectos
de investigación. Por un lado, se indaga en la problemática
social generada en Andalucía (1570-1610) por la presencia
de la población morisca. Principalmente se hace hincapié en
la situación de esta minoría en la comunidad andaluza,
donde se asentó después del decreto de expulsión
de Granada por Felipe
II en 1570-71. "No han sido estudiados en casi ningún
sitio de España", por lo que no se sabe cómo
se desenvolvió cotidianamente la población, señala
Enrique Soria, profesor del departamento de Historia Moderna
de la UCO y director del grupo de trabajo.
El estudio se centra en los reinos de Córdoba, Jaén
y Sevilla, y sus resultados permiten comparar aquella situación
con la actual, "con la que tiene muchas similitudes",
puesto que "la población musulmana reactiva determinados
sectores económicos y presenta problemas de integración
cultural", tanto en una como en otra época. Se trata
de un proyecto de excelencia financiado por la Consejería
de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta
de Andalucía con 356.000 euros.
De otro lado, se analiza el panorama de los moriscos que permanecieron
en España tras la expulsión definitiva de 1609,
tema en el que "hay una enorme laguna historiográfica" según
sostiene Enrique Soria, quien afirma: "Se quedaron muchos
más moriscos de los que se pensaba". Unos se escondieron,
otros regresaron después de ser expulsados, muchos eran
descendientes de esclavos y se sabe que bastantes consiguieron
quedarse sobornando a las autoridades locales y fingiendo ser
cristianos viejos. Así se explica que en 1730, en Granada,
la Inquisición detuviera a 300 herejes que seguían
practicando la religión del Islam.
Esta ambiciosa tarea está subvencionada por un trabajo
de investigación concedido por el Ministerio
de Ciencia e Innovación, con 36.000 euros. La
labor a desarrollar es muy compleja, advierte el investigador
cordobés,
puesto que es necesario realizar reconstrucciones genealógicas
a través del cruce de documentación procedente
de distintos archivos nacionales y locales (Simancas, Histórico
Nacional, Chancillería de Granada, protocolos notariales,
parroquiales, municipales). Con todo ello, se espera desvelar
una parcela "tan importante de nuestro pasado, que ha sido
olvidada casi por completo hasta la actualidad". Ambas iniciativas
finalizan en el año 2012.