Carmen Mora Mondéjar Los estudios de comida surgen como disciplina académica en los años 90. Recientemente, este tema ha sido muy teorizado desde los campos del feminismo, los estudios culturales y la crítica literaria. Autores como Alford y Harris, Counihan y Van Esterik, o Curtain y Heldke, entre otros, han desarrollado conexiones entre la comida, la cultura, la identidad y el cuerpo, haciéndose eco del famoso eslogan “somos lo que comemos” de Brillat-Savarin. Sin embargo, apenas se ha prestado atención a la gran variedad de metáforas culinarias que las mujeres usan en sus literaturas para catalizar la comunicación entre culturas y consolidar genealogías individuales, familiares y nacionales.
Un grupo de la
UJA, ha iniciado el estudio de las metáforas culinarias en la literatura hispana de los últimos 40 años, sobre las cuales se asienta la identidad latina.
De boca en boca: comida y transculturación en la literatura latina a finales del siglo XX, dirigido por
Nieves Pascual Soler, es un proyecto en el que participan investigadores y técnicos de distintas universidades españolas, como las de Jaén,
Las Palmas de Gran Canaria,
Huelva,
La Laguna (Tenerife) y la
Universidad Jaime I de Castellón. Se trata de un Proyecto de Excelencia incentivado con 216.673,68 euros por la
Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía, en la convocatoria de 2008.
Comida, Identidad y Raza
“La idea de comenzar este proyecto surge al ver que aunque hay muchos investigadores que se han dedicado a estudiar la relación entre comida, identidad y raza, todavía no hay un estudio monográfico sobre la relación entre latinidad y comida desde el punto de vista literario”, afirma Nieves Pascual. Al hablar de latinidad entendemos la identidad de aquellos sudamericanos de segunda o tercera o cuarta generación cuyos antepasados emigraron a EEUU y ahora son de nacionalidad americana.
El objetivo de este grupo de investigadores de la UJA es tratar de describir la realidad latinoamericana como reflejo de un proceso que comprende varias fases. En esto siguen las teorías de Fernando Ortiz en Contrapunteo cubano del tabaco y del azúcar, que habla de tres estadios: adquisición de una cultura nueva (aculturación), pérdida o desarraigo de la cultura anterior (deculturación), y creación de nuevos fenómenos culturales a partir de los elementos supervivientes de la cultura originaria y de la adaptación de los componentes importados (neoculturación).
A partir de un corpus de textos literarios escritos por mujeres latinas en los EE.UU. en la segunda mitad del siglo XX (desde 1960 hasta 2007), los especialistas estudian las metáforas culinarias sobre las que ellas afirman su identidad, una identidad que definen como “transcultural”. “Partiendo de la idea de que la cultura determina lo que comemos, y de que lo que comemos y cómo lo hacemos condiciona el contexto cultural y fija nuestras creencias, nos proponemos analizar cómo estas representaciones culinarias crean una identidad latina”, asegura la investigadora. Los científicos de la UJA tomarán para ello textos de Julia Álvarez, Gloria Anzaldúa, Ana Castillo, Denise Chávez o Carmen De Monteflores, entre otras autoras. "Podemos mencionar el ajiaco cubano, el pan dulce, los fideos, menudo, picadillo o buñuelos como alegoría de la identidad latina y de su realidad transcultural", indica Nieves Pascual.
Se trata de un proyecto cuyos resultados aportarán información esclarecedora para comprender la situación actual de la cultura latina, su pasado y su futuro. Según indica Nieves Pascual, responsable principal, no hay ningún otro grupo de investigación en las universidades españolas trabajando el tema, por lo que este estudio pionero puede ser el inicio de un conjunto de proyectos, dirigidos al conocimiento de la identidad latina.
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Componentes del proyecto de investigación De boca en boca: comida y transculturación en la literatura latina a finales del siglo XX, dirigido por Nieves Pascual Soler.