Chile

INTEGRA es una fundación educacional, de carácter privado sin
fines de lucro, creada en 1990 y regida por el Título XXXIII del Libro I
del Código Civil, que atiende y educa a niños y niñas
menores de seis años que viven en situación de pobreza. Sus
establecimientos y programas se encuentran a lo largo de todo el país.
Su carácter nacional permite que en los barrios populares de los grandes
centros urbanos y en las comunidades rurales, aun las más aisladas, haya
oportunidades de cuidado, educación preescolar y alimentación
para la infancia que vive en pobreza.
Esta fundación es presidida, de acuerdo a sus estatutos, por la
esposa del Presidente de la República. Se financia con recursos del
Estado y de las municipalidades, y recibe aportes de organismos
internacionales, de empresas y de la comunidad.
Gracias a INTEGRA, en todas las comunas de Chile hay educadoras, auxiliares
de párvulos y asistentes de niños -"las tías de
INTEGRA"- trabajando con la infancia que más lo necesita, para
garantizarles igualdad de oportunidades en el acceso a la educación y al
pleno desarrollo como personas.
Su objetivo es contribuir al desarrollo integral de la infancia en
situación de pobreza, promoviendo su desarrollo intelectual, emocional,
social y nutricional. Con ello, se busca garantizar el principio
democrático de la igualdad de oportunidades para todos los niños
de Chile, ofreciendo posibilidades de desarrollo y plena realización a
los hijos de familias que viven en pobreza.
Para lograrlo, INTEGRA estimula la participación de todos los actores
del proceso educativo (madres y padres, familia, comunidad, educadores) y de
los diversos sectores nacionales que asumen su responsabilidad frente al tema
de la infancia y la pobreza (autoridades regionales, municipalidades, empresas
privadas, ONGs, organizaciones sociales, mundo de la cultura).
INTEGRA atiende a 60 mil niños, en 775 establecimientos, distribuidos
en todas las comunas del país. Es una red nacional de recursos humanos e
infraestructura en favor de la infancia, en especial, la que vive en
situación de pobreza. El quehacer de INTEGRA forma parte del Plan
Nacional de Superación de la Pobreza y del Plan Nacional de la Infancia.
Su especificidad consiste en potenciar las energías y recursos de la
propia comunidad al servicio del cuidado y desarrollo de los niños.
Ellos están a cargo de personas capacitadas y contratadas por la propia
institución para desempeñar sus delicadas funciones. Las tareas
de los profesionales son planificar, dirigir, supervisar y evaluar. Las
características y tamaño de los establecimientos se adecuan a las
condiciones y requerimientos del entorno. Su programa educativo es flexible y
adaptado a la realidad de los niños y sus familias. Se estimula y se
potencia la participación de padres y madres, otros familiares,
organizaciones vecinales y comunitarias en la tarea educativa y en la
mejoría de la calidad de vida de los niños y sus familias.
NÚMERO
DE ESTABLECIMIENTOS EN EL PAÍS |
I Región |
23 |
II Region |
20 |
III Región |
20 |
VI Región |
45 |
V Región |
80 |
VI Region |
31 |
VII Region |
66 |
VIII Region |
137 |
IX Región |
93 |
X Región |
80 |
XI Región |
17 |
XII Región |
7 |
Región Metrolitana |
156 |
Total |
775 |
Antecedentes:
La institución fue constituida a partir de los comedores infantiles
de la Fundación Nacional de Ayuda a la Comunidad (FUNACO), organismo que
proporcionaba cuidado y alimentación a niños de sectores
poblacionales durante la década de los 80.
Este Organismo obtuvo su personalidad jurídica mediante Decreto
Supremo N·900 del Ministerio de Justicia, publicado en el Diario Oficial
con fecha 27 de junio de 1979. Con posterioridad se han aprobado reformas a sus
estatutos por medio de los Decretos Supremos N·1.223 de 1991 y N·826
de 1993, ambos del Ministerio de Justicia, publicados con fecha 25 de octubre
de 1991 y 31 de agosto de 1993, respectivamente.
La creación de INTEGRA y su transformación en una
institución de carácter educacional, orientada a los niños
y niñas en edad preescolar, es un logro de los gobiernos
democráticos y de sus políticas públicas en los
ámbitos de la educación, la infancia y la superación de la
pobreza.
De esta manera, INTEGRA fue creada en 1990, con el retorno del país a
la democracia. Obtuvo su personalidad jurídica el 24 de octubre de 1991.
Su primera Presidenta fue la Sra. Leonor Oyarzún de Aylwin.
Es así que INTEGRA significa el reconocimiento en las
políticas gubernamentales de:
- la importancia de la educación inicial en la vida humana
- los cambios que en las familias y en la sociedad conlleva la masiva
incorporación de la mujer al mercado laboral y la necesidad de
soluciones de carácter social al cuidado de sus hijos
- la trascendencia de la educación como herramienta para la
superación de la pobreza
- el derecho de todos los niños y niñas a la
protección, al desarrollo y a la igualdad de oportunidades.
Al iniciarse la gestión del Gobierno del Presidente Eduardo Frei
Ruiz-Tagle, en marzo de 1994, la institución llevaba cuatro años
en la tarea de transformarse de una entidad asistencial en una
institución educativa.
El período de 1990 a 1994, que corresponde a la gestión del
Presidente Patricio Aylwin, fue un período fundacional, en el cual los
esfuerzos de INTEGRA se orientaron a transformar a su predecesora, la FUNACO y
sus comedores infantiles, en una institución educacional, destinada al
desarrollo integral de niños y niñas de 0 a 6 años.
Con este objetivo se dotó a los Centros Abiertos de un programa
educativo y material didáctico; se inició la incorporación
a los Centros de una educadora de párvulos como directora, y se
realizó un gran esfuerzo para capacitar al personal en la
atención de los niños y en el desarrollo de los programas
educativos, a través del Plan Nacional de Capacitación
En ese período hubo un importante cambio en la calidad del servicio
de alimentación que se proporcionaba a los niños, y que
dependía de los recursos de cada establecimiento. INTEGRA creó un
Programa Alimentario de carácter nacional, suministrado por empresas
concesionarias privadas y regulado por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y
Becas (JUNAEB); el plan se basa en criterios de calidad alimentaria y equidad
en el servicio para los niños de diferentes lugares del país.
En 1994, INTEGRA contaba con 592 Centros Abiertos, que atendían a
44.325 niños en situación de pobreza y tenía 6.101
funcionarios. Era una institución centralizada, gran parte de las
decisiones se tomaban en la capital.
La administración que asumía en marzo de 1994 tenía por
delante importantes desafíos que le planteaban las políticas
sociales y educacionales anunciadas en el Programa del Presidente Frei y
también su propia experiencia como institución en el
período fundacional.
Durante el año 1995, se aprobó una modificación de los
Estatutos de la Fundación, conforme a la cual aumentó a siete el
número de Consejeros. Al cierre del año 1996, dicha
modificación se encontraba en trámite de aprobación en
conformidad a la Ley.
Misión
"Promover el desarrollo intelectual, emocional, social y nutricional de
los niños y niñas menores de seis años que viven en
situación de pobreza y garantizar su cuidado, como contribución a
la superación de las condiciones de desventaja con que acceden a la
educación básica y a lograr la igualdad de oportunidades".
Esta definición de la misión ha sido clave para orientar el
quehacer de INTEGRA durante el período 1994/2000, en el cual la
prioridad institucional ha sido concentrar los esfuerzos en el desarrollo de
los niños.
Fundamentación:
Todos los niños nacen iguales y con las mismas ganas de jugar, de
aprender, salir al mundo, interactuar con otros y ser felices. Pero en la
medida que crecen, las oportunidades para lograrlo se van diferenciando. Uno de
los factores claves de la diferencia, es el grado de desarrollo que tiene el
niño cuando ingresa a la educación básica. Un porcentaje
importante de niños entre cero y seis años que viven en la
pobreza, tiene un desarrollo psicomotor inferior a los que se espera a su edad.
Por lo que su acceso a la educación básica se produce en
condiciones de desventaja. Fenómenos como la deserción escolar y
la repitencia son más frecuentes entre los niños pobres.
Al limitar las condiciones de vida material y cultural de la familia, la
pobreza restringe las oportunidades, variedad y calidad de las experiencias y
estímulos que facilitan el desarrollo y aprendizaje del niño. La
pobreza es una poderosa barrera para el pleno desarrollo y la felicidad de los
niños, pues daña su capacidad de aprendizaje e integración
social.
El cuidado y la educación de los niños es una vía
eficaz de romper el círculo de la pobreza, porque:
- Desarrolla el lenguaje y otras funciones básicas para el
aprendizaje; desarrolla habilidades emocionales y sociales, y mejora las
condiciones de ingreso del niño a la escuela.
- Facilita la incorporación de la madre al mercado laboral,
aumentando el nivel de ingresos de la familia, lo que contribuye a superar la
pobreza.
Servicios:
- Atención y cuidado de menores en horario de 8:30 - 16:30
- Atención y cuidado de hijos de madres trabajadoras, en horario de
8:30 horas a 19:30 horas, en 306 Centros (9546 niños) y salas cunas en
89 establecimientos (2073 lactantes).
- Programa educacional con apoyo de material
técnico-pedagógico y material didáctico.
- Alimentación: se cubre el 70% de las necesidades calóricas
que requieren los niños, a través de cuatro servicios de
alimentación (desayuno, almuerzo, once y una colación adicional
para niños y niñas en extensión horaria).
Objetivos Estratégicos
Al asumir en marzo de 1994 la nueva administración encabezada por
la Sra. Marta Larraechea de Frei, esos objetivos se resumen en el lema
"Más niños y niñas, mejor educación".
Los grandes objetivos estratégicos que se propuso INTEGRA para el
período 1994 - 2000 son:
- Aumentar la cobertura y perfeccionar su focalización en pobreza, en
hijos de madres trabajadores y madres jefas de hogar.
- Mejorar la calidad del servicio que ofrece INTEGRA a los niños y
sus familias, con especial énfasis en el impacto de su programa
educativo en niños y niñas.
- Desarrollar la organización de la institución y modernizar
su gestión.
- Contribuir a instalar en la agenda pública el tema de los
niños y niñas como actores sociales y sujetos de derecho.
Esos cuatro objetivos estratégicos representan:
Un compromiso con el país, asociado a la urgente necesidad de
aumentar la cobertura de niños en edad preescolar aprovechando al
máximo la capacidad de atención de los centros existentes,
habilitando nuevos establecimientos y creando otras alternativas de
atención, especialmente para cubrir los sectores rurales.
Un compromiso con los niños y niñas, con sus padres y sus
comunidades, a través de mejorar la calidad de la atención
integral de los niños atendidos; de fortalecer el trabajo educativo,
valorizando el rol que los padres y madres tienen en el desarrollo de sus
hijos; de facilitar la inserción de la mujer en el campo laboral, y de
vincularse a las comunidades donde los establecimientos se encuentran insertos.
Un compromiso con la institución, orientado a aumentar la
eficacia y eficiencia institucional, revisar la estructura organizacional y
favorecer un proceso paulatino y progresivo de descentralización, para
fortalecer a los establecimientos que atienden a los niños como unidad
básica de la gestión institucional.
Un compromiso con los trabajadores de la Fundación, a
través del mejoramiento de las remuneraciones y de las condiciones
laborales y de la implementación de un programa nacional de
capacitación.
Fuentes de financiamiento:
- Aportes del Estado, a través del Ministerio del Interior.
- Aportes del Ministerio de Educación.
- Subvenciones Municipales
- Aportes de la Cooperación Internacional.
- Aportes privados (donaciones de la empresa privada, proyectos propios y
otros aportes de la comunidad).
Beneficiarios:
Los beneficiarios centrales del quehacer de INTEGRA son los niños y
niñas en situación de pobreza. El impacto que se espera obtener
es el desarrollo integral, que les permita mejorar sus habilidades y
posibilidades para el ingreso al sistema escolar y desempeño en la vida.
Metodología:
Para alcanzar estos resultados, se implementa un programa de desarrollo
integral y de cuidado de los niños. Este consiste en un sistema de
atención y desarrollo centrado en la persona, pertinente con la cultura
y realidad de los niños y que involucra a padres y a la comunidad en un
rol educativo complementario.
Este programa cuenta con cuatro ejes o líneas de acción; cada
uno aborda problemas y desafíos específicos del desarrollo del
niño. Esos ejes son el programa pedagógico, el trabajo con
familia, el programa nutricional y el proyecto solidario.
Programa Pedagógico:
El programa de desarrollo integral lleva a la práctica la
misión institucional de INTEGRA, mediante la implementación de un
proyecto educativo que busca favorecer el desarrollo social, emocional e
intelectual de los niños.
Los elementos constitutivos de este programa son:
- un curriculum educativo específico
- énfasis en ciertos contenidos y materiales educativos
- estrategias de planificación y evaluación.
El trabajo pedagógico se organiza en torno a diversas modalidades de
atención, para adecuarse a las necesidades y condiciones de los
distintos beneficiarios y comunidades.
Curriculum Educativo:
Se trabaja con un curriculum educacional que procura entregarle al
niño y al adulto un conjunto de vivencias y aprendizajes significativos.
Para ello, se seleccionan y organizan los agentes educativos y los recursos
materiales y técnicos.
El curriculum de INTEGRA se caracteriza por promover el desarrollo infantil
recurriendo a modalidades no convencionales; se apoya fundamentalmente en la
integración de la familia como sujeto activo del programa.
También recurre a agentes educativos de la comunidad, además de
los profesionales para trabajar con los niños.
Los fundamentos del curriculum son los siguientes:
Principio de la actividad:
El curriculum considera al niño como protagonista de sus aprendizajes
en un ambiente desafiante, donde la calidad de las interacciones personales se
constituyen en el eje central del curriculum.
El niño aprende haciendo, resolviendo problemas, experimentando,
explorando, preguntando, expresando, hablando, interactuando. Todas las
situaciones educativas están estructuradas para favorecer la
participación del niño.
Principio de pertinencia.
El curriculum considera la realidad del niño y respeta las
características de las familias y la cultura local. Por cierto, sin
desmedro de ampliar sus horizontes a la cultura nacional y universal. Los
objetivos educativos son los mismos para los niños rurales, urbanos,
mapuches, aymarás. Pero la metodología y las modalidades para
lograrlos tienen que responder a las condiciones y características
culturales de cada territorio.
La persona como centro del curriculum.
La acción educativa se centra en el niño y lo considera un ser
único y distinto. El curriculum se organiza en función de los
intereses y necesidades de cada niño y niña como eje del
programa. Esto implica desarrollar en ellos y en los agentes educativos, una
vivencia de su singularidad y valoración de ésta, como proceso
necesario para el conocimiento de sí mismo y la consolidación de
su autoestima.
Contenidos Educativos:
INTEGRA aspira al desarrollo pleno y armónico de los niños.
Para ello, la acción educativa incluye la estimulación
física, emocional, social e intelectual. El desarrollo humano es uno, y
por lo tanto, la división en áreas de desarrollo se hace
solamente con fines didácticos. Sin embargo, todas estas áreas
están relacionadas entre sí.
Pedagógicamente, INTEGRA trabaja con cuatro áreas de
desarrollo:
- independencia y confianza en sí mismo,
- expresión de sentimientos,
- convivencia,
- área de desarrollo intelectual.
Area de Independencia y Confianza en Sí Mismo.
La confianza en sí mismo se adquiere a temprana edad. Su desarrollo
depende de las oportunidades que se le dé al niño de probar sus
capacidades y de la aprobación y la aceptación que reciba. Para
lograrla, es necesario que el niño desarrolle las habilidades de
conocerse, respetarse, valerse y responsabilizarse de sí mismo.
Área de la Convivencia
Para lograr una buena relación con él y los otros, es
necesario estimarse a sí mismo y estimar a los demás. El
niño aprende primero a convivir en el mundo de su hogar y luego, en el
centro abierto o jardín, donde conoce nuevas reglas y exigencias. En el
área de la convivencia, se intencionan las habilidades que le permiten
al niño desarrollar su sentido de solidaridad y el respeto por los
demás.
Área de la Expresión de Sentimientos.
Expresar sentimientos también es un aprendizaje que es central para
un desarrollo armónico y pleno. El niño expresa naturalmente su
afectividad y es la sociedad la que muchas veces inhibe su expresión. El
lenguaje de los sentimientos es un aprendizaje que necesita un clima de
aceptación y valoración para que pueda desarrollarse.
En esta área se estimulan las habilidades que le permiten al
niño reconocer, describir y expresar sus sentimientos y emociones.
Área del Desarrollo Intelectual.
Las capacidades intelectuales se desarrollan principalmente por medio de las
experiencias directas de los niños con los objetos y las personas. El
programa estimula la experimentación, la curiosidad y el juego infantil.
Las experiencias son el alimento para el desarrollo del pensamiento y de la
capacidad de razonar.
El lenguaje es central en el desarrollo de la inteligencia. A través
de él, el ser humano interactúa con la realidad y la construye.
Así, el lenguaje se transforma en vehículo y constructor del
pensamiento. El aprendizaje del lenguaje comienza desde que el niño
nace; es indispensable que tenga oportunidades permanentes de comunicarse con
adultos y otros niños.
En esta área se busca estimular y desarrollar en el niño:
- la atención, memoria y percepción,
- la habilidad para representar simbólicamente la realidad,
- la capacidad de establecer relaciones espacio-temporales, y de establecer,
agrupar y establecer relaciones entre elementos de un conjunto,
- la habilidad para expresarse y comunicarse verbalmente,
- la capacidad de explorar y conocer el mundo que lo rodea.
Materiales Educativos:
Para la planificación y selección de las actividades a
desarrollar, se cuenta con un conjunto de materiales educativos. Estos proveen
al agente educativo un conjunto de sugerencias, recursos y metodologías
pedagógicas que puede utilizar para la planificación de la
jornada de trabajo de los niños.
También se cuenta, en cada uno de los establecimientos, con un
conjunto de materiales didácticos y educativos que permiten y facilitan
el desarrollo de las actividades.
Trabajo con las Familias:
La participación activa de la familia es parte del programa de
desarrollo integral de la Fundación INTEGRA, ya que un programa de
educación inicial debe considerar el entorno familiar e involucrar
directamente a sus miembros. La incorporación de los padres al Centro, y
la extensión de éste al hogar, maximiza y potencia los esfuerzos
que unos y otros hacen en favor de los niños.
La familia es la única influencia educativa permanente en la vida de
niños y niñas: los educadores van y vienen, los niños
pueden cambiarse de jardín o escuela, pero la familia permanece.
La Fundación INTEGRA tiene como gran desafío incorporar a la
familia. Con ello, se pretende revertir los riesgos y potenciar los recursos
que los padres disponen para apoyar a sus hijos. En este sentido, la
Fundación plantea una alianza entre el Centro y la familia. De acuerdo a
la experiencia, su logro mejora el nivel de desarrollo de los niños,
porque las actividades y esfuerzos del Centro y de los padres se complementan.
Esta alianza ejerce una influencia mayor desde el punto de vista del
desarrollo de los niños: los nuevos aprendizajes que incorporan los
padres permanecen en el tiempo pues son ellos los que mantienen una
relación más continua y prolongada con sus hijos.
Considerando estos elementos, el programa educativo de INTEGRA plantea
apoyar y fortalecer el rol de padres y madres como primeros educadores de sus
hijos.
La experiencia educativa con los padres se realiza en la relación
cotidiana y a través de talleres y reuniones. Los temas que se abordan
surgen desde las propias inquietudes de los padres. Ellos, desde su propia
experiencia, plantean soluciones y estrategias para enfrentarlas. En este
aprendizaje, el profesional a cargo del grupo aporta sus conocimientos
técnicos, sintetiza y establece acuerdos y compromisos que los padres
pueden poner en práctica con sus hijos.
También se incorporan las madres u otros familiares de los
niños a las actividades pedagógicas que se realizan en el Centro,
por un tiempo y de forma rotativa. Se les ofrece previamente un programa de
capacitación; allí se entregan elementos esenciales sobre el
desarrollo de los niños y actitudes que lo favorecen. En la
aplicación de estos conocimientos, las madres y familiares colaboradores
aprenden un modelo de interacción y comunicación replicable en el
hogar.
En algunos establecimientos, la educadora directora y las tías
realizan visitas domiciliarias a aquellas familias donde se visualizan
más dificultades e inasistencia de los niños.
Otra estrategia hacia los padres es el préstamo de materiales de
estimulación que podrán tener por un período en sus
hogares en forma rotativa, facilitando la interacción educativa
lúdica con sus hijos.
Aumento de Cobertura
La Fundación INTEGRA, en el cumplimiento de su misión,
estableció en 1994 como objetivo estratégico un aumento
significativo, sostenido y gradual de su cobertura, entendiendo como tal la
cantidad de niños y niñas mayores de 3 meses y menores de 5
años 11 meses en situación de pobreza, atendidos por su programa
educativo y alimentario.
La cobertura corresponde a la matrícula o número de
niños beneficiarios del programa. Como la matrícula oscila
durante el año, sobre todo en los sectores rurales por las dificultades
de traslado en los meses de invierno, en términos operacionales la
cobertura se define como matrícula promedio anual (meses de marzo a
diciembre).
En marzo de 1994, al inicio de la gestión, la cobertura de INTEGRA
era de 44.325 niños. A noviembre de 1999, la Fundación atiende a
59.584 preescolares, siendo su cobertura proyectada y financiada para el
año 2000 de 62 mil niños.
Entre 1994 y 1999, INTEGRA creció en más de 15 mil
niños y niñas.
La magnitud de este aumento ha exigido un complejo proceso de
planificación y ejecución, cuyos criterios han sido:
- la focalización en grupos prioritarios (niños de las
familias más pobres, niños rurales, hijos de madres trabajadoras
de sectores populares, niños menores de dos años),
otorgándoles educación inicial y cuidado de manera completamente
gratuita
- el desarrollo de modalidades adecuadas a la atención de estos
niños y su implementación de acuerdo a cada situación
particular
- la definición de cupos nuevos por modalidad, según las
necesidades locales y la disponibilidad de recursos materiales y humanos para
la atención de los niños
- la postulación con proyectos concretos y fundamentados de aumento
de cobertura por parte de las regiones; éstos se originan a partir de
una necesidad explícita de la comunidad respecto al cuidado y desarrollo
de sus niños
- los proyectos implementados tienden a facilitar la incorporación de
las madres al empleo remunerado.
Mecanismos de Aumento de Cobertura
El primer mecanismo es el aprovechamiento pleno de la capacidad instalada de
cada establecimiento, de acuerdo al espacio físico disponible, la planta
de personal autorizada y la cantidad de personal adulto por niños
(coeficiente técnico). Anualmente, en su convenio de logros, cada Centro
planifica su cobertura para atender el mayor número de niños
posible.
La atención en localidades rurales ha sido otro enorme desafío
para la institución, dado que el sector rural permanece aún con
una menor cobertura preescolar que el urbano y los niños presentan
índices más bajos de desarrollo. La dispersión
territorial, el aislamiento y la menor concentración de niños en
cada localidad, dificultan y encarecen la construcción de
establecimientos. Por ello se han diseñado nuevas modalidades para
atender la ruralidad, como los jardines comunitarios rurales y los jardines
sobre ruedas. El crecimiento en ruralidad ha sido complejo, lento, pero
efectivo.
En 1994, INTEGRA atendió a 5.625 niños rurales en 175
establecimientos; en 1999, la cifra aumentó a 6.388, en 244 Centros,
Jardines Comunitarios y otras modalidades.
Se ha intencionado la atención de niños menores de dos
años mediante la creación o implementación de salas cunas
en los Centros Abiertos; este grupo presenta una gran demanda, debido al
aumento de madres que trabajan en forma remunerada y a la baja cobertura del
sistema público.
En 1994, INTEGRA tenía una cobertura de 887 niños en
sala cuna, en 36 establecimientos; en 1999, esta había aumentado a 2.073
niños, en 86 establecimientos.
Otra forma de expandir la cobertura son los convenios con ONG, fundaciones e
iglesias, cuya misión coincide con la de INTEGRA en el cuidado y
desarrollo de niños en pobreza. Se aunan recursos para garantizar la
atención de estos niños en establecimientos que esas
instituciones poseen en poblaciones urbanas o localidades rurales.
La creación de nuevos establecimientos y la ampliación con
nuevas salas en Centros preexistentes, han sido mecanismos relevantes para
atender más niños. Generalmente, las obras se financian mediante
proyectos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), fondos municipales,
aportes de la cooperación internacional o de empresarios privados y, en
menor medida, fondos propios.
A fines de 1994 se habían puesto en marcha solo dos
establecimientos en convenio, en tanto que en 1999 existían 35, con una
cobertura de 1.803 niños.
Antes de aprobarse cualquier proyecto de aumento de cobertura, las
direcciones regionales postulantes deben diseñar un perfil de los
beneficiarios del establecimiento que se quiere crear o ampliar. En él
se considera el ingreso per capita de las familias, el puntaje de la ficha CAS
y los niños hijos de madres trabajadoras, de madres jefas de hogar, de
madres adolescentes, de familiares con discapacidad, etc. De este modo, las
oportunidades se ofrecen a quienes más lo necesitan.
Entre 1994 y 1999 se han creado 267 nuevos establecimientos, de los
cuales 147 son urbanos y 120 rurales. La cobertura total de estos
establecimientos es de 11.383 niños.
En el mismo período, se han ampliado 141 establecimientos, con
una cobertura de 4.341 niños.
Pese a todos estos esfuerzos, la demanda de atención a los
establecimientos de INTEGRA continúa siendo mayor que la oferta.
Programa Alimentario de INTEGRA:
El programa alimentario de INTEGRA es un subsidio directo a la pobreza.
Ofrecer servicio de alimentación a los niños, permite asegurar la
cantidad y calidad de alimentación que necesitan para desarrollarse y
crecer en condiciones adecuadas y que permitan su educación.
Para lograr que hasta en los Centros y jardines más apartados los
niños puedan tener a diario el alimento que requieren, la
institución traspasa recursos a la Junta Nacional de Auxilio Escolar y
Becas (JUNAEB). A través de un Convenio, se acordó conceder la
responsabilidad directa del servicio diario de desayuno, almuerzo y once a un
número importante de empresas privadas, dedicadas a la
alimentación y elaboración de productos para niños. El
mecanismo para la selección de las empresas es la licitación
pública.
El alimento que se entrega a los niños aporta 70% de las
calorías y el 100 % de las proteínas que necesitan para crecer
sanamente. Se trata de una dieta equilibrada en la que están reguladas
la cantidad de calorías, proteínas, grasas, vitaminas y otros
nutrientes. También se controla que los gramajes sean los adecuados para
la edad de los niños. Es decir, se procura que el niño coma lo
que necesita.
Apoyo a los Hijos de Madres Trabajadoras.
La Extensión Horaria es un programa cuyo objetivo es atender a los
niños de las madres que trabajan fuera del hogar, las que requieren
capacitarse y las que necesitan buscar empleo pero no pueden hacerlo porque no
tienen resuelto el problema del cuidado de sus hijos. Consiste en hacer
coincidir el horario de permanencia de los hijos en el Centro Abierto o
jardín con la jornada laboral de la madre.
En Chile, el 34.4% de la fuerza laboral lo constituyen las mujeres y ese
porcentaje tiende a aumentar. Hoy, uno de cada cuatro hogares está a
cargo de una mujer, es a allí donde se presentan los índices
más altos de pobreza.
Esto revela importantes e indesmentibles cambios en la sociales y culturales
en la familia chilena, que acarrean nuevas necesidades. Una de ellas, es el
cuidado y el desarrollo de los hijos de las madres que trabajan.
Esta preocupación especial por los niños de las mujeres
trabajadoras tiene una triple ventaja:
- Evita que el menor se exponga a situaciones de riesgo físico y
psicológico, quedando a cargo de personas que no tienen condiciones ni
aptitudes para su atención (hermanos pequeños, vecinas).
- Permite que la mujer se desempeñe con mayor tranquilidad y
disponibilidad en su trabajo, posibilitando el mejoramiento de sus condiciones
laborales.
- Posibilita la incorporación de la mujer al trabajo, lo cual es una
estrategia efectiva para la generación de ingresos en las familias de
escasos recursos.
Una atención especial
Junto con aumentar el número de horas de atención al
niño, el programa de apoyo a los hijos de madres trabajadoras contempla
el diseño de un programa para el nuevo tramo horario.
Este programa pedagógico tiene diferencias con el que se aplica en el
horario habitual de atención. En la primera parte de la jornada el
niño ya ha sido estimulado pedagógicamente en todas las
áreas; en las horas siguientes necesita actividades que se asemejen a lo
que sucede en su casa.
Se ha diseñado un programa especial centrado en el juego. La
intencionalidad va más allá de lo educativo, pues se busca que
los pequeños puedan expresarse con mayor libertad, sin objetivos
explícitamente pedagógico.
En este nuevo horario, los niños son reunidos en grupos
heterogéneos, lo que también es un aporte para ellos ya que
tienen la oportunidad de relacionarse con pequeños de otras edades, como
sucede en cualquier familia.
Proyecto Solidario de INTEGRA:
El trabajo solidario en INTEGRA es parte de la identidad de la
institución. Encabezado por la esposa del Presidente de la
República, tiene un papel muy nítido en la dimensión
social y cultural del quehacer de la Fundación. Más allá
del aporte específico de cada persona solidaria - en general, esposas de
las autoridades regionales, provinciales y comunales del país-,
éste juega un rol esencial, ya que representa el respaldo del Estado en
sus niveles regional, provincial y comunal a la causa de la infancia chilena,
en especial, de la que vive en situación de pobreza.
Entre las numerosas tareas que realiza el estamento solidario están:
- Promocionar una mejor calidad de vida de las familias de los niños
y del personal de los Centros Abiertos, ayudando a que accedan a los beneficios
sociales que otorga el Estado y otros organismos y facilitando canales de
comunicación entre los padres y las instancias gubernamentales y
programas sociales del Estado.
- Promover la cultura y recreación de los niños, sus familias
y del personal de los Centros Abiertos mediante convenios con corporaciones
municipales e instituciones y aportes solidarios del mundo de la cultura y el
arte.
- Aportar al mejoramiento de la infraestructura de los Centros Abiertos y de
las condiciones en que trabajan los niños.
- Facilitar la prestación de servicios al personal del Centro
Abierto, tales como asesoría jurídica, vivienda y salud.
- Motivar y organizar actividades con la comunidad, con el fin de generar
recursos.
- Sensibilizar a la comunidad respecto a los temas de la infancia, dentro de
las políticas institucionales.
El proyecto cultural que impulsa INTEGRA entrega elementos culturales,
recreativos y artísticos a los niños y al personal que trabaja
con ellos, a objeto de contribuir a la mejoría de la calidad de la
educación de los preescolares que acuden a los Centros Abiertos.
El Comité Solidario de Arte y Cultura es el encargado de planificar y
ejecutar esta tarea. Está integrado por esposas de ministros, artistas y
personas de buena voluntad comprometidas con el desarrollo y la difusión
de la cultura y con la Fundación INTEGRA.
Entre sus proyectos más conocidos está el evento
"Pintando con los Niños", que se realiza anualmente y que
permite que connotados artistas plásticos trabajen con los niños
de los Centros Abiertos en una obra común. Este proceso estimula la
creatividad y capacidad de expresión y acerca a los niños de
escasos recursos a una experiencia única para ellos.
Evaluación Pedagógica:
La evaluación pedagógica se realiza con el objeto de conocer
los avances de los niños en el proceso educativo. Se cuenta con pautas
de conductas, que son aplicadas a la totalidad de los niños de 2 a 5
años, tres veces al año.
Los resultados de la evaluación permiten planificar las actividades
de acuerdo a las necesidades educativas de cada niño. De igual modo,
permiten a las educadoras entregar un informe a los padres, de modo que puedan
desarrollar estrategias de apoyo para la estimulación del niño en
el hogar.
Modalidades de Atención:
La implementación del programa de desarrollo integral asume diversas
modalidades de organización, que permiten una mejor respuesta a las
características específicas de la demanda que la Fundación
INTEGRA tiene. Si bien los objetivos del curriculum son los mismos, sólo
que se realizan adecuaciones metodológicas en función de las
realidades particulares de los lugares donde se focaliza el programa.
Las modalidades de atención de INTEGRA son:
Centro Abierto en Sectores Urbanos
Es una unidad educativa que atiende niños de 2 a 5 años y 11
meses. Funciona desde las 8:30 de la mañana hasta las 17:00 horas. Los
niños se organizan por niveles, de acuerdo a su edad. En el caso de
establecimientos pequeños, se atiende en niveles heterogéneos,
que incluyen niños de edades diversas en un solo grupo.
El programa alimentario provee desayuno, almuerzo y once.
La gestión del Centro varía según su tamaño. Los
Centros con más de 70 niños están a cargo de una directora
educadora de párvulos y, en las salas, la ejecución del programa
educativo y sus actividades con los niños están a cargo de
auxiliares de párvulos y asistentes de niños.
En el caso de los Centros con menos de 70 niños, una profesional
educadora coordina dos establecimientos y los niños son atendidos por
auxiliares de párvulos.
La matrícula de los Centros Abiertos oscila entre 30 y 200
niños, y excepcionalmente, hasta 300 niños.
En 1999, INTEGRA tenía 508 Centros Abiertos en sectores
urbanos, con una matrícula de 51.260.
Centro Abierto en Localidades Rurales
En su mayoría son establecimientos pequeños; su programa
educativo no difiere sustancialmente de los centros urbanos. La mayor
diferencia radica en el tamaño, ya que tienen a un máximo de 40
niños, entre 2 y 5 años, organizados en grupos
heterogéneos. Creada especialmente para sectores rurales, esta modalidad
se caracteriza por la presencia sistemática y periódica de una
educadora de párvulos que asume la función de coordinar y dirigir
el trabajo educativo. Esta profesional es responsable de tres Centros Rurales;
la atención directa de los niños está a cargo de dos
auxiliares de párvulos o asistentes de niños, una de las cuales
asume la responsabilidad del establecimiento en su calidad de Encargada.
En 1999 existían 161 centros rurales, con una matrícula
de 4.792 niños.
Centro Abierto con Extensión Horaria
Es un establecimiento donde se implementa el programa dirigido a hijos de
madres trabajadoras y niños con vulnerabilidad económica y
psicosocial
La implementación del programa de extensión horaria tiene
distintas modalidades, de acuerdo a las necesidades de cada lugar y a los
recursos existentes.
Hay centros donde el programa es desarrollado por dos asistentes de
niños del equipo de INTEGRA que, con una jornada especial de trabajo, se
hacen cargo de los niños en el nuevo horario.
También existen centros donde el Programa es ejecutado junto al
Servicio Nacional de la Mujer para atender a los hijos de las madres que
participan en el Programa de Apoyo a Jefas de Hogar de escasos recursos, que se
desarrolla a través de las municipalidades.
El Programa también es flexible en el horario especial de
atención. Este es definido de acuerdo a las necesidades de las madres
que trabajan, la extensión horaria funciona a continuación de la
jornada habitual extendiéndose generalmente, hasta las 19:30hrs.
Después de las 17:00 horas, los niños participan en
actividades de tipo recreativo organizados en grupos heterogéneos, bajo
el cuidado de una auxiliar de párvulos. Reciben una colación
extra.
En 1999 INTEGRA tenía 296 Centros Abiertos con extensión
horaria, cuya matrícula era de 8.992 niños.
Centro Abierto con Sala Cuna
El programa de sala cuna atiende niños entre los 3 y los 24 meses. Su
objetivo es favorecer el desarrollo integral de los lactantes y fortalecer el
vínculo afectivo del niño con su madre; se comparten
orientaciones respecto a la estimulación de los niños y
educación parental.
En la mayoría de los casos, la sala cuna forma parte de un Centro
Abierto que atiende los niveles superiores. Pero también existen
establecimientos que solo tienen el nivel de salas cunas, sobre todo en la IX
Región. En todos los casos, el equipo que cuida y educa a los
niños está a cargo de una profesional educadora de
párvulos.
En 1999, Fundación INTEGRA tenía 65 Centros Abiertos con
sala cuna y 21 salas cunas autónomas, con una matrícula total de
2.073 niños menores de dos años.
Jardín Comunitario Rural
Se trata de una modalidad de atención iniciada a partir de 1995 y
especialmente diseñada para localidades rurales aisladas, de baja
densidad poblacional, donde no existe otra alternativa de educación
preescolar.
Estos jardines se focalizan con una matrícula proyectada de 30
niños, y en casos calificados, tienen menos.
Su rasgo esencial es su carácter comunitario, expresado en su
organización. La persona a cargo del jardín es una animadora
comunitaria; ella es apoyada en la atención de los niños por
madres y padres colaboradores, quienes se capacitan en un programa
específico.
Los jardines comunitarios atienden niños entre 2 años y 5
años 11 meses, organizados en un nivel heterogéneo; tienen
programa educativo y alimentario. El horario es variable, generalmente, la
mayoría de ellos funciona en media jornada; los niños reciben
almuerzo, once o desayuno. Generalmente funcionan en locales facilitados por la
comunidad y debidamente habilitados.
INTEGRA tenía en 1999 un total de 53 jardines comunitarios, con
una matrícula de 1.151 niños
Jardín sobre Ruedas
Es una modalidad desarrollada a partir de 1997, especialmente para el
trabajo con niños entre 2 y 5 años, de localidades rurales
aisladas donde no es posible llegar de otra manera. Funciona en las regiones
IV, VII, VIII, IX y X.
El jardín sobre ruedas ha sido diseñado e implementado con
apoyo de la cooperación internacional.
El programa realiza talleres con los niños, trabajo con las familias
y la comunidad; incluye programas radiales en una emisora local, conducido por
una educadora de párvulos.
El jardín sobre ruedas consiste en un vehículo atractivamente
decorado en su exterior y equipado con materiales didácticos
diseñados especialmente para la modalidad.
Son el interés, el compromiso y la participación de la
comunidad, los que permiten focalizar el programa en una localidad determinada,
pues el objetivo es avanzar posteriormente a la implementación de
modalidades de atención permanente.
El móvil parte de un Centro "paradero", que es un
establecimiento de INTEGRA aledaño a las localidades rurales que
atenderá el programa. En el jardín sobre ruedas viaja una
profesional educadora de párvulos y un conductor animador comunitario;
ellos realizan las actividades educativas con los niños y sus familias,
haciendo uso intenso de los materiales y juegos, que constituyen un poderoso
atractivo y, muchas veces, una total novedad para los niños de las
comunidades aisladas.
Entre 1996 y 1998, 1.200 niños rurales fueron atendidos por los
jardines sobre ruedas, en 45 localidades pertenecientes a 25 comunas. A
mediados de 1999, ya funcionaban 17 establecimientos de continuidad del
programa, con una matrícula de 325 niños. Los móviles
atendían 10 comunidades rurales, con una cobertura de 207
niños.
Centro Estacional
Es una modalidad dirigida a hijos de madres trabajadoras tempore-ras del
sector frutícula y agroindustrial y de zonas balnearias; constituye una
respuesta a las necesidades familiares y locales en ciertas épocas del
año.
Su financiamiento se complementa con recursos locales y se establece en
coordinación con los municipios y el Servicio Nacional de la Mujer
(SERNAM).
Las actividades de los niños -organizados en grupos
heterogéneos- son más bien recreativas e incluyen
alimentación. La jornada es completa y en algunos casos, hay
extensión horaria. Generalmente, la modalidad funciona en algún
establecimiento de INTEGRA o en locales facilitados por la comunidad,
debidamente habilitados. A cargo del Centro Estacional está una auxiliar
de párvu-los, supervisada por una profesional.
Entre 1996 y 1999, esta modalidad atendió a 6.502 niños,
en 179 establecimientos.
Centros Integrados
Esta modalidad de atención funciona en la Región Metropolitana
y se inició con el apoyo de la Universidad Diego Portales y la
participación de UNPADE (Unión Nacional de Padres y Amigos de
Discapacitados).
En esta modalidad se integra a niños con discapacidad o deficiencias
mentales y motoras leves, con niños sin estas dificultades.
En la actualidad existen tres Centros con estas características y
paulatinamente se han integrado niños con necesidades educativas
especiales a otros establecimientos de la Fundación.
Establecimiento en Convenio
Se trata de un establecimiento de administración delegada por INTEGRA
a instituciones, organizaciones de iglesias, ONG y organizaciones comunitarias,
cuyo objetivo es el cuidado y el desarrollo infantil.
El convenio exige al solicitante que cuente con un proyecto de
atención integral de los niños. INTEGRA traspasa parte o el total
de los recursos para financiar el personal, la alimentación y el
material didáctico. No se transfieren recursos para mantenimiento,
reparación ni gastos básicos.
El personal es de responsabilidad de la institución que solicita el
convenio. INTEGRA realiza el control y la supervisión de la
gestión técnica, y la evaluación del impacto del programa
educativo en el desarrollo de los niños atendidos.
También se verifica el cumplimiento del adecuado uso de los recursos
financieros y de las leyes laborales.
En 1999 había 35 establecimientos en convenio, de los cuales
seis corresponden a salas cunas, con una matrícula de 1.803
niños.
Programa de Desarrollo Integral del Menor - PDI
Institución:
Fundación Nacional para el Desarrollo Integral del Menor-(INTEGRA),
Chile
Antecedentes:
Chile durante la década del 70, vivió una singular
situación socio-política debido a la llegada al poder del
Gobierno Militar (1972). Los altos índices de inflación afectaron
principalmente a los sectores más pobres en detrimento de su nivel y
calidad de vida. En respuesta a estas circunstancias, surgieron organizaciones
que buscaban subsanar las deficiencias en la atención de las necesidades
básicas; los orígenes institucionales de INTEGRA derivan de una
entidad creada bajo el Gobierno Militar, la Fundación Nacional de Ayuda
a la Comunidad (FUNACO), orientada a atender los niños pobres de Chile
cuyas madres estuvieran trabajando, con un enfoque asistencial que
suplía carencias alimenticias y proporcionaba un lugar de cuidado para
los niños. FUNACO pasó a ser la Fundación Nacional para el
Desarrollo Integral del Menor-INTEGRA en 1990. Y como institución
privada sin ánimo de lucro trabaja hoy con programas de atención
educativa integral. En 1990 la población infantil era de 3'900.000
niños, de los cuales el 20 por ciento vivían en la indigencia,
con tasas de mortalidad de 21x1000 niños nacidos vivos, de este 20 por
ciento del 70 por ciento de los niños presentaban alto grado de
desnutrición. La política social y educacional del Estado
resolvió implementar un programa de atención al niño menor
de 6 años focalizado hacia los sectores más pobres.
Objetivo general:
El gran objetivo es favorecer el desarrollo integral y armónico de
los niños chilenos.
Objetivos específicos:
- Influir en los cambios de la situación problema de los hijos de las
familias más pobres del país;
- Garantizar un buen crecimiento biológico y psicosocial de los
niños;
- Cambiar la actitud de los padres frente a la educación para que su
colaboración garantice el pleno desarrollo del programa.
Metas:
Son sus metas: mejorar el desarrollo psicosocial de los menores de 6
años que se encuentran en situación de pobreza y mejorar las
condiciones de entrada al sistema escolar.
Población Objetivo:
El PDI atendió durante 1993 a un total de 42.499 niños y
niñas menores de seis años en todo chile con 5.600 funcionarios
de los cuales 2.835 están directamente en contacto con los niños
(como encargados de centros y tías de sala).
Áreas de trabajo:
Trabaja las áreas de: educación, nutrición y desarrollo
psicosocial del niño.
Metodología:
Cuatro programas definen sus acciones:
- El Pedagógico se encarga del proceso de estimulación del
desarrollo del párvulo,
- El Programa Social integra a los padres de los Centros Abiertos al proceso
educativo de sus hijos, desarrollando dos programas específicos: el
Programa de Fomento y Apoyo a los Centros de Padres y el Programa de
Formación Personal-Social de los padres y apoyo a la subsistencia
familiar;
- El Programa de Trabajo Solidario es una respuesta de la comunidad en el
desarrollo de los marginados y
- El Programa Nutricional que proporciona alimentación equilibrada en
cantidad y calidad.
El PDI se implementa en varias fases: la primera de
"sensibilización" en el Centro Abierto donde se da
orientación y apoyo a los profesionales, personal, padres y voluntarios
para que el Centro funcione como una unidad educativa. La segunda de
"profundización" promueve la participación de los
padres y capacita a los asistentes de sala (tías de sala) que trabajan
con los niños. Finalmente, una fase de "consolidación"
que promueve el rol protagónico de la asistente en la
conformación de los Centros, en la colaboración y compromiso de
los padres y de los solidarios (personas de la comunidad) en la
implementación del programa y la consolidación de un equipo de
trabajo en el Centro Abierto, guiado por la Educadora de Párvulos. Su
estructura está constituida por: un Director General, un Director de
Operaciones o dirección administrativa que maneja la gestión, los
recursos humanos y financieros; la Directora de Regiones que implementa las
políticas y la ejecución del programa con las diversas
regionales, se apoya en las Subdirectoras Regionales, esta dirección
sirve de canal donde fluyen todos los aspectos
técnicos-administrativos-operativos entre las regiones y el equipo
central. También depende de esta instancia el personal de los Centros
Abiertos (educadoras, directora, asistentes de niños, auxiliares y no
auxiliares, tías de sala). La Dirección Técnica
proporciona la orientación teórica y metodológica del
trabajo que realiza INTEGRA mediante procesos de orientación,
capacitación y evaluación con un equipo conformado por 15
personas.
Capacitación:
Sus contenidos se refieren a las áreas del programa, los de apoyo en
campo corresponden a varias necesidades que surgen durante el trabajo cotidiano
en aspectos como nutrición, desarrollo del niño,
administración. Las supervisoras territoriales se encargan de los
contenidos de tipo pedagógico, administrativo y de alimentación
para capacitar a las tías de sala. Por su parte las coordinadoras
sociales apoyan a las educadoras y a las tías en su trabajo con los
padres y a estos en el funcionamiento de los Centros de Padres.
Financiamiento:
La financiación de INTEGRA proviene principalmente del presupuesto de
la Nación, a través del Fondo Social de la Presidencia de la
República. INTEGRA ha logrado generar algunos recursos para desarrollar
su trabajo. Recibe apoyo de UNICEF, el Banco Mundial y Cáritas, algunos
programas se realizan bajo convenios con otras instituciones.
Resultados:
Logros del PDI son:
- Existencia de personal capacitado para la implementación de un
currículo pertinente a la realidad social de los niños;
- Organización del abastecimiento y distribución de las
raciones alimentarias,
- Acciones de los equipos centrales y regionales dirigidas a producir
cambios en las prácticas de las directoras y las tías de sala.
Logro inesperado ha sido pasar de brindar atención alimentaria a
satisfacer el desarrollo integral de los niños, organizando los Centros
como unidades educativas.
Se han presentado dificultades como la falta de un trabajo en equipo que
adecue los lineamientos que provienen del nivel central con las necesidades
específicas de los Centros. Las necesidades del Centro Abierto no
corresponden, muchas veces, con las prioridades planteadas desde el nivel
central. El PDI tiene proyectado que las tías de sala adquieran las
competencias mínimas que garanticen una adecuada implementación
del currículo en la sala de clase y descentralizar el programa para
darle mayor autonomía a las regiones.
Evaluación:
Inicialmente se realizaba una evaluación de las acciones que
dependían de los esbatimentos técnicos y no del efecto e impacto
que éstas ejercían en los beneficiarios. En 1993 el PNUD
realizó una evaluación con el objetivo de analizar la efectividad
del programa mostrando que la acción de INTEGRA ha tenido impacto en los
niños que asisten a los Centros Abiertos gracias al efecto positivo
sobre su desarrollo psicomotor (principalmente en las áreas de
coordinación y lenguaje).
Con respecto a padres muestra que las familias atendidas tienen conciencia
de su rol educativo y valoran altamente la existencia de los Centros Abiertos.
En cuanto al personal de los Centros Abiertos, éstos desarrollan un
clima afectivo que favorece el buen manejo del grupo de niños. En 1992
se evaluó a los niños asistentes a los Centros Abiertos de
INTEGRA a lo largo de todo el país. Para conocer el efecto de la
asistencia en los niños entre 2 y 5 años de edad, sobre el estado
nutricional y el desarrollo psicomotor; los resultados obtenidos permitieron
conocer la situación nacional y por regiones, en cuanto a desarrollo
psicomotor, estado nutricional y desarrollo integral.
La Junta Nacional de Jardines Infantiles, JUNJI, es una
institución del Gobierno de Chile cuyo principal objetivo es dar
educación integral (que incluya alimentación y asistencia social)
gratuita a niños y niñas entre tres meses y cinco años de
edad, en jardines infantiles y programas no convencionales de educación
parvularia. Es una Corporación autónoma, con personalidad
jurídica de derecho público, financiada con recursos del Estado,
cuya gestión es descentralizada y se relaciona con el gobierno, a
través del Ministerio de Educación.
La JUNJI fue creada el 22 de abril de 1970 por la Ley nº 17.301 que
ordena "crear y planificar, promover, estimular y supervigilar la
organización y funcionamiento de jardines infantiles" en Chile.
Además, le corresponde estimular, coordinar y supervisar todo el sector
preescolar y el adecuado uso de los recursos con que el Estado cuenta para la
educación parvularia.
La JUNJI se relaciona con el Presidente de la República a
través de la Ministra de Educación.
Un aspecto fundamental es la participación activa de la familia en el
proceso educativo-formativo de los niños y las niñas.
Organización:
Para entregar una Educación Parvularia de calidad a los niños
y niñas menores de 6 años, la JUNJI trabaja en todo Chile, desde
Arica a Punta Arenas, incluyendo la Isla de Pascua. Su estructura está
organizada en un nivel central y diferentes oficinas en cada región.
La Dirección Nacional - nivel central - está compuesta por
Vicepresidencia Ejecutiva, los departamentos: Técnico, Fiscalía,
Administración y Recursos Humanos, Recursos Financieros,
Informática, Contraloría Interna , Oficina de Comunicaciones y
Oficina de Planificación, Estudios y Proyectos.
En las 13 regiones existen Direcciones Regionales en las cuales se trabaja
en forma funcionalmente descentralizada al nivel central, dependiendo de las
características y necesidades de cada localidad.
Las misiones encomendadas a la Junta Nacional de Jardines
Infantiles son: ser el Organismo del Estado especializado, asesor,
rector y supervisor de la Educación Parvularia Nacional, promoviendo y
velando para que esta sea integral, de excelencia y con equidad, como asimismo
ejecutor de programas de atención directa e indirecta en beneficio de
los párvulos y sus familias.
La Junta Nacional de Jardines Infantiles, de acuerdo a la política
gubernamental de favorecer la igualdad de oportunidades, desarrolla actualmente
doce programas, educativos y de atención integral, en forma gratuita y
que cumplen con dos criterios principales: focalizar en pobreza y entregar
educación integral de calidad.
Estos Programas son:
Jardines Infantiles:
Los Jardines Infantiles son establecimientos que entregan Educación
Parvularia a los niños y niñas desde los 84 días hasta los
5 años, momento que ingresan a la educación básica.
Están divididos en diferentes niveles, según la edad de los
párvulos:
- Sala Cuna, desde los 84 días hasta 1 año.
- Menor, desde 1 año hasta 2 años.
- Medio, desde los 2 años hasta los 3 años.
- Mayor, desde los 3 años hasta los 4 años.
- Transición : Primer nivel ( conocido como prekinder), desde
los 4 años hasta los 5 años. Segundo Nivel (conocido como
Kinder), desde los 5 años hasta los 6 años. En este nivel los
niños comienzan asistir a Escuelas Municipalizadas o Colegios.
La acción de la JUNJI se enfoca, principalmente, en dos
ámbitos:
Sector Público
La JUNJI entrega Educación Parvularia gratuita a niños
de escasos recursos a través de jardines Infantiles ubicados desde Arica
a Punta Arenas, incluyendo Isla de Pascua. Por medio de diferentes modalidades
(clásica o alternativas) la educación que imparte la JUNJI se clasifica en 12 Programas de Atención:
- Jardín Infantil Clásico
- Jardín Infantil Familiar
- Sala Cuna en el Hogar
- Jardín Infantil para Párvulos de Comunidades
Indígenas
- Jardín Infantil Estacional
- Jardín Infantil a Distancia
- Jardín Infantil Laboral
- Jardín Infantil Patio Abierto
- Jardín Infantil a Domicilio
- Jardín Infantil Radial
- Jardín Infantil Comunitario
- Sala Cuna en el Consultorio
La Cobertura Nacional durante el año 2000 fue de 119.710 niños
y niñas.
Programa convencional
El Programa Convencional de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI)
consiste en una red de 463 Jardines Infantiles que atiende en forma directa a
61.972 niños menores de 6 años. Estos jardines están
ubicados en sectores urbanos pobres, densamente poblados, en los cuáles
habitan importantes grupos de madres que trabajan por cuenta propia, muchas de
ellas jefas de hogar. Distribuidos según su edad en 5 niveles, los
niños asisten durante 11 meses al año en jornadas de 8 horas, de
lunes a viernes.
Los jardines tienen desde 80 hasta 296 niños, con excepción de
un solo jardín que tiene 400 niños; cuentan con un Director, con
Educadoras de Párvulos (con título universitario), Auxiliares de
Educación Parvularia y personal de servicio.
El costo promedio de operación anual por niño en un
jardín infantil convencional, con una capacidad máxima de 168
niños (40 lactantes y 128 preescolares) es estimado en $359.079 (pesos
chilenos). Este costo se calcula en base a una operación de 11 meses al
año y 21 días en el mes. El valor promedio de operación
por niño en el nivel Sala Cuna (0-2 años) se estima que es $
407.110 y el costo de operación de los Niveles Medios (2-5 años)
se estima que es $ 344.069.
Los costos se refieren exclusivamente al costo de funcionamiento del
jardín. No incluyen los costos de infraestructura y equipamiento
inicial, estimados en $ 883.485 por niño.
No incluyen tampoco los costos de los equipos técnicos y
administrativos de JUNJI a nivel central o regional. El costo por niño
se ha calculado en base a un promedio de matrícula, no de asistencia
promedio.
Programa no Convencional
El Programa No Convencional está conformado por un conjunto de
modalidades de atención al preescolar caracterizadas por una mayor
flexibilidad y menor costo de operación, entre las cuales destacan las
siguientes: Jardines Familiares, Sala Cuna en el Hogar, Atención a
Párvulos de Comunidades Indígenas, Jardín Estacional,
Jardín Familiar Laboral, Jardín Infantil
a Distancia y Patio Abierto. Estos programas han permitido en los
últimos años ampliar fuertemente la cobertura de atención
de la JUNJI y concentrar la atención en niños y familias de mayor
pobreza, tanto en áreas urbanas como rurales.
Se entiende por modalidades no convencionales aquéllas alternativas
que se caracterizan por lo siguiente:
- Focalización en los más grupos más necesitados y
vulnerables.
- Incorporación de nuevos agentes educativos, cercanos a la
comunidad.
- Incorporación de los padres, valorando sus capacidades y fortalezas
como agentes educativos.
- Uso de locales que no requieren una infraestructura compleja y costosa.
- Utilización de curricula y materiales culturalmente pertinentes.
- Adaptación a las características socio-culturales de la
familia y la comunidad.
- Flexibilidad en su funcionamiento y en las exigencias al niño y la
familia.
- Descentralización en su estructura operativa.
- Mayor replicabilidad por su flexibilidad y bajo costo.
Son estos los criterios que caracterizan a las modalidades no convencionales
y no como suele pensarse, una atención de bajo costo, de segunda
categoría o de dudosa calidad.
Muy por el contrario, las alternativas no convencionales pueden constituirse
en alternativas eficientes, de óptima calidad, e incluso superiores a
las modalidades tradicionales de atención cuando se cumplen ciertos
requisitos mínimos de planeamiento, capacitación,
acompañamiento técnico, supervisión y evaluación
que garanticen el logro de los objetivos formulados.
Una de las grandes ventajas de las modalidades no convencionales de
educación preescolar es que por lo general valoran las fortalezas y el
potencial educativo de los padres y otros miembros del grupo familiar y
entregan protagonismo educativo a quienes están en contacto diario y
directo con el niño en el hogar.
Al ser alternativas más flexibles y diversificadas, tienen una mayor
capacidad para adecuarse a las necesidades específicas de la familia y
la comunidad en una determinada localidad, ya sea urbana o rural.
Las modalidades no convencionales de Educación Preescolar han
permitido en los últimos años expandir notoriamente la cobertura
de estos programas lo que ha hecho posible llegar a sectores sociales que
jamás habían tenido la oportunidad de acceder a. estos servicios.
En muchos casos son la única alternativa viable para atender las
necesidades de desarrollo integral del niño pequeño a nivel
masivo. La sistematización de las fortalezas y debilidades de los
programas no convencionales de educación preescolar puede ayudar a
diseñar alternativas que vayan alcanzando niveles cada vez más
altos de calidad y equidad, y extraer lecciones que contribuyan a mejorar la
efectividad de estos programas.
Se desarrolla en establecimientos ubicados en sectores urbanos y semiurbanos
de escasos recursos, que acogen a niños y niñas entre 84
días y 5 años de edad.
El trabajo es llevado a cabo por educadores de párvulos,
técnicos en Educación Parvularia, manipuladoras de alimentos y
auxiliares de aseo, además del apoyo constante de madres, padres y
apoderados.
La atención se realiza en los siguientes niveles educativos:
- Nivel Sala Cuna; desde los 84 días hasta los 2 años;
- Nivel Medio Menor; desde los 2 a 3 años;
- Nivel Medio Mayor; desde los 3 a los 4 años;
- Nivel Transición; desde los 4 a los 5 años de edad.
El horario de atención es de lunes a viernes, de 08:30 a 16:00 horas.
Para madres trabajadoras, el horario se extiende, en algunos establecimientos,
hasta las 19:00.
La alimentación que permite que las niñas y los niños
crezcan fuertes y sanos, se materializa en desayuno, almuerzo y once. Los
párvulos que asisten a extensión horaria reciben además
una colación especial.
Beneficiarios:
El Programa Jardines Infantiles es una modalidad convencional de
atención integral a niños desde los 84 días de nacidos
hasta los 4 años 11 meses de edad, que viven en sectores urbanos pobres,
densamente poblados y cuyas madres trabajan por cuenta propia y son jefes de
hogar. Se implementa a nivel nacional.
En los Jardines Infantiles, los niños son organizados en tres niveles
de acuerdo a la edad: nivel de Sala Cuna (84 d¡as-2 años); nivel
medio (2-4 años) y primer nivel de transición (4-5 años).
Los niños asisten diariamenente al Jardín en jornadas de 8 horas;
desde 1992 en nivel de Sala Cuna tiene extensión a 10 horas de
atención porque las necesidades de las madres trabajadoras lo exige.
Los establecimientos cuentan con un equipo conformado por un director,
educadores de párvulos "pedagógicos" (profesionales
universitarios), auxiliares de educación parvularia (técnicos con
estudios especializados) y personal de servicio. Se brinda alimentación
adecuada a la edad de los niños y acorde con los requerimientos
nutricionales.
Para el grupo de 2 a 5 años la alimentación es contratada con
empresas concesionarias, regidas por bases técnicas y operativas
establecidas por la JUNJI.
Cobertura:
Se ha ampliado la cobertura paulatinamente en sectores menos atendidos. En
1990, 55.798 niños fueron cubiertos en 441 Jardines Infantiles. Para
1994, por nuevos convenios suscritos con organismos públicos y privados,
por construcción y adecuación de nuevas salas se atendieron
61.972 niños en 463 establecimientos.
Igualmente se incrementó el número de personas involucradas
(profesionales, técnicos administrativos y auxiliares) que en 1990 era
de 4.167 a 4.675 en 1994. Este programa implica el mayor gasto dentro de los
diversos programas de atención parvularia que existen en Chile. El
mejoramiento de la calidad ha redundado en disminución de la
deserción (1990 - 23 por ciento al 17.8 por ciento en 1994), ya que
responde efectivamente a las necesidades del niño y sus familias;
recuperación de párvulos desnutridos, capacitación de
personal; mejoramiento de infraestructura y dotación, entre otros.
Resultados:
Se evidencia una disminución en el porcentaje de deserción que
en 1990 fue del 23 por ciento y en 1993 del 17.8 por ciento. Esto redunda
también en el mejoramiento de la calidad en la atención. El
Jardín Infantil está respondiendo mejor a las necesidades de las
familias y los niños. El programa está dirigido
básicamente a los hijos de madres trabajadoras, los resultados muestran
un aumento de la participación de dicha población pues en 1982 el
promedio nacional era del 48.2 por ciento y en 1993 era de 54.4 por ciento, y
el 36.6 por ciento de estas, trabajan jornada completa, es decir las medidas
tomadas por captar esta población están siendo efectivas.
Institución:
Junta Nacional de Jardines Infantiles - JUNJI.
Antecedentes:
En política social del gobierno del Presidente Patricio Alwin
Azócar (1990-1994) su objetivo prioritario es la inversión
social. Para que la gente pueda participar en el desarrollo del país
debe asegurarse la satisfacción de necesidades básicas (nB) en
materia de salud, alimentación, vivienda, educación y
oportunidades de trabajo. En cuanto a la población infantil, son
prioritarias las acciones para tener a los niños entre 0 y 5 años
de edad que han quedado fuera del sistema formal en términos de
cobertura. En materia de educación, los principios fundamentales apuntan
al mejoramiento de la calidad, el logro de la equidad brindando igualdad de
oportunidades, participación y responsabilidad ya que la
educación es tarea de todos y descentralización a nivel
administrativo y pedagógico. Dentro de este marco se inserta el nivel de
Educación Parvularia ampliando cobertura a través de modalidades
convencionales y no convencionales. Las metas para la supervivencia, desarrollo
y protección del niño chileno son disminuir el déficit del
desarrollo psicosocial en menores de 6 años y mejorar sus condiciones
para el ingreso al sistema escolar. El Programa Jardines Familiares
nació en 1990 ante la necesidad de reformular el programa CADEL de 1985,
que no tenía un enfoque integral ni hacía énfasis en lo
educativo.
Se inició en 1990 como programa experimental en las Regiones
Metropolitana, V y VII y desde 1991 se aplica a nivel nacional.
Su nombre proviene de la participación directa de la familia en el
proceso educativo de sus hijos e hijas en el jardín infantil.
Surge de una necesidad de entregar Educación Parvularia a
niños y niñas entre 2 y 5 años de edad de sectores
semiurbanos y rurales de comunas consideradas en pobreza.
Objetivos
- Brindar atención integral a niños de 2 a 5 años de
sectores semi-urbanos y rurales donde hay menor concentración de
niños.
- Aumentar la cobertura y mejorar la calidad de la atención al menor.
Metodología:
Los niños que asisten a los Jardines Familiares de lunes a viernes
durante 11 meses al año en media jornada (mañana o tarde) de 8:30
am - 14:00 horas o de 13:00 a 17:30 horas. En la jornada alterna se trabaja con
los padres de familia y con la comunidad en actividades pedagógicas (en
sala) y en talleres que les permiten adquirir mayores conocimientos sobre la
atención integral de los niños. Las actividades
pedagógicas se planifican sobre la base de una Guía Curricular
semiestructurada y una Guía metodológica con apoyo de anexos,
elaborados por el Departamento Técnico de la JUNJI. Cada jardín
familiar atiende un grupo de 20 a 36 niños a cargo de una Auxiliar de
Educación Parvularia (Técnico en educación preescolar),
con la colaboración de familiares de los niños previa
capacitación. La supervisión es realizada por equipos
técnicos regionales (una nutricionista, una educadora de párvulos
y asistente social) y auxiliares que trabajan jornada completa. Son criterios
de selección para el ingreso de los niños: a)Marginalidad social
grave. b)Riesgo nutricional. c)Párvulo afectado por estado de
emergencia. d)Madre que trabaja fuera del hogar independiente. f)Madre que
trabaja fuera del hogar dependiente. g)Madre jefe de hogar. h)Familiar nuclear
completa. i)Grupo étnico marginado culturalmente. j)Párvulos
afectados por catástrofe de la naturaleza. k)Otros párvulos
nuevos. Estos criterios más los de estratificación social son los
determinantes del ingreso de los niños, aquellos que no pueden ingresar
por falta de vacantes quedan en lista de espera hasta que haya cupo. A destacar
que se han integrado niños con discapacidades y disfunciones a las
actividades de sala desarrollándoles actividades adecuadas.
Infraestructura y Equipamiento
El programa se desarrolla en áreas rurales, semi urbanas o urbanas.
Funciona en una sala que puede pertenecer a una Escuela o a una sede
comunitaria (junta de Vecinos, club deportivo, local parroquial, etc.) El
material de construcción puede ser sólido o semi-sólido
(tabique).
Funcionamiento
El programa se implementa a partir de un convenio con las Municipalidades u
otros organismos comunitarios, quienes son los que habilitan el local, aportan
el mobiliario, financian el mantenimiento de éste y los servicios
básicos. Se proporciona una atención integral a los niños
mediante el desarrollo de un programa pedagógico, nutricional y de
desarrollo social. En éstos, especialmente en el programa
pedagógico, participan en forma activa las madres u otros familiares de
los niños asistentes.
Los niños asisten de lunes a viernes durante 11 meses del año
en media jornada de mañana (8:30 a 14 hrs.) o de tarde (13:00 a 17:30
hrs.).
Personal y agentes educativos
Los jardines familiares están a cargo de personas de nivel
técnico, no profesional (Auxiliar de Educador de Párvulos)
contratadas por la JUNJI en jornada completa (8:30 a 17/18 hrs.) y supervisadas
por los profesionales de los Equipos Técnicos Regionales: Educadoras de
Párvulos, Nutricionistas y Asistentes Sociales. La auxiliar es asistida
por 2 madres colaboradoras que se turnan para asegurar que haya una
participación óptima y una buena atención de los
niños.
Trabajo educativo en la sala
Las actividades pedagógicas se planifican sobre la base de una
Guía Curricular semiestructurada, y una Guía Metodológica,
elaboradas en el Departamento Técnico de la JUNJI.
Acciones de nutrición y salud
Los niños reciben desayuno (o té, los de la jornada de la
tarde) y almuerzo. Las raciones diarias entregan un aporte de 900
calorías y 25 grs. de proteínas lo que equivale al 58% de la
recomendación diaria, considerando hábitos alimentarios
nacionales y regionales.
Existe una coordinación entre los jardines Familiares y los
Consultorios de Salud de manera que los niños se benefician de las
acciones que desarrolla el sistema Nacional de Servicios de Salud.
Trabajo con los padres y la comunidad
Este programa enfatiza el rol activo que la familia cumple en la
educación del niño, lo que se expresa a través de su
participación permanente en las actividades pedagógicas en la
sala, y en Talleres que permiten ir logrando mayor compromiso y mayores
conocimientos en la atención integral del párvulo.
Cobertura
El programa se desarrolla a nivel nacional desde la I hasta XIII
Región, en sectores semiurbanos y rurales con menor concentración
de niños. Atiende niños y niñas entre 2 y 5 años,
11 meses de edad. Se ha incrementado la cobertura recientemente. En 1990 se
inició con 220 establecimientos que atendían a 6.880 niños
en las diferentes regiones. En 1991 se incrementó el número de
niños atendidos a 12.411 en 405 centros. En 1992, con el apoyo del
programa MECE, se atendieron 16.395 niños en 546 establecimientos y para
1993 el número de centros fue de 641 cobijando a 19.119 niños
también con el apoyo de MECE. A febrero de 1994 (últimos datos)
el total de niños atendidos por el programa es de 24.475.
El número de niños que asiste a los jardines Familiares
depende de las características de la sala o local en el cual funciona.
El promedio de la asistencia diaria de un jardín es de 30 niños.
El programa empezó en 1990 con 220 jardines familiares que
atendían a 6.880 niños y actualmente hay 641 jardines familiares
que atienden a 19.119 niños.
Financiamiento:
El gasto por niño promedio anual es de $112.472 (pesos chilenos 1993)
con un promedio mensual de $9.973. El gasto efectivo anual por personal a
diciembre 1993 era de 563.007 (miles de pesos). El programa ha contado en estos
cuatro años con el apoyo de UNICEF. Los jardines familiares se
implementan a partir de un convenio con las Municipalidades u otros organismos
comunitarios que habilitan el local donde funcionará el Jardín,
financian el mantenimiento, los servicios básicos de consumo y aportan
el mobiliario.
El costo promedio de operación anual por niño en un
jardín familiar con una capacidad promedio de 40 niños se estima
en $ 146.452, lo cual comparado con el costo promedio de operación anual
por niño en un jardín convencional ($359.079) resulta mucho
menor. Este costo se calcula en base a una operación de 11 meses al
año y 21 días en el mes. Los gastos iniciales de infraestructura
y equipamiento como promedio nacional por niño (construcción e
instalación) se estiman en $492.972.
Al igual que en los jardines convencionales, el costos se refiere
exclusivamente al costo de funcionamiento. No incluye costos de infraestructura
ni costos de administración de los equipos técnicos y
administrativos de JUNJI a nivel central ni regional.
Capacitación:
El programa diseñó un sistema de capacitación
específico para los Equipos Técnicos Regionales y los
Técnicos de Educación Parvularia. En 1991 y 1992 se hizo
énfasis en la implementación de currículos activos y en
1993 a la participación de la familia, especialmente las madres. El
Departamento Técnico de la JUNJI ha elaborado documentos de apoyo a las
actividades como son: Guía Curricular; Guía Metodología
para el trabajo educativo en Sala; Anexo Juego de Rincones; Anexo
Evaluación Pedagógica, Anexo Apresto Jardines Familiares; una
selección de cuentos, leyendas, fábulas y narraciones para
niños y una Antología de Poesía Infantil.
Resultados:
Son logros evaluados externamente a la institución los siguientes:
- Producción de documentos de apoyo al trabajo en sala.
- Ampliación de la jornada de contratación de todos los
auxiliares de educación parvularia (técnicos) a partir de 1991,
de medio tiempo a tiempo completo para posibilitar el trabajo con la familia y
en 1993 el mejoramiento de su remuneración.
- Aumento de la dotación de material didáctico y gracias al
programa MECE, una implementación extra en 1993.
- Definición e implementación de un programa específico
de capacitación para los Equipos Técnicos Regionales y los
Técnicos de Educación Parvularia.
- Reforzamiento de la supervisión del programa y su frecuencia.
- Implementación de un sistema de evaluación del desarrollo
del niño (aplicando el Test de Denver estandarizado en Chile);
disminuyó la deserción que en 1990 era 34.8 por ciento a 19.6 por
ciento en 1993. El impacto del programa de alimentación preescolar
muestra que los niños que ingresan pierden su nivel y los desnutridos se
recuperan notablemente (67 por ciento).
Dificultades: Ubicación del programa en lugares muy apartados,
con poca concentración de niños, dificultando su
supervisión y asesoría.
Este Programa fue creado en 1991, especialmente para niños y
niñas entre los 2 y los 5 años pertenecientes a los 9 pueblos
indígenas existentes en Chile: Aymara, Atacameño, Colla, Rapa
Nui, Mapuche, Pehuenche, Huilliche, Kawáskar y Yámana. Se ubican
en sectores principalmente rurales, aunque algunos se desarrollan en la parte
urbana.
Funciona en salas de escuelas o en centros comunitarios especialmente
habilitados para atender a los párvulos.
La importancia de este Programa radica en la participación activa en
la educación de las niñas y los niños, de un integrante de
la comunidad indígena en la que está inserto el jardín
infantil, quien, luego de una capacitación entregada por la JUNJI, y apoyado por personal de la Institución y por
guías y materiales especialmente diseñados para el Programa,
transmite a los párvulos el conocimiento, la integración y la
valorización de la cultura propia.
La atención se realiza durante media jornada de lunes a viernes,
mañana o tarde, en horarios adecuados por la comunidad educativa. La
alimentación de los niños dependerá del horario en que
asistan al jardín infantil
Orígenes
Este programa de atención cultural, educacional y alimenticia se
inició en enero de 1991 en la XII Región con la atención
de párvulos de las Comunidades Indígenas Yámana y
Kawashkar, etnias casi extinguidas. A partir de 1992 se extendió a
otras etnias y Regiones. Es un Programa cualitativo y responde a las
características de cada comunidad.
Infraestructura y equipamiento
El programa se desarrolla en sectores rurales y funciona en locales
comunitarios durante 11 meses del año, de lunes a viernes, en media
jornada de mañana o tarde, adecuándose a las necesidades de cada
etnia.
Funcionamiento
Se formula una propuesta educacional específica, que surge a partir
de un estudio realizado por antropólogos que han trabajado con las
comunidades, del diagnóstico que efectúan sus líderes y
las familias de los niños que participan en el Programa.
Se recopilan los elementos de cultura infantil de cada comunidad (juegos,
juguetes, canciones, narraciones, tradiciones, etc.), los que pasan a ser
repertorio fundamental de recursos del Programa, privilegiándose
también todo lo referido a su propia lengua.
En lo posible se contrata a jóvenes propuestas por la misma
comunidad, en la medida que responden a un perfil básico para trabajar
con párvulos, las que son capacitadas en educación parvularia y
en el manejo del programa.
A partir de un convenio con las Municipalidades u otros organismos
comunitarios como en el caso de los jardines Familiares se implementa luego el
Programa, definiendo con la comunidad su período de operación y
su horario, con el objeto de responder a sus intereses.
El Programa es apoyado por los equipos técnicos regionales y se
cuenta además con la asesoría directa del Vicepresidente
ejecutivo de la JUNJI en su calidad de especialista en Antropología y
Educación Parvularia.
Personal y agentes educativos
El responsable directo en la atención de los niños es un
agente educativo de la propia comunidad que ha sido capacitada por el Equipo
Técnico Regional, quien selecciona las actividades basándose en
una Guía Curricular específica.
Trabajo educativo en la sala
Se han desarrollado Guías Curriculares educativas que son especiales
y diferenciadas para cada etnia de acuerdo a los énfasis
señalados por los líderes de la comunidad y por las familias de
los niños, además de lo que aportan los estudios
antropológicos en que se sustentan.
Acciones de nutrición y salud
Los niños reciben desayuno (o té) y almuerzo, igual como en el
caso de los jardines Familiares y para el control del estado nutricional de los
niños existe una coordinación con los Consultorios. Se realizan
estudios tendientes a flexibilizar el programa de alimentación, a fin de
incorporar productos locales y preparaciones propias.
Trabajo con los padres y la comunidad
Participan en forma activa la familia y la comunidad en las tres etapas:
diseño de los programas (primera etapa); implementación y
desarrollo del proyecto (segunda etapa); y registro y evaluación de los
programas (tercera etapa).
Cobertura
Asisten entre 16 y 25 niños por Centro, durante media jornada. El
Programa empezó en 1991 con 2 Centros en la XII Región que
atendían 50 niños de las Comunidades Yámana y Kawashkar.
En 1994 la cobertura a nivel nacional es de 14 jardines que atienden 327
niños de
8 comunidades.
Costos
No se cuenta con un cálculo desglosado, pero se estima que el costo
promedio de operación anual por niño con tina capacidad promedio
de 25 niños, es mayor que el del Programa de jardines Familiares por el
hecho que se atienden menos niños por Centro. Sin tomar en cuenta que se
han asignado recursos extra (estudios antropológicos,
capacitación, supervisión, materiales didácticos, etc.) se
llega a un costo promedio de operación anual de $ 166.452 ($20.000
más que el costo promedio por niño en un jardín familiar).
Al igual que en el caso de los Jardines Familiares son generalmente las
Municipalidades u otros organismos comunitarios, quienes habilitan el local,
financian el mantenimiento de éste, los servicios básicos de
consumo y la adquisición de mobiliario.
Modalidad Itinerante
La Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), en conjunto con la O.E.A.,
en el marco de los acuerdos de la Reunión Cumbre de Presidentes y Jefes
de Estado de los Gobiernos, en diciembre de 1994 deciden implementar un
programa denominado, "Programa de atención para comunidades
indígenas". Este Programa se caracteriza por atender niños y
niñas menores de 6 años, pertenecientes a las distintas etnias
existentes en el país. Es así como en la Xa. Región se
inicia la implementación de este programa con una modalidad presencial,
contando a la fecha con 16 establecimientos.
Considerando el éxito de este programa; los lineamientos
institucionales, las evaluaciones y análisis de la situación de
niños en sectores más alejados y dispersos y el alto
interés manifestado por los líderes de las comunidades, se decide
implementar la modalidad itinerante.
Es así como en 1998 se crea en nuestra región esta modalidad
educativa, en la comuna de San Juan de la Costa, Provincia de Osorno y en las
comunas de Chonchi y Queilen, la Provincia de Chiloé. La cobertura de
este programa es de 50 párvulos en cada comunidad con un total de 150
párvulos a atender.
Fundamentación:
El programa pretende potenciar el rol educativo de los líderes
indígenas, fortalecer sus organizaciones y aportar al mejoramiento de
los aprendizajes de los niños y niñas, facilitando de esta forma,
su mejor incorporación a la enseñanza básica, para dar
mayores oportunidades de educación a los niños indígenas.
También se pretende potenciar y fortalecer el rol educativo que deben
ejercer las madres y otros miembros del grupo familiar a través de la
metodología de educación de adultos.
Favorecer la identidad cultural, la pertenencia y la interculturalidad, son
otros elementos que se han tomado en cuenta como ejes del programa.
La idea es lograr que los contenidos educativos a compartir con los
niños y sus familias estén enraizados en las costumbres, ideas,
valores y pensamientos de los propios pueblos indígenas, rescatados y
potenciados por la educadora y orientado a fortalecer y valorar la cultura
local y la autoestima, así como descubrir el potencial educativo que
tiene el entorno natural y cultural en que vive el niño o niña.
Por mucho tiempo se ha asociado la sala de clases como el lugar donde se
logra en forma óptima los aprendizajes. En este programa es la casa, la
ruma de leña, el huerto, los cuentos y leyendas de los abuelos, los
saberes de las cualidades curativa de algunas hierbas o corteza de
árboles desde donde surgen aprendizajes con significado y relevantes,
que preparan a los niños y niñas para vivir y convivir con lo que
tienen y a ampliar sus conocimientos a cuidar y proteger esa flora y fauna
única en el mundo que aún se conservan en el sur de Chile.
Características Generales:
Este programa se caracteriza por ser una modalidad itinerante de
atención directa al párvulo, a través de una educadora
debidamente capacitada, para atender las necesidades educativas de 50
párvulos de 0 a 6 años. La educadora es de origen
indígena, reconocida y validada por la comunidad y líderes
locales.
Los espacios educativos donde se desarrolla el programa lo constituyen dos
instancias:
· Visitas educativas al hogar
· Encuentro colectivos
Visitas al hogar: La educadora visita una vez al mes los
hogares donde se trabaja directamente con el niño integrando a la
familia en la planificación, realización evaluación de la
actividad.
El objetivo de esta instancia es aprovechar los recursos del medio y los
conocimientos de las familias para lograr aprendizajes significativos en los
párvulos. Para esto la educadora cuenta con un bolso en el que porta
diferentes materiales como: cuentos, microscopio, lupas, reloj de arena,
lápices, pinturas, papeles, pegamento, instrumentos musicales, etc.
Previo a la visita educativa, la educadora, se reúne con
líderes, ancianos y sabios de la comunidad para intencionar esta
actividad e incorporar los contenidos de la cultura local,
articulándolos con los conocimientos que la modernidad demanda.
Encuentros colectivos: son una instancia de
socialización con el grupo de iguales, en la que se realizan actividades
pedagógicas, en sedes comunitarias como: postas rurales, salas de
escuelas y otros lugares de encuentro, de acuerdo a la realidad de cada
comunidad.
En estos lugares se cuenta con el mínimo de material didáctico
y mobiliario. La frecuencia de estas reuniones es determinada con las familias
participantes, dependiendo de las actividades propias de la comunidad, las
condiciones climáticas, etc.
Material de apoyo: La educadora a cargo del programa, en conjunto con
la comunidad, elaboró el plan de acción, contando con la
asesoría del equipo técnico (educadora de párvulos,
nutricionista, asistente social), más el apoyo de un antropólogo
asesor de las comunidades indígenas.
Para la realización de actividades se cuenta con cartillas de trabajo
para el hogar las que orientan en relación a conocimientos de la cultura
y pautas de crianzas tradicionales. Este material fue elaborado por asesores de
las comunidades indígenas y el equipo de J.U.N.J.I. a cargo del
programa.
A partir de marzo del presente año, se comenzará a trabajar
con un cuadernillo pedagógico, elaborado por el equipo técnico
nacional. Este contiene actividades a realizar con el niño y
orientaciones para la familia, considerando la edad y los distintos sectores de
aprendizaje.
Desarrollo de la experiencia de la Comuna de Chonchi, Provincia de
Chiloe
Ubicación geográfica: La Provincia de Chiloé es un
archipiélago, que se ubica en la décima región de Los
Lagos, en el sur austral de Chile. Esta constituida por la Isla Grande, de
forma rectangular de unos 250 kilómetros de longitud de norte a sur y un
ancho promedio de 30 kilómetros y cerca de 43 islas menores adyacentes
en su mar interior.
La Provincia de Chiloé esta dividida administrativamente en 10
comunas y tiene una población total de 130.389 habitantes ubicados en
zonas urbanas y rurales.
La población huilliche reconocida por el censo oficial de
población de 1992, fue de 4.918 habitantes.
El pueblo huilliche formalmente organizado se agrupa en 16 comunidades que
se ubican principalmente en la Isla Grande de Chiloé, en los sectores
rurales de las comunas de Ancud, Chonchi, Queilen y Quellón.
Este programa surge de la necesidad de las comunidades indígenas que
a través de sus lonkos lo manifestaron a la institución.
Posteriormente se procede a recorrer los sectores con el fin de hacer un
diagnóstico de la comunidad.
Al conocer las comunidades y observar la dispersión de las familias
se decide crear la modalidad de atención itinerante con una capacidad de
matrícula de 50 niños distribuidos en 4 comunidades
indígenas:
- Huentemo : 15 niños
- Chanquin : 20 niños
- Rahue : 4 niños
- Quilque : 14 niños
En las dos instancias educativas que tiene el programa se realizan las
siguientes actividades:
- Visitas educativas en el hogar: el educador se adecua a las diversas
actividades que desarrollan las familias chilotas, se educa en huertos,
invernaderos mariscas, maja de manzanas, etc.
- Encuentros colectivos: esta es una reunión mensual en cada
comunidad el día de la ronda médica, aquí las familias se
reúnen en la posta de salud rural mientras esperan ser atendidos por el
equipo médico, la educadora atiende a los niños en una
dependencia del local.
Para atender las 4 comunidades se mantienen permanentes coordinaciones, con
organismos estatales que facilitan la movilización.
Los medios de transportes son diversos: botes, caballos, motocicletas, buses
y otros.
El programa a pasado por varias etapas, en sus dos años de
funcionamiento.
Al inicio fue una etapa compleja, en el sentido que las familias se
sentían invadidas en su espacio cotidiano, el hecho de admitir a una
persona extraña en su hogar...
- que además le hablaba de educación preescolar, algo
desconocido para ellos.
- que buscaba estrategias para que reconocieran su rol educativo y
entendieran que son ellos "los padres" los primeros educadores de sus
hijos.
Esta etapa se puede ver como un período de adaptación entre:
Familia- Educador y Educador-Comunidad
Donde las visitas educativas domiciliarias, es una gran oportunidad para
educar, porque la atención es personalizada para cada niño y
niña. Me han permitido trabajar directamente con la familia, conocerla,
compartir momentos adversos y alegres con cada una de ellas.
A través de las visitas, el educador puede insertarse en los
diferentes "Espacios Educativos Culturales", es aquí, donde
aún está viva la Cultura Huilliche chilota, pero, tiene una gran
necesidad...."FORTALECERLA".
Por ello el programa trabaja con un "Currículo Culturalmente
Pertinente", favoreciendo actividades relevantes, significativas y
pertinente a la cultura Williche, que habita, en este gran archipiélago
que es la BUTA WAPI CHILWE: isla grande con gaviotas.
Estas comunidades hablaban el BELICHE que es una mezcla de lenguas, entre
chonos, chesungu y mapudungun, que el Programa Jardín Infantil para
comunidades indígenas, modalidad "itinerante" ha ido
insertando sigilosamente, en el quehacer pedagógico, mediante visitas a
los ancianos, que se les invita a compartir los grandes secretos y
conocimientos de la Ñuque-mapu, que ellos, guardan muy celosamente.
Aquí se reflexiona acerca del pueblo Williche contemporáneo,
que por lo demás, presenta muchas debilidades, es así como se les
invita a retomar, fortalecer su rol como agente educativo en la comunidad.
También se invita a las familias a recordar, reconocer y transmitir a
sus hijos: leyendas, palabras beliches, poesía, adivinanzas,
trabalenguas, creencias antiguas de la cultura Williche.
Una de las fortalezas del programa es que al momento de planificar, se
complementan los intereses del niño, de la familia y educador, partiendo
siempre de la motivación del párvulo y esta, puede ser muy
variada
Ejemplos:
- El nacimiento de una oveja
- El nido de algún ave, que estaba muy escondido entre los mallines o
tepuales.
- La laguna que amaneció completamente escarchada
- Comentar la salida de pesca o marisca...
- El sueño que tuvo por la noche, etc.
Es que el mundo de los niños es tan hermoso, lleno de energía
y vitalidad, que invita al educador a reflexionar...que tiene que ser humilde,
empático y flexible en su trabajo y debe adaptarse a la
concepción del tiempo, que los pueblos originarios manejan.
El pueblo Williche, siempre a vivido en comunidad y una forma de
fortalecerlas por las actividades educativas agrupadas, donde los niños
se reúnen a compartir experiencias, juegos y cantos tradicionales.
Dada la dispersión geográfica ha sido necesario incorporar
alimentación, en los días de reuniones considerando el
difícil acceso, que los locales donde se atiende no cuentan con
implementos básicos y por medidas higiénicas, la
alimentación que se entrega son alimentos envasados.
Con el propósito de satisfacer las necesidades reales de la comunidad
se está probando en una comunidad otro tipo de alimentación,
consistente en la preparación de desayuno y almuerzo.
Durante las Actividades Educativas Agrupadas, aparte del trabajo con
niños, se deja un tiempo para reuniones de apoderados y comunidad, donde
han surgido varios temas de trabajo, entre ellos:
- Identidad Williche: La identidad, es la base de un pueblo o
nación, lo debería ser, para sus habitantes, donde estas
personas, no solo reconozcan sus orígenes, sino que se identifiquen, que
se sientan parte de él. Solo así, seremos seres íntegros,
podría decirse libres, sin prejuicios que atenten contra nuestra
personalidad.
- Relación del hombre indígena con la Ñuque-Mapu
(madre tierra): Por tiempos inmemoriables hemos mantenido una estrecha
relación con nuestra madre tierra, de respeto, amor, pero nos hemos
visto afectados por un mundo, que avanza a pasos agigantados y utilizando
muchas y buenas armas. Todo por el progreso y desarrollo, a tal extremo, que se
olvidan de sí mismos y esto está contagiando a la gente de la
tierra.
- Educación e identidad en los pueblos
indígenas: La J.U.N.J.I. y el progama ha contado con el apoyo
humano y bibliográfico del CONSEJAU CHAFÜN WILLICHE CHILWE WAPI
(Consejo General de Caciques de la Isla de Chiloé) y se comparte valorar
el saber que el niño trae de su casa, se valora la sabiduría de
los mayores, nuestra lengua originaria, nuestras creencias y todo esto se
refuerza en nuestros niños, para que crezcan orgullosos de su raza y
concientes de que pueden aprender el conocimiento moderno sin dejar de ser
hulliches, hijos de la tierra.
- La transmisión de leyendas: Se conversa con los
padres y comunidad periódicamente para que transmitan sus
sabidurías, conocimientos, leyendas a las nuevas generaciones.
- La lengua: Es el medio para comunicarnos con las fuerzas de
la Ñuque-Mapu.
Hay muchos secretos que nuestros ancestros utilizaban cotidianamente, pero
nosotros solo sabemos algunos porque perdimos la lengua o dialecto como lo
llaman despectivamente algunos estudiosos.
Son muchos los temas que hemos tratado en estos 2 años que lleva el
programa.
Invito a mis colegas a que seamos buenos sembradores, para que nuestra
cosecha del futuro, sus frutos, sean fuertes, sanos e íntegros.
Aporte de la experiencia a la Educación Parvularia
- La comunidad y líderes indígenas, valoran al programa como
instancia educativa y a la educadora, compartiendo con ella sus saberes para
que sean integrados al currículum.
- Validar una modalidad de atención para niños de sectores
alejados, de tal forma de entregar una educación de calidad,
personalizada, pertinente y participativa.
- Valoración de parte de autoridades formales y líderes
tradicionales de una modalidad de educación alternativa a la
tradicional.
- Permanente evaluación y análisis del desarrollo del
programa, por parte del equipo involucrado, debido a que este se ha construido
en la práctica, con la participación real de toda la comunidad
educativa.
- Los niños que han egresado del programa se han incorporado, con
mayores niveles de competencias que requiere el aprendizaje escolar.
Conclusiones
- Es una alternativa efectiva de atención a comunidades con
características como las señaladas; de dispersión
geográfica, de difícil acceso y que forman parte de las etnias
existentes en nuestro país.
- Es una forma adecuada de coordinación interinstitucional para
lograr un mejor aprovechamiento de los recursos estatales como: CONAF, Equipo
de Salud, Asesores de Comunidades Indígenas, Ministerio de
Educación y dar atención a los sectores más marginados de
la sociedad.
- Esta modalidad ha permitido potenciar el rol educativo, algo que forma
parte de la educación tradicional de las comunidades indígenas y
que se ha ido perdiendo, con la incorporación del niño a la
educación más institucionalizada.
- Esta modalidad ha permitido potenciar la tradición en estas
comunidades, en cuanto al rol que tienen los ancianos en la transmisión
de los conocimientos a las nuevas generaciones.
Institución:
Junta Nacional de Jardines Infantiles - JUNJI.
Antecedentes:
Dicho Programa fue creado en 1990, en conjunto con el Servicio Nacional de
la Mujer (SERNAM), especialmente para los hijos e hijas entre 2 y 5 años
de madres temporeras del sector agrícola del turismo.
Funciona en locales municipales u otros cedidos por organismos comunitarios,
especialmente habilitados.
El trabajo es llevado a cabo por dos técnicos en Educación
Parvularia, sobre la base de una Guía Curricular elaborada por el
Departamento Técnico de la JUNJI.
El horario de atención es de lunes a viernes, desde las 08:30 a 19:30
horas.
La alimentación que las niñas y los niños reciben es:
desayuno, almuerzo y once
Fundamentación:
La demanda de mano de obra femenina en el sector agrícola ha ido
aumentando en los últimos años en Chile, aproximadamente 50 mil
mujeres trabajan en el sector frutícola. Con el aumento de la
exportación de este rubro, esta cifra aumentar . La mujer que sale a
trabajar en las labores agrícolas o de temporada (hotelería) debe
dejar a sus hijos solos, sin protección mínima, sometidos al
abandono y expuestas a riesgos de accidente y malnutrición. Por eso la
importancia de buscar alternativas de atención a estos niños y
como tal surge el proyecto "Jardín Estacional". La
atención allí brindada no es solo de carácter asistencial,
se busca énfasis en el componente educativo y tiene un carácter
integral.
Objetivos:
- Atender con una propuesta de tipo integral a niños de 2 a 5
años, hijos de madres temporeras.
- Ampliar cobertura de atención.
Cobertura:
El programa se desarrolla en zonas rurales y en la Región
Metropolitana (Santiago). Comprende Atacama, Coquimbo (IV), Valparaíso
(V), O'Higgins (VI), Maule (VII), Bio-Bio (VIII), Aracucania (IX) y
Región Metropolitana (XIII). Está dirigido a niños de 2 a
5 años 11 meses, hijos de madres trabajadoras temporeras (trabajos de
temporada) del sector agrícola y agroindustrial y del sector hotelero.
En 1990-1991, cuando nace el programa su cobertura era de 130 niños en
dos jardines, para el período 1991-1992 se incrementó la
cobertura en 2.237 niños en 46 jardines, y para el siguiente
período la cobertura continuó en aumento con 99 jardines para
atender 3.539 niños. Durante 1993-1994 la cobertura y el número
de jardines disminuyen a 80 establecimientos para 2.831 niños. El
porcentaje asistencia/matrícula en 1993 es de 66.8 por ciento. Con el
objetivo de ampliar la cobertura del programa se han establecido convenios con
el Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM, Municipalidades, Organizaciones
Comunitarias, ONG's y otros).
Estrategia:
Los Jardines Estacionales funcionan durante la poca de cosecha, 3 a 4
meses al año, de Diciembre a Marzo. Las mujeres temporeras trabajan en
jornadas de 10 horas o más y por ello los horarios de atención a
los niños son extendidos (8am a 9pm) de lunes a viernes, dependiendo del
tiempo que dura la madre en las labores agrícolas. El programa se
desarrolla en los locales de la Junta Nacional de Jardines Infantiles y en
escuelas que se encuentran desocupadas por ser poca de vacaciones, o en
su defecto en locales comunitarios que cuenten con la aprobación
técnica de la Institución. Se organizan grupos de 4o niños
atendidos por 2 Auxiliares de Educación Parvularia y apoyados por un
equipo multidisciplinario. Los niños reciben atención integral a
través de un programa educativo creado por Educadoras de
Párvulos, con una Guía Curricular especificada adaptada al
trabajo con niños de zonas agrícolas. Reciben 4 comidas diarias y
cubre el 87 por ciento de los requerimientos nutricionales. Se brinda
orientación social a la familia en situaciones problemáticas que
interfieran con el normal desarrollo de los niños.
Resultados:
Se mencionan como logros, el hecho de convocar cada año a un
número mayor de niños, lo que evidencia el impacto que tiene el
programa en la comunidad. Aprendizajes de los niños en las distintas
áreas del desarrollo.
En cuanto a dificultades se refiere, existen problemas para censar la
población de mujeres temporeras y determinar sus necesidades para la
atención de sus hijos. Por la movilidad de estos grupos, se requieren
estudios de focalización más precisos para determinar los lugares
y número de jardines que se requieren en cada región donde el
programa se desarrolla.
Evaluación:
Se han realizado evaluaciones de tipo cualitativo que demuestran que en
corto tiempo se logran aprendizajes en las distintas áreas de
desarrollo, dependiendo del tiempo de permanencia del niño.
Este Programa se creo en 1992, para dar educación a niños y
niñas menores de seis años, que viven con sus familias en zonas
aisladas geográficamente, de baja densidad poblacional y rurales, que no
pueden asistir diariamente a un establecimiento educativo.
La familia participa directamente en la educación de los niños
y niñas orientados por un programa de radio, guías educativas y
visitas periódicas de educadoras de párvulos.
Este Programa fue creado en 1993, para apoyar y dar educación a
niños y niñas de 2 a 5 años de comunidades urbanas
organizadas en las que un alto porcentaje de madres trabajan remuneradamente.
Se desarrolla en locales comunitarios en jornada completa.
El trabajo es llevado a cabo por una Técnico en Educación
Parvularia y por un familiar o líder que la comunidad elige. Para ello,
recibe un aporte solidario de la misma comunidad o es contratado por los
municipios. El curriculum que este Programa desarrolla está basado en el
Jardín Infantil Familiar.
La alimentación que los niños reciben es desayuno, almuerzo y
once, dependiendo del horario en que asistan al jardín infantil
(flexible).
Beneficiarios:
Niños de 2 a 5 años 11 meses, hijos de mujeres que viven en
comunas urbanas densamente pobladas, que trabajan fuera del hogar
(prioritariamente jefes de hogar), y que no tienen quien se preocupe del
niño en su horario laboral (jornada completa). Está dirigido en
segunda prioridad a hijos de mujeres que no trabajan fuera del hogar (media
jornada).
Infraestructura y equipamiento
Se promueve la creación de Jardines Laborales a través de
contactos directos de cada Dirección Regional con Municipalidades,
Servicios Públicos y, especialmente organizaciones sociales de la
comunidad, para resolver desde la base el problema de falta de atención
al preescolar, hijo de madre trabajadora. Por lo general el jardín
funciona en un local o sede comunitario de material semi-sólido,
habilitado y equipado (mesas y sillas) por la comunidad.
Estrategia:
Condición necesaria del funcionamiento del jardín es la
autogestión y la participación conjunta de la JUNJI con los
dirigentes de la comunidad, en la toma de decisiones, de los diferentes
aspectos que involucra la instalación y marcha de un Jardín. En
especial, sin descuidar lo educativo, el conformarse como "comunidad
educativa".
Los requisitos o condiciones mínimas para la instalación y
puesta en marcha de un jardín Laboral son:
- estar organizada la comunidad local;
- tener un catastro de niños entre 2 y 5 años que requieren de
atención integral y datos acerca de la situación laboral de los
padres;
- contar con un local que reúna los requisitos básicos para el
funcionamiento de un Jardín Familiar;
- disponer de un grupo de madres o familiares con tiempo para integrarse
activamente a la ejecución del programa regular (también en las
tardes )para atender en forma directa y remunerada a los niños.
La comunidad asume una participación directa tanto en la
generación del Programa, para lo cual moviliza sus propios recursos,
como en la difusión, implementación y desarrollo del mismo. Los
niños reciben una atención integral que comprende
educación, alimentación, asesoría en salud y
atención social.
Los jardines funcionan con un mínimo de 24 niños y un
máximo de 32, de los cuales al menos el 50% son hijos de madres que
trabajan, prioritariamente jefas de hogar. Los niños de las madres que
no trabajan fuera del hogar durante todo el día, asisten media jornada;
los de la madre que trabaja fuera del hogar, permanecen en el jardín
hasta las 18:30 horas. o más tarde, si es estrictamente necesario.
Personal y agentes educativos
Una Auxiliar de Educación Parvularia es la responsable de la
atención directa de los párvulos; los padres asumen solos parte
de la atención directa en la jornada alargada por lo cual reciben un
incentivo económico de parte de los padres junto a una
capacitación (los padres asumen la extensión horaria).
Trabajo educativo en la sala
El programa pedagógico es el del Jardín Familiar. Se
elaboraron Manuales especiales para el trabajo de los familiares, en las horas
en que quedan a cargo de los niños.
Acciones de nutrición y salud
El programa de alimentación consiste en un aporte de 1.350
calorías a los niños que asisten todo el día a
través de 4 servicios: desayuno, almuerzo, té y colación
de la tarde. A los demás párvulos se les da la ración de
jardín Familiar.
El control del estado nutricional y de salud se realiza a través de
los Consultorios del Servicio de Salud, como está establecido en el
programa Jardín Familiar.
Trabajo con los padres y la comunidad
Los padres apoyan a la auxiliar en su trabajo de la tarde. Se forma un
Centro de Padres con la participación de apoderados y miembros
destacados de la comunidad que desean colaborar en su funcionamiento. Se
organizan talleres con los padres después de las 19 horas o los
días sábados, según acuerda la comunidad del jardín
(auxiliar y padres).
El Centro de Padres se encarga también de inscribir a los familiares
interesados en colaborar en la atención de los párvulos por la
tarde; de gestionar la cancelación de los honorarios de estas personas,
y otras actividades que se determinen en conjunto.
Se estima que el costo promedio de operación anual por niño
con una capacidad promedia de 32 niños es $203.516.
Al igual que en los programas anteriores, el análisis de costos se
refiere exclusivamente al costo de funcionamiento del jardín. No incluye
costos de infraestructura ni costos de administración de los equipos
técnicos y administrativos de JUNJI a nivel central y regional.
Programa creado en 1994, para dar educación a niños y
niñas menores de seis años de 3 y 5 años que no tienen
acceso al sistema educativo y que pertenecen a sectores urbanos.
Se desarrolla los días sábado en los patios de aquellos
establecimientos que funcionan de lunes a viernes.
El trabajo es llevado a cabo por una Educadora de Párvulos, con la
participación de monitores que han sido capacitados para desarrollar las
actividades con los niños y las niñas. Este trabajo se
complementa con visitas a los hogares de los párvulos, encuentros
grupales de trabajo entre adultos y guías educativas para desarrollar en
el hogar.
La alimentación de los párvulos se entrega de acuerdo a la
jornada que asisten.
Este Programa está destinado a dar educación a niños y
niñas menores de seis años que no tienen acceso a la
educación formal y donde los adultos que los cuidan pueden trabajar con
ellos en el hogar.
Se desarrolla a través de un programa de televisión,
guías educativas, encuentros de trabajo entre adultos, visitas
educativas y actividades conjuntas entre niños, educadores y familias en
los Centros de Actividades. Estos últimos están destinados para
que el niño o la niña acceda periódicamente junto a un
familiar a actividades científicas, computacionales y artísticas,
entre otras.
Este Programa es llevado a cabo por educadores de párvulos.
Este Programa está destinado a dar educación a niños y
niñas menores de seis años que no tienen acceso a la
educación formal y donde los adultos que los cuidan pueden trabajar con
ellos en el hogar.
Se desarrolla a través de un programa de radio, guías
educativas, encuentros de trabajo entre adultos, visitas educativas y
actividades conjuntas entre niños, educadores y familias en los Centros
de Actividades. Estos últimos están destinados para que el
niño o la niña acceda periódicamente junto a un familiar a
actividades científicas, computacionales y artísticas, entre
otras.
Este Programa es llevado a cabo por educadores de párvulos.
Este Programa fue creado para apoyar y dar atención a niños y
niñas de 2 a 5 años.
Se desarrolla a partir de un convenio con las Municipalidades u otros
organismos comunitarios, que habilitan salas de escuelas o locales, financiando
el personal, el mantenimiento, el mobiliario y los servicios básicos.
Es llevado a cabo de lunes a viernes en media jornada o jornada completa por
Educadoras de Párvulos o Técnicos en Educación Parvularia,
con el apoyo de madres, padres o familiares de los párvulos. Este
Programa es apoyado a través de permanentes capacitaciones y
asesorías del Equipo Técnico Regional integrado por Educadoras de
Párvulos, Asistentes Sociales y Nutricionistas.
La alimentación que los niños reciben es desayuno, almuerzo y
once, dependiendo del horario al que asistan (flexible).
Este Programa fue creado en 1996, para apoyar a la familia en la
educación de niños y niñas menores de 3 años y se
desarrolla en una sala del Centro de Salud, especialmente habilitada para
funciones educativas.
Es llevado a cabo por una Educadora de Párvulos, quien planifica,
ejecuta y evalúa un programa dirigido al párvulo, y orienta a los
adultos encargados de los lactantes, para realizar actividades educativas en el
hogar (cada familia recibe un Manual de Apoyo). También se organizan
talleres con los familiares de los niños y las niñas, para
potenciar el rol de agentes educativos de sus hijos.
Funciona en un horario flexible fijado de común acuerdo con el adulto
que lleva al párvulo al Consultorio.
El Programa fue creado en 1990, para niños y niñas menores de
3 años de edad y sus familias de sectores urbanos.
El Programa Sala Cuna en el Hogar es una modalidad no convencional de
atención a niños y niñas desde los 84 días de
nacidos hasta los 2 años de edad, que no cuentan con una opción
educativa diseñada específicamente para ellos. Su objetivo
fundamental es mejorar la estimulación que hace la familia como primer
agente educativo.
La Sala Cuna en el Hogar funciona en salas de Jardines Infantiles o en
locales comunitarios adecuados especialmente para el programa. Se organizan 5
grupos de 8 a 10 niños cada uno para un total de 40 a 50 niños
atendidos en cada institución. Las madres se encargan de estimular a sus
hijos y asisten con ellos un día a la semana de 9 a 12 AM., para recibir
orientación de una educadora de párvulos. Ese día toman
una ración alimenticia que cubre el 32 por ciento de los requerimientos
nutricionales.
La participación de los padres es fundamental en el programa y con el
apoyo de un manual diseñado especialmente para ellos, realizan
actividades en el hogar. El programa ha sido adecuado para madres adolescentes
y primerizas, quienes asumen con dificultad su situación; e igualmente
atienden a niños con discapacidades o Síndrome de Down. La
educadora de párvulos hace visitas domiciliarias. Cada 15 días se
organizan talleres de desarrollo personal y grupal con los padres donde
expresan intereses y necesidades.
En 1990 se inició una experiencia piloto en Maipú
(Región Metropolitana de Santiago) con 1 Sala Cuna para 50 niños.
En 1992 existían 31 Sala Cunas que atendían 1.190 niños y
el 1993 la cobertura disminuyó a 873 con 32 Salas; la razón de la
disminución de la cobertura fue mejorar la calidad del programa. El
costo anual por niño es de $63.403 pesos.
Objetivos:
- Potenciar el rol de la familia como primer agente educativo.
- Mejorar la estimulación que hace la familia y favorecer la
autorrecepción que ella tiene al respecto.
- Mejorar la relación familia-niño en una etapa crucial del
desarrollo afectivo e intelectual.
Población Objetivo:
El programa atiende niños y niñas entre 84 días y 24
meses de edad de escasos recursos y cuyas madres permanecen en el hogar. Tiene
cobertura nacional desde la I hasta la XIII Región. En 1990 se
inició con 1 sala en la Región Metropolitana (Santiago)
atendiendo a 50 niños. En 1991 se crearon 6 salas con 238 niños
en (Santiago, Atacama y Araucania). Para 1992 había Sala Cunas en todas
las Regiones con un total de 31 atendiendo a 1.190 niños y en 1993, se
disminuyó la cobertura a 873 niños en 32 salas, esto
correspondió a una decisión institucional para beneficiar la
calidad del programa. Indicadores promedio del programa señalan buenos
niveles con respecto a asistencia/matrícula con 70.5 por ciento en 1993
si se tiene en cuenta que son menores de 2 años y que dependen de los
padres quienes asumen un rol educativo con el apoyo del educador de
párvulos.
Infraestructura y equipamiento
Por lo general el programa está inserto en los Jardines Infantiles;
funcionan en salas desocupadas de la JUNJI. Algunas pertenecen a organismos
comunitarios especialmente habilitados.
Funcionamiento
En el jardín: la organización del trabajo considera la
conformación de 5 subgrupos compuestos por 8 a 10 niños cada uno
(de un total de 40 a 50 niños matriculados), que asisten junto a un
familiar (de preferencia su madre) un día fijo de la semana al
jardín Infantil, de 9 a 12 horas, donde los propios padres estimulan a
sus hijos, en conjunto c con la Educadora de Párvulos y las otras madres
o familiares, en base a una selección que ellos realizan de actividades
del Manual.
En el hogar: el trabajo educativo se extiende a la familia a través
de actividades de estimulación que se realizan en el hogar, con el apoyo
del Manual y con la asesoría, a través de visitas
periódicas, de la Educadora de Párvulos encargada de la Sala
Cuna.
En talleres: cada 15 días se organizan talleres de desarrollo
personal y grupal con todos los padres del grupo de niños, en un espacio
de trabajo entre adultos, destinado a producir aprendizajes colectivos en torno
al intercambio de experiencias, problemas y propuestas surgidos de sus propios
intereses y necesidades.
Personal y agentes educativos
Una Educadora de Párvulos es la encargada de la Sala Cuna; durante
las mañanas ella orienta a los padres que asisten con su hijo al
jardín. En las tardes visita periódicamente los hogares y conduce
los talleres de desarrollo personal y grupal que se organizan cada 15
días.
La implementación del programa es asesorada directamente por los
Equipos Regionales, a través de sus tres disciplinas.
Trabajo educativo en la sala
Se elaboró un Manual de Apoyo para los padres que participan en el
programa y sobre la base de ese Manual, la Educadora de Párvulos trabaja
en la interacción de los niños y de sus padres. En los talleres
se utilizan metodologías participativas basadas en los principios de la
Educación de Adultos.
Acciones de nutrición y salud
El día que los niños asisten a la Sala Cuna se les entrega una
ración de almuerzo que cubre el 32% de la ración calórica
diaria del niño, o la leche, si es el caso. Esta medida se pensó
en especial, como un incentivo a mejorar la forma de preparación y de
administración de los alimentos. Se mantiene un control del estado
nutricional de los niños y existe una coordinación con los
Consultorios de Salud.
Trabajo con los padres, la familia y la comunidad
Es el único programa de la JUNJI que trabaja en forma directa con los
padres y con visitas en forma periódica al hogar. El énfasis
está en la capacitación de habilidades parentales de
estimulación infantil.
Cobertura
Este programa empezó en 1990 en un Jardín atendiendo 42
lactantes y funciona actualmente a nivel nacional en 50 salas atendiendo 1.960
niños y sus familias.
El costo promedio por niño anual con una capacidad promedia de 40
lactantes es estimado en $112.951. Comparado con el costo promedio por
niño anual en la Sala Cuna Convencional de $407.110 tiene un costo muy
bajo.
Los costos se refieren exclusivamente al costo de funcionamiento del
jardín. No incluye costos de infraestructura ni costos de
administración de los equipos técnicos y administrativos de JUNJI
a nivel central ni regional. El costo por niño se ha calculado en base a
un promedio de matrícula, no de asistencia.
Metodología:
La Sala Cuna en el Hogar funciona en salas de Jardines Infantiles de la
JUNJI y algunas pertenecen a organismos comunitarios especialmente habilitados
para ello. Las actividades educativas se caracterizan por la integración
de los niños y de sus padres al programa, bajo la orientación de
una educadora de párvulos y con un Manual de Apoyo dirigido a ellos. La
implementación del programa está asesorada por los Equipos
Técnicos Regionales, a través de sus tres disciplinas
(Nutricionista, Educadora de Párvulos y Asistente Social). En cada sala
cuna se atiende un grupo de 40 a 50 niños divididos en 5 subgrupos
compuestos por 8 a 10 niños cada uno, quienes asisten con las madres a
una vez por semana, de 9 a 12 horas y realizan actividades de
estimulación a sus hijos con la orientación de la Educadora de
Párvulos y las otras madres. Las actividades se seleccionan del manual.
Se da una ración de almuerzo ese día, que cubre el 32 por ciento
de los requerimientos nutricionales. Las madres realizan actividades en sus
casa bajo la supervisión de la educadora, quien la visita
periódicamente y con ayuda del Manual, cada 15 días se realizan
talleres con los padres sobre desarrollo personal.
Financiamiento:
El gasto anual por niño es de $63.403 pesos lo que posibilita mayor
extensión de esta alternativa para atender un amplio sector de
niños menores de 2 años que en la actualidad no cuenta con
ninguna opción educativa específica a su grupo etáreo.
Capacitación:
El programa definido un programa de capacitación específico
para los Equipos Técnicos Regionales y las Educadoras de
Párvulos. En 1990 participaron dos profesionales en los programas de
capacitación, en 1991 se capacitaron 66, en 1992 mayor cantidad, 93
profesionales capacitados debido a que en ese año se extendió el
programa a nivel nacional y en 1992 fueron 42. Se publicó con el apoyo
de UNICEF el Manual para la Familia del programa Sala Cuna en el Hogar.
Resultados:
En cuanto a logros se mencionan los siguientes:
- Incorporación de madres adolescentes al programa que presentaban
rechazo en muchos casos a su rol materno, aceptando mejor su situación
al compartir con otras madres su experiencia.
- Captación de niños con discapacidades (en mayor porcentaje
visuales y motores).
- Aceptación en el programa de madres con diferentes discapacidades,
por lo que habitualmente no desempeñan labores fuera del hogar y con
dificultades para estimular a sus hijos. Se ve la importancia del programa
tanto en las madres como en sus hijos.
Evaluación:
Desde 1990, año en que inició el programa como una experiencia
piloto, la propuesta ha estado en permanente revisión a fin de mejorarla
y adaptarla a diversas situaciones sin cambiar el propósito central de
potenciar el rol de la familia como primer agente educativo.
En 1993 se determinó bajar el número de niños por
Educadora de Párvulos de 50 a 40, y a partir de 1994 ampliar el margen
de edad de ingreso máximo de 2 años a 2 años y medio. Como
resultado del proceso de validación del programa se varió la
propuesta inicial de estar inserto en un Jardín Infantil de la JUNJI y
se probó el programa en un local comunitario. Se definió
además un sistema de evaluación para los niños (1991) por
el departamento técnico del programa.
Programa para Padres: Manolo y Margarita
El programa se define como una estrategia de apoyo al educador de
párvulos para trabajar con las familias cuyos hijos e hijas asisten al
Primero y Segundo nivel de Transición de escuelas básicas,
jardines infantiles, jardines familiares, centros abiertos. Está
orientado a enriquecer la comunicación verbal y afectiva entre padres e
hijos que pertenecen a sectores pobres, urbanos o semiurbanos. Su objetivo
final es lograr un mayor desarrollo del lenguaje en menores de 4 a 6
años.
Características del Programa
- Las ideas centrales del programa: "conversar con los
niños(as)", "contestar a sus preguntas", "el
niño necesita el cariño de sus padres para desarrollarse",
están presenten en todos los módulos.
- Se trabajan los contenidos, en la mayoría de los casos, en base a
vivencias familiares o de los padres.
- Las tareas que deben realizar las madres con sus hijos e hijas en casa,
son trabajadas previamente en el taller, a modo de juego.
- Las pautas entregadas para el desarrollo de los módulos
están diseñadas de manera de llegar fácilmente a los
padres y despertar su interés por aprender diferentes maneras de ayudar
a sus hijos(as)
Cobertura del Programa
Año |
Número de familias |
Escuelas o grupos |
1994 |
2.950 |
186 |
1995 |
19.000 |
1.538 |
1996 |
21.840 |
1.560 |
1997 |
21.840 |
1.560 |
Total |
65.630 |
4.844 |
Fuente: Unidad de Educación Parvularia.MINEDUC
Objetivos
- Apoyar a los padres para que en casa desarrollen una mejor
comunicación con sus hijos(as), y promueven la estimulación del
lenguaje.
- Mejorar el desarrollo del lenguaje en los niños(as) de 4 a 6
años.
- Continuar el trabajo educativo que realiza la Educadora con niños y
niñas en el área del lenguaje en el hogar.
- Disponer de un espacio estructurado y participativo.
- Promover el intercambio entre la familia y la escuela en la tarea de
educar a los niños (as) preescolares de sectores pobres.
Metodología
La metodología que se propone es participativa y promueve durante el
desarrollo de los talleres, la interacción entre los padres, la
interacción entre éstos y la educadora, y como resultado, la
interacción afectiva y verbal entre padres e hijos(as). La
metodología (técnicas, actividades y materiales seleccionados) es
una herramienta de apoyo a la educadora en su trabajo con los padres.
Materiales
El material educativo del programa está distribuido en ocho
módulos repartidos en tres volúmenes, que se utilizan de acuerdo
a las necesidades e intereses de los padres, a excepción del primer
módulo "Manolo y Margarita aprenden a hablar" que es el
inicial, y el último que es "Manolo y Margarita se preparan para ir
a la escuela".
Fortalezas
- Enriquecimiento y mejoramiento del lenguaje de los niños y
niñas. No se observa a corto plaza, pero el desarrollo de la
interrelación afectiva y verbal que se produce entre padres e hijos(as)
mejora el desempeño verbal de ellos.
- La participación de la familia en acciones educativas es
beneficioso para el niño(a). La mayor parte de los padres considera que
aprendió a enseñar cosas nuevas y adquirieron distintas formas de
apoyar y motivar a sus hijos e hijas para desarrollar su lenguaje.
- Aumenta la comunicación afectiva y verbal entre padres e hijos(as)
provocando cambios de conductas en relación al trato que dan a estos.
- La Mujer que pertenece a este grupo socioeconómico de extrema
pobreza, generalmente se siente marginada y no tiene muchos espacios para
expresar su opinión. En los talleres se sentían importantes,
tomadas en cuenta y sus opiniones eran escuchadas, se sentían respetadas
como personas.
- Los educadores conocen metodologías para el trabajo con los padres,
el trato con ellos se vuelve más comprensivo y aumenta el
diálogo.
Centros Comunitarios de Atención - CEAMIN
Introducción
La educación preescolar, el desarrollo y el cuidado de niños
son raros en áreas pobres y marginales en Chile; los programas
financiados por el gobierno han limitado su capacidad y los programas privados
están fuera de alcance para los poblaciones de gente que vive en
comunidades pobres.
El Centro para el Estudio y la Atención de Niños y de Mujeres
(CEANIM) ha desarrollado un modelo para permitir a comunidades pobres ejecutar
sus propios centros preescolares.
Los Centros Comunitarios de Atención Preescolar, conocidos como
CCAPs, proporcionan un ambiente educativo que estimula y promueve la
nutrición apropiada de los niños y el ingreso a la escuela
primaria.
Estrategia:
La característica principal del modelo de CEANIM's es la
participación de madres como "agentes de la comunidad" en el
desarrollo, la administración, y la organización de los centros,
así como la participación directa en la enseñanza de los
niños. Las madres asisten a los talleres en donde aprenden sobre la
socialización, la salud, la higiene, y la nutrición. Los centros
son una alternativa barata para estas madres
Cada centro se desarrolla en tres etapas:
- Durante el primer año, CEANIM instala el centro y asegura su
funcionamiento básico;
- Durante el segundo año, las madres y la comunidad en su totalidad
enseñan y ejecutar en el centro, como preparación para manejar el
centro ellos mismos, con los recursos humanos y materiales proporcionados por
CEANIM;
- En la tercera etapa, el funcionamiento del centro es autónomo, con
ayuda ocasional de CEANIM para solucionar problemas específicos.
Objetivo:
Transferir el proyecto de las manos de la institución (CEANIM) a las
manos de los pobladoras, las mujeres de los barrios pobres. Una
evaluación del programa mostró que la confianza de las mujeres
fue aumentada perceptiblemente en su participación en estos centros,
como administradores y como educadores de sus niños. La calidad de la
educación de los niños fue mejorada cuando las madres estaban
implicadas, y la comunicación verbal de los niños y las
habilidades motoras gruesas también mejoraron. Los niños de estos
centros fueron preparados mejor para incorporarse al sistema escolar formal.
CEANIM ha establecido unos 21 centros preescolares en áreas pobres de
Chile. También, para mejorar los servicios sociales proporcionados a los
niños y las madres, los centros facilitan la participación de los
miembros de la Comunidad en la decisión sobre los objetivos y el
contenido de la educación de sus niños. CEANIM también ha
desarrollado un modelo de evaluación para evaluar estos programas
preescolares.
Antecedentes:
El CEANIM fue establecido en 1979, unos 10 000 niños y 6 800 madres
han participado en el programa de CCAP; existen actualmente unos 21 centros de
pre-entrenamiento. Sólo en 1996, 1117 niños perjudicados
asistieron a los centros preescolares que fueron atendidos por 802 madres
especialmente entrenadas que trabajaban como "agentes de la
comunidad".
El éxito del programa de CCAP en la provincia de Santiago
ayudó a establecer nuevos centros en las provincias de Talca, de
Curicó, y de Melipilla.
El CEANIM ha influenciado perceptiblemente el desarrollo de otros programas;
por ejemplo, el programa de Jardines Familiares, dirigido por el gobierno Junta
Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), que proporciona cuidado del día
para unos 95 000 niños, así como los Centros Comunitarios Rurales
de Fundación INTEGRA, que atiende aproximadamente a 50.000 niños.
Financiamiento:
Hasta 1995, el programa de CCAP fue financiado casi exclusivamente por
Organizaciones Internacionales. Desde 1995, la Fundación INTEGRA ha
aumentado gradualmente su ayuda financiera y ahora está financiando 10
centros del pre-entrenamiento. Ocho de los 21 centros se han establecido
más como operaciones privadas dentro de sus comunidades, independientes
de CEANIM, que es uno de los objetivos indicados del programa.
Agencias de estatales, ONGs, y otras organizaciones implicadas en cuidado
preescolar de la educación y del niño en comunidades pobres.
Programa de Mejoramiento de la Infancia - PMI
El Programa de Mejoramiento a la Infancia (PMI) se define como un programa
educativo no formal de atención parvularia que, a través del
diseño y ejecución de un proyecto comunitario, congrega la
participación de líderes locales, organizaciones y las familias
de los menores de 6 años que viven en condiciones de pobreza, tanto en
sectores urbanos como rurales.
El Programa es expresión de una estrategia de perfeccionamiento
aplicada a nivel nacional, e iniciada por el Componente Preescolar del MECE,
basándose en la experiencia del Programa Interdisciplinario de
Investigaciones en Educación (P.I.I.E.). Para los PMI todas las
comunidades poseen fortalezas que se deben potenciar teniendo como eje la
vivencia positiva, evitando una mirada centrada en las carencias. Es decir,
este programa constituye el resultado de esfuerzos coordinados entre un
organismo no gubernamental y el Estado.
Antecedentes:
Primero se crearon los Talleres de Integración Local a Nivel Nacional
(TILNA). En 1994 los educadores capacitados en los TILNA realizaron un
diagnóstico de la comunidad local para generar los Proyectos de
Mejoramiento de la Infancia, surgiendo 120 iniciativas en localidades pobres a
lo largo de Chile. Esta estrategia estaba orientada a la capacitación y
coordinación de monitores y agentes educativos involucrados en la
atención del párvulo a nivel local y consistía en la
creación de Talleres de Integración Local a Nivel Nacional
(TILNA).
En el segundo año de desarrollo del TILNA (1994), los educadores
capacitados en esos talleres junto a monitores, tuvieron la misión de
realizar un diagnóstico de las necesidades y fortalezas de la comunidad
local, para generar Proyectos de Mejoramiento a la Infancia (PMI). Es así como se generaron más de 120 iniciativas en todo el
país.
En su mayoría, los niños y niñas beneficiados por este
programa no son atendidos por ningún sistema de atención
preescolar. Las acciones que se realizan responden a la realidad y diversidad
cultural de las comunidades y están destinadas a potenciar, ampliar y
canalizar las fortalezas descubiertas en cada comunidad, para ir en beneficio
de la infancia local.
Los proyectos locales apuntan a mejorar las condiciones de desarrollo
intelectual, afectivo y social de los niños y niñas y, realizan
acciones que integren a la familia y la comunidad en su educación.
Funcionan de marzo a diciembre en las juntas de vecinos, organizaciones de
base, escuelas, iglesias, y espacios abiertos de la comunidad. Los días
de atención los define cada proyecto de acuerdo a sus posibilidades y
recursos de organización.
El programa favorece la creación de un espacio educativo de
intercambio y construcción colectiva, de autogestión y de
fortalecimiento entre las personas que trabajan directamente con la infancia.
Sean éstas profesionales, técnicos o monitores capacitados para
esta tarea, así como otras personas de la comunidad. En este sentido,
facilita la incorporación activa y participativa del padre y la madre,
la familia y los demás miembros de la comunidad.
Los contenidos del programa promueven el desarrollo integral de los
niños y niñas, particularmente el desarrollo de la autoestima, la
expresión, la autonomía y la creatividad. Por otra parte
también incluyen la formación en valores como el respeto, la
honestidad y la solidaridad. Los contenidos son relativos a la identidad
cultural (música, literatura, artesanía, modos de interpretar el
mundo) y al conocimiento del entorno inmediato del niño y de la
niña.
Los 160 PMI que funcionan actualmente están focalizados en 89 comunas
pobres del país, identificadas en el Plan Nacional de Superación
de la Pobreza, por el FOSIS y los Planes Regionales de la Infancia.
Este programa, en la actualidad, beneficia a 5.800 niños dentro del
territorio nacional.
En los PMI, se distinguen los siguientes actores:
- Un Coordinador, que en la mayoría de los casos es una Educadora de
Párvulos, encargada de dirigir los PMI
- El Ejecutor Beneficiario, que administra los fondos
- Los Agentes Claves que planifican y ejecutan el trabajo directo con los
niños
- Los Agentes Educativos, que apoyan técnicamente, convocan y
articulan la participación de los agentes claves
- Y los Beneficiarios Directos (niños menores de 6 años y
entre 6 y 14 años y adultos que participan) e Indirectos (familias y
comunidades).
Objetivos del Programa
- Ampliar la cobertura, con calidad, para niños y niñas
menores de 6 años, sin atención parvularia, que viven en
condiciones de pobreza.
- Mejorar la calidad de la atención a través de la
ejecución de proyectos educativos que consideren la cultura e incorporen
la participación de diversos actores de las comunidades.
- Desarrollar a través de los proyectos propuestas innovadoras de
educación para niños y niñas menores de 6 años,
mediante los diversos proyectos.
- Contribuir en la disminución del riesgo social de los escolares
beneficiarios, y potenciarlos como efectivos mediadores de los aprendizajes de
los parvulos que no asisten a ningún programa educativo.
Financiamiento:
Todos los años el Ministerio de Educación convoca a un
concurso nacional para apoyar iniciativas de educación generadas por las
comunidades organizadas en torno a la infancia local. Se pone a
disposición un fondo nacional aproximado de 200 millones de pesos para
financiar directamente los proyectos locales, que muchas veces se duplica con
los aportes locales de municipalidades, empresarios, organizaciones,
particulares, y otras fuentes.
Se trata de proyectos diseñados por las comunidades, donde participan
diversos actores para atender con propuestas innovadoras a niños que se
encuentran en condiciones de pobreza. Estos proyectos pueden ser presentados
por grupos con experiencia o capacitación en el trabajo educativo con
niños y comunidad.
El plazo para participar culmina a fines de cada año. Una
comisión regional evalúa cada proyecto y asigna los recursos, que
en promedio suman entre uno y dos millones de pesos por proyecto.
Metodología:
La metodología de trabajo que el programa propicia es
activo-participativa, favorece el intercambio de experiencias y saberes, la
construcción colectiva entre las personas que trabajan directamente con
la infancia, la organización y decisión conjunta en las diversas
actividades del proyecto.
El programa promueve la capacitación y reflexión permanente de
los grupos PMI a través de un proceso descentralizado de
formación, implementando todos los años Jornadas Nacionales y
Regionales de capacitación, Encuentros regionales y provinciales y
Talleres Locales. Cada una de estas instancias tiene propósitos
específicos, pero el propósito común está referido
al fortalecimiento de competencias, conocimientos y habilidades para educar,
con la participación de la comunidad, a los niños y niñas
menores de seis años.
Cada PMI es dirigido por un coordinador que en la mayoría de los
casos es una educadora de párvulos. Un ejecutor beneficiario persona
voluntaria, elegida y legitimada por el grupo y que es responsable de
administrar los fondos del proyecto, debe inscribirse en el registro
público del fondo de Solidaridad e Inversión Social.
Materiales educativos:
Los materiales educativos son utilizados a través de una
metodología activo participativa, considerando al que aprende como actor
de su propio desarrollo. El material educativo consiste en un set de cartillas
y manuales, dirigidos a los adultos responsables de conducir el trabajo
educativo y comunitario de los proyectos a nivel local. El material ordena,
enmarca y apoya a la vez que facilita la participación autónoma
del grupo. Ello permite a cada proyecto prescindir de un
"especialista" que guíe las reuniones, descansando su
desarrollo en la coordinadora PMI y en la participación de las familias
y adultos comprometidos.
Evaluación del Programa:
En relación con la cobertura, los programas de educación
pavularia en la comunidad (no convencionales) han permitido al Ministerio de
Educación llegar a una franja de población difícil de
captar, como son los niños que viven en localidades urbanas y rurales en
condiciones de mayor pobreza.
La evaluación de impacto realizada en el programa, señala que
se observan logros importantes en el desarrollo socioafectivo de los
niños y los adultos por el espacio de mayor libertad y movilidad que
proveen estos proyectos. Generan mejores condiciones para el desarrollo de los
niños, expresadas en pautas de crianza y estilos de comunicación
que además inciden favorablemente en el grupo familiar. Los niños
fortalecen su autonomía y la valoración del entorno.
Se crea una mayor conciencia en las familias respecto de las necesidades de
los niños, además las familias adquieren conciencia de la
necesidad de formarse como padres para mejorar el desarrollo de sus hijos y
crear capacidad a nivel local para trabajar por la infancia.
La comunidad que se organiza en torno a estos proyectos logra adquirir
paulatinamente destrezas y habilidades de autogestión local, de
liderazgo en temas asociados a los niños, conocimientos
específicos para el trabajo comunitario, posibilidades de contactos y
articulaciones con otras organizaciones para potenciar y promover conjuntamente
sus experiencias.
Proyecto de Padres a Hijos - PPH
Institución:
Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación-(CIDE)
-Chile
Resumen:
PPH es un programa educativo dirigido a los padres para la educación
de niños en edad preescolar. Encamina sus acciones a la familia
obrero-campesina como ente socializador primario, buscando potenciar su papel
formativo y dinamizador del desarrollo infantil. Orienta su capacitación
a padres, profesores y monitores de las comunidades marginadas generando las
competencias necesarias para estimular el desarrollo psico-social de los
preescolares posibilitando la transición de la familia a la escuela,
disminuyendo los riesgos de repitencia y deserción escolar. Investiga
nuevas metodologías y técnicas para la educación de
adultos y el desarrollo comunitario.
Tres grandes períodos lo definen:
- PPH funcionando con monitores de la comunidad, educando a padres con
niños de 4 a 6 años (1972-1985 en zonas rurales e
indígenas),
- PPH dirigido a padres con niños de 0 a 4 años (1986-1992
llamado "Compartiendo la Experiencia de Ser Padres" que ya no se
plantea como alternativa a la educación preescolar,
desarrollándose en poblaciones urbano-marginales con monitores
comunitarios y de jardines infantiles) y su nueva versión de 1992:
- "Apoyando el Desarrollo de Nuestros Hijos Pequeños" con
énfasis en el desarrollo infantil y la transición del
niño a la escuela, con monitores comunitarios y de instituciones que
atienden niños en jardines infantiles, consultorios de salud o realizan
trabajo comunitario.
Su desafío es la masificación del programa, que ahora trabaja
con instituciones formales como la Junta Nacional de Jardines Infantiles
(JUNJI). Para su aplicación se conforman grupos de padres, los cuales,
durante 18 meses trabajan con monitores capacitados por un programa de
estrategias pedagógicas que los hace prácticos con 12 unidades
temáticas que trabajan las necesidades de los grupos marginales y el
desarrollo infantil. Sus Resultados: confirman que los padres poseen los
conocimientos necesarios para enfrentar la crianza y educación de sus
hijos y que convenientemente profundizados y enriquecidos por la experiencia
pedagógica grupal les permite reelaborar sus experiencias, prejuicios y
actitudes. Sus principios metodológicos son: aprender en grupo,
construir los temas de aprendizaje y aprender poniendo en función todas
las capacidades.
Aspectos claves para su transferencia y masificación son: gran
calidad formativa de los monitores y valoración institucional y
comunitaria donde funcionen los grupos PPH. En 1992 sus acciones beneficiaban a
más de 1000 niños de los jardines de Santiago. Para el
período 1993 se estimaba la formación de 72 monitores,
realización de 50 grupos PPH con un total de 700 padres/madres
participantes y 1400 niños beneficiados.
Antecedentes:
Efecto de la crisis económico-política vivida en Chile en la
dcada de 1970, ante la caída del gobierno de la Unidad Popular y
el ascenso del gobierno militar, la estabilidad del país se vio afectada
en todos sus ordenes; al recorte de las libertades civiles se sumó la
inflación que llegó a ser del 500 en 1975, la inversión
extranjera se redujo y se impuso el refinanciamiento de su cuantiosa deuda
externa que en 1987 ascendía a 20.5 mil millones. El costo social
recayó sobre los sectores más necesitados de atenciones primarias
por la restricción del gasto público para superar el
déficit fiscal (cerca del 30 por persona entre 1981 y 1989). PPH
emprende sus acciones de investigación y educación popular, que
por disposición oficial terminaron siendo prohibidas en 1976, el
proyecto cambió su estrategia de apoyarse en el sector escolar, pero
recibió el apoyo de la iglesia para continuar con su desarrollo en la
provincia de Curicó y en el programa de Comedores Populares de la
Vicaría de la Solidaridad en el sector oriental de Santiago en 1977,
para adaptar sus experiencias rurales en las comunidades más pobres de
la zona urbana.
En 1982, el 8.8 por ciento de los niños menores de 6 años
tenían algún grado de desnutrición. De 1.070.498
niños entre los 2 y 6 años, tan sólo 228.000 presentaban
matrícula institucional y alrededor de 750.000 estaban fuera del sistema
de educación preescolar o especial.
Desertaban de la escuela unos 60.000 niños (3 por ciento), en tanto
que los repitentes bordeaban el 7 por ciento, fracasando en sus estudios
200.000 niños. Tales indicadores están relacionados con la
calidad de vida de los sectores más pobres, los problemas de
cesantía laboral, madresolterismo, alcoholismo y
desestabilización familiar.
Objetivos generales:
- Promover El Desarrollo Infantil, Promover El Desarrollo Y Crecimiento
Personal De Los Adultos, y la organización comunitaria. Se trata de un
programa de educación no formal aplicado en comunidades marginales, que
utiliza una metodología activo-participativa.
- Crear una alternativa viable para los padres con la finalidad de mejorar
la calidad de la vida familiar y comunitaria a fin de proveer un ambiente
más propicio al desarrollo integral del niño, especialmente del
preescolar menor de 6 años de los sectores marginales.
Objetivos específicos:
- A corto plazo el PPH se propone con los niños involucrados en su
programa, que su aprendizaje les permita un desarrollo integral del pensamiento
y de sus dimensiones socio-emocionales.
- lograr la participación activa de los padres, hermanos y familiares
en la educación de los niños.
- Transferir a mediano plazo el programa a instituciones que atienden
niños, como Jardines Infantiles, Consultorios de Salud y Organizaciones
Comunitarias.
- Profundizar en el diagnóstico de las condiciones y
características de los medios marginales para prevenir el riesgo del
retraso psicomotor y del desarrollo infantil en general.
- Constituir una adaptación del PPH para madres adolescentes, con
estrategias de motivación para estimular el desarrollo psicosocial de
sus hijos.
Población Objetivo:
Atiende menores de 6 años de ambos sexos, sumidos en condiciones de
extrema pobreza, indigentes y población "en riesgo",
marginados del consumo de bienes, la educación y la cultura. Realiza
acciones locales a nivel rural y urbano con pretensiones de cubrimiento
nacional, hasta 1992 realizó extensiones de su proyecto a zonas de
Perú y Bolivia en este país con el apoyo del CEBIAE y el
Ministerio de Previsión Social y Salud). PPH proyectaba para 1993 formar
a 72 monitores, realizar 50 grupos PPH beneficiando a 700 padres/madres, dando
un cubrimiento a 1.400 niños.
Estrategias:
El programa PPH se inició en Chile en el año 1972 por
iniciativa de Howard Richards; estaba basado en la concepción de
acción y desarrollo comunitario de P. Freire y en los conceptos de
aprendizaje y desarrollo cognitivo del niño de J. Piaget.
El marco teórico inicial se ha ido modificando como producto de las
sucesivas experiencias. El Programa es desarrollado por el Centro de
Investigación y Desarrollo de la Educación (CIDE), que es una
fundación privada dependiente de la Compañía de
Jesús.
El PPH funciona con un equipo central encargado de la supervisión,
planificación y funcionamiento general y es implementado por los
Coordinadores Generales. Estos últimos son pobladores que han tenido
experiencia previa con el programa.
El PPH se desarrolla fundamentalmente a través de reuniones semanales
(20 personas aproximadamente) en las que se discuten unidades temáticas
que se relacionan con el modo de vida de los pobladores y la crianza de los
niños. La participación es estimulada con distintos tipos de
materiales y técnicas de educación popular (diapositivas,
folletos, láminas sobre situaciones problemáticas de la
comunidad, talleres, transmisiones de radio, etc.) con el fin de promover el
intercambio de experiencias y, buscar acciones que solucionen problemas
específicos. Ellas son coordinadas por pobladores escogidos por ellos
mismos ( dos Coordinadores de Base por comunidad), quiénes se apoyan en
manuales de trabajo ya preparados y en los Coordinadores Generales que los
entrenan, realizan visitas periódicas y los capacitan continuamente en
la aplicación del programa, mediante jornadas especiales y a
través de la acción.
Los padres estudian materiales durante las reuniones; luego los llevan a sus
casas para trabajarlos con sus hijos. Los menores, algunas veces con la ayuda
de sus padres, completan los ejercicios, los cuales se entregan al coordinador
para hacer una evaluación global en la siguiente reunión.
El PPH se enmarca dentro de una concepción de auto-educación
de la comunidad. Su metodología, técnicas y materiales se adecuan
a esta modalidad. Se pretende que los participantes en el programa se perciban
como sujetos activos y responsables de su vida y de sus problemas; que a partir
de sus experiencias y realidades busquen caminos eficaces para solucionarlos,
de tal manera que redunden positivamente en ellos, en sus hijos y en la
comunidad.
El enfoque del programa corresponde a un modelo familiar y no deficitario,
ya que no está dirigido a suplir las deficiencias del niño
marginal; su enfoque es más bien cultural- diferencial.
Desde 1977 hasta el presente, el Programa Padres e Hijos se ha estado
implementando tanto en el sector rural como en el sector urbano-marginal. El
programa Padres e Hijos ha sufrido un proceso de revisión continua a
través del tiempo, realizándose múltiples adaptaciones con
respecto a su diseño original. Algunas de las modificaciones son por
ejemplo, las siguientes:
- Originalmente los participantes eran padres de escolares. El Programa se
dirige posteriormente a trabajar con los padres de niños preescolares de
4 a 6 años.
- Originalmente los coordinadores eran profesores. Posteriormente se
utilizan como coordinadores generales a personas de características
similares a los participantes, especialmente entrenadas para desarrollar el
programa.
- Se utilizan materiales para promover el diálogo, elementos que no
eran utilizados en las primeras reuniones del PPH.
Metodología:
La metodología desarrollada se inspira en una concepción
activo-participativa de la educación popular que usa canales no formales
para su difusión. Se apoya en la escuela y las organizaciones
comunitarias dentro de la estrategia de la comunidad autoeducativa permanente.
Es una metodología inductiva, porque a partir de los datos obtenidos de
la realidad se hacen generalizaciones de mediano alcance, identificando como
variables claves la situación económica y los valores y actitudes
de los sectores populares. Los contenidos del programa se diseñan para
un período no menor de 18 meses, en reuniones por períodos de
trabajo de 2-3 meses, con espacios de tiempo donde se planean actividades
recreativas y sociales de duración variable y sujetas a las
circunstancias y lugares. El período de capacitación tiene como
duración 18 meses usando como recursos pedagógicos:
dramatizaciones, fotolenguaje juego y trabajo en grupos. Investigan en las
zonas donde proyectan establecer el programa, aplicando pruebas
psicológicas de desarrollo. Capacitan las coordinadoras de base, las que
a su vez hacen de multiplicadoras con las comunidades, principalmente con
padres y madres. Reuniones evaluativas con la comunidad una vez cumplidas las
metas de capacitación. También evalúan los procesos de
capacitación, los materiales producidos, y van implementando nuevos
proyectos en la medida que el trabajo con la comunidad así lo demanda.
Buscan la participación de la familia a través de la
integración comunitaria nucleada alrededor de las problemáticas
más urgentes.
Capacitación:
Metodología general para la capacitación de los coordinadores
generales, coordinadores de base, observadores, supervisores y padres de
familia, es un programa vivencial de trabajo alrededor de la Unidades
Temáticas sobre el desarrollo del niño. Brindan
capacitación y asesoría técnica a organizaciones
educacionales privadas interesadas en mejorar la calidad de la educación
brindada a padres y menores. Realizan seguimiento y retroalimentación de
los capacitados en su trabajo. Materiales: Producen material didáctico,
documentos de lectura, unidades temáticas estructuradas, guías de
evaluación, hojas problematizadoras, etc, dirigidos a padres de familia
y coordinadores.
Financiamiento:
La fuente de recursos es privada internacional. Han recibido apoyo de
entidades como FREDER (Fundación Radio escuela para el Desarrollo
Rural), Caritas de Suecia, PESMIB de la ONU, CEBEMO, CELAM y algunas
organizaciones de la iglesia chilena, entre otras. Utilizan las sedes de las
organizaciones comunitarias o las escuelas.
Resultados:
Logros: Ha generado movimientos de mujeres, cambios en la actitud de los
padres para con sus hijos, conocimiento más profundo de la realidad de
los sectores marginales lo que llevó a diversificar y especializar los
proyectos de investigación y capacitación como talleres sobre
vida de pareja, madres adolescentes y traspaso del programa a instituciones
escolares, de salud y organizaciones comunitarias.
La formación realizada con lideres comunitarios y la
organización de las comunidades, pasó a convertirse en un
programa de cubrimiento nacional habiendo terminado como proyecto integrado
dentro de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI).
Logros inesperados: haber encontrado eco en organizaciones similares de
Perú y Bolivia que capacitaron en el PPH a sus agentes de desarrollo,
contar con el apoyo de la radio para la difusión y propaganda del
programa y sus contenidos, haber terminado como programa alternativo dentro de
la JUNJI para la atención a los preescolares y con la
participación de los padres formados en el programa, estar realizando
experiencias de instalación de grupos PPH en consultorios con el
auspicio del Ministerio de Salud. Dificultades, el escaso tiempo de los padres
de familia para su capacitación, el aprendizaje lento de coordinadores y
padres y la tendencia en muchos coordinadores a ser autoritarios y apegados a
las guías de trabajo, lo que conspira contra la participación
crítica y espontánea de las familias.
Proyecciones: La versión actual del PPH forma parte de un proyecto
mayor denominado Transición Familia-Escuela", ofrece la posibilidad
de alcanzar la meta de cobertura nacional, permitiendo que padres y
coordinadores formados en el programa se conviertan en sus reales
multiplicadores, dentro de los Jardines Infantiles y en otros sectores de la
población.
Evaluación:
El proyecto cuenta con evaluaciones a todos los niveles tanto con las
aplicaciones operativas con padres de familia, como con las capacitaciones
otorgadas a los coordinadores. Realizan evaluaciones y síntesis entre
las etapas del PPH (Plan Piloto-Etapa Pedagógica y Etapa de
Difusión). Las evaluaciones son ante todo cualitativas y estructuradas
alrededor de estudios de costo-efectividad. Se destaca la baja deserción
de los capacitados, ya que el 75 de ellos han formado grupos PPH, abandonando
sólo en un 23 la realización de los mismos. El número de
hombres participantes es significativamente bajo (3), por limitaciones de
tiempo debidas al trabajo.
Talleres de Integración Local a Nivel Nacional -
TILNA
Institución:
Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación (PIIE)
-Chile
Antecedentes:
El proyecto TILNA se desarrolla en los lugares urbanos y rurales más
apartados de Chile, con un alto nivel de pobreza y con un alto porcentaje de
población infantil preescolar no atendida. Ultimamente la
Educación Preescolar ha tenido como meta aumentar la cobertura y mejorar
la calidad de la oferta educativa. Para el logro de estos objetivos el
Ministerio de Educación, la Junta Nacional de Jardines Infantiles, la
Fundación Integra y muchos otros organismos han hecho especiales
esfuerzos, p.ej., de 311.794 niños atendidos en 1989, se ha incrementado
a 375.604 en 1993 (20.5 por ciento de aumento). Sin embargo cabe destacar que
la cobertura aún es muy baja, con un 24 por ciento en las áreas
urbanas y 8.5 por ciento en las rurales (Encuesta Casen 1990). La
situación anterior se hace más compleja al mirar la
relación entre la oferta en educación preescolar y la demanda en
sectores pobres. Atalah y colaboradores (1991), en un estudio con una muestra
de familias de nivel socioeconómico bajo con hijos entre 2 y 4
años 11 meses de edad, residentes en comunas del gran Santiago
(Recoleta, Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda y Pudahuel), encontraron que un 84
por ciento no ha asistido nunca a un jardín infantil y el 16 por ciento
restante ha desertado en algún momento del sistema. Los investigadores
del estudio en cuestión consideran que un porcentaje importante de
madres de estas comunas, no envía a sus hijos al jardín por
razones distintas a la de falta de vacantes, sin embargo, les gustaría
que asistieran. Esta aparente contradicción la explican, en parte, por
la edad del niño, la imagen negativa de los jardines de su sector o por
una mala experiencia. Aunque el gobierno consolide los programas iniciados y
cree nuevas alternativas, si estas no son de interés de las familias
más pobres, el esfuerzo puede ser poco provechoso. TILNA aparece como
una propuesta que pudiera responder a la anterior preocupación y a otros
aspectos relativos con la educación inicial.
Objetivos Generales:
- Crear instancias de coordinación local entre los agentes educativos
preocupados por la infancia, cualquiera sea su institución, programa u
organización responsable del servicio.
- Capacitar monitores que faciliten el desarrollo del proyecto y de otros
proyectos de perfeccionamiento.
- Sistematizar un currículum integral de capacitación con sus
respectivas unidades temáticas y materiales educativos para ser
difundido y utilizado por otras instituciones y organizaciones.
- Habilitar agentes educativos y personas de la comunidad que íntegra
y autónomamente, generen proyectos y acciones que den respuestas desde
las riquezas o fortalezas y no desde las carencias, en relación a la
infancia.
Objetivos específicos:
- Formar grupos de agentes educativos que constituyan Talleres de
Integración Local.
- Proporcionar a los monitores una estrategia metodológica de
carácter participativo que les permita trabajar con los talleres en:
diagnóstico participativo, análisis y utilización de
metodologías, técnicas, procedimientos y recursos
didácticos pertinentes para el trabajo con el adulto y la comunidad,
programación de acciones referente al diagnóstico detectado,
evaluación de procesos educativos y de los proyectos que se ejecuten.
- Utilizar una estrategia de sistematización del currículum
desarrollado.
- Capacitar a los agentes educativos en mtodo de proyecto que les
permita generar acciones desde las fortalezas que tiene la comunidad en
relación con la infancia.
Población Objetivo:
Está destinado a un grupo heterogéneo, pero prevalece un alto
grado de mujeres (90 por ciento). Las acciones están orientadas al
trabajo con niños y niñas en condiciones de extrema pobreza.
Áreas de trabajo:
El proyecto TILNA es de tipo integral.
Metodología:
El trabajo de capacitación se desarrolla a través de una
metodología de investigación-acción, orientada por la
investigación, acción y participación. La
investigación es entendida como la construcción colectiva de
conocimientos que incorpora la reflexión, el diálogo y la
acción, complementándose y retroalimentando el proceso de
transformación de la realidad. La metodología de
investigación-acción se desenvuelve en tres fases:
- Diagnóstico participativo que nos acerca al territorio para conocer
comprensiva y analíticamente sus fortalezas en pro de la infancia.
- Acción: es la práctica cotidiana transformadora diaria que
la hace partícipe de la historia que allí se construye y;
- Seguimiento, sistematización y apreciación global para la
supervisión de la ejecución del proyecto dentro de una
evaluación y así hacer los cambios necesarios reflexionando sobre
la práctica para enriquecerla.
El proceso de sistematización involucra las ideas fuerza que definen
la esencia de los TILNA: integración, autonomía, creatividad,
liderazgo y sentido cultural. El equipo de planta está conformado por 1
coordinador, 2 evaluadores, 6 capacitadores, 1 secretaria y 160 monitores.
Además 2500 agentes educativos y 500 agentes de la comunidad. El
proyecto lleva 3 años de acciones con una posible prolongación a
partir de 1996.
Financiamiento:
El proyecto cuenta con el apoyo del PIIE, del Ministerio de Educación
a través del Programa MECE, de la Fundación INTEGRA y la Junta
Nacional de Jardines Infantiles. Su presupuesto es de US $1.500.000.
Capacitación:
El proyecto ha producido documentos de lecturas y materiales de
capacitación dirigidos a los agentes educativos y diseñaron un
currículum de capacitación para monitores provinciales, locales y
agentes educativos para 3 años de perfeccionamiento sistematizado y
posible de ser difundido y utilizado por otras instituciones y organizaciones.
Resultados:
Los TILNA funcionan a lo largo de todo el país (13 regiones) y en 183
comunas. Participan un total de 2.326 agentes educativos, distribuidos en 114
talleres, en sectores urbanos y 44 en sectores rurales. Existen 2 talleres
constituidos mayoritariamente por agentes educativos provenientes de grupos
étnicos del altiplano.
Ha generado un espacio de coordinación, antes inexistente, a nivel
local entre diversas instituciones y organizaciones preocupadas por el tema de
la educación de párvulos.
También ha generado un sentido de responsabilidad compartida por el
futuro de los niños a nivel local produciendo un apoyo espontáneo
de instituciones y organismos locales al desarrollo de las iniciativas de los
TILNA. Al momento se cuenta con 117 instancias en total. Sensibilización
de los medios de comunicación de las localidades por el tema de la
infancia local y apoyo para la difusión de diversas actividades surgidas
de la experiencia TILNA en pro de los niños.
Evaluación:
Son fortalezas del TILNA promover: la autonomía grupal e individual,
el encuentro entre diversas culturas e instituciones, la integración
entre agentes educativos pertenecientes a instituciones y organizaciones
diversas, la creatividad en el diseño y realización de las
diversas actividades que ha implicado la ejecución del
diagnóstico participativo, el compañerismo existente entre los
participantes y la capacidad para trabajar en equipo.
En relación a las fortalezas descubiertas en las localidades se
mencionan: rescate de las culturas y tradiciones, la vida en familia como
espacio de desarrollo de los niños. Actividades comunitarias como
recreación, teatro, conservación del medio ambiente, deportes en
familia. En cuanto a los agentes claves detectados, se encuentran: personas
naturales u organizaciones provenientes del área de salud,
educación y organizaciones locales; dirigentes de diversas
organizaciones sociales; personas que no pertenecen a entidades pero realizan
actividades en pro de la infancia y familia de su localidad.
Programa Conozca a su Hijo
Institución:
Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones
Pedagógicas-(CPEIP). Ministerio de Educación Chile.
Este programa rescata la importancia que tiene la interacción verbal
entre padres e hijos como un factor de sano desarrollo psicoafectivo,
considerando que es una finalidad de la educación parvularia chilena,
que no puede ser realizada por la escuela sin la participación activa de
los padres como fuente primaria de socialización. Con el apoyo educativo
a los padres de familia de los sectores marginales, el Centro de
Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas
(CPEIP), llevó a cabo dos proyectos educativos experimentales con
educadoras y padres de familia para propiciar el desarrollo infantil en
niños menores de 6 años.
En convenio con el Ministerio de Educación Pública y con el
patrocinio de la Organización de Estados Americanos (OEA), se ejecutaron
dos versiones del programa "Conozca a su Hijo", una urbana con
educadoras de los Jardines de Santiago entre 1980 y 1981 y otra rural con
monitoras de la comunidad en la VIII Región (Bio-Bio, comunas de Santa
Barbara y Quilaco), entre 1982 y 1985.
El Objetivo del programa fue la construcción de un modelo curricular
para apoyar el trabajo de las educadoras de preescolar, a fin de que el
enriquecimiento comunicativo entre padres e hijos facilitara su desarrollo
lingüístico, para prevenir futuros retrasos o deserción
escolar y maximizar así las potencialidades de aprovechamiento de la
escolaridad básica. La implementación del programa examina
previamente las necesidades e interés de las familias participantes.
A través de una metodología participativa se trabajan los
contenidos de seis unidades centradas en la educación y el desarrollo
del niño. Se capacita además a las madres en nutrición,
salud, saneamiento ambiental y elaboración de materiales
didácticos.
La evaluación del programa se realiza mediante test, cuestionarios y
por análisis parciales en el desarrollo de cada módulo. El
programa busca crear las bases para que las comunidades generen y sostengan
nuevas modalidades de desarrollo social. Falta información sobre costos,
gestión, fuentes de financiamiento, montos, capacitación
evaluación y resultados. Además precisar si aún
está vigente.
Este programa es una estrategia no formal de Educación Parvularia que
el Ministerio de Educación está promoviendo desde 1993, como una
alternativa de ampliación de cobertura en sectores pobres rurales. En
Chile, los niños rurales no suelen tener acceso a jardines infantiles u
otros programas formales de educación parvularia, debido, en parte
importante, a la dispersión geográfica de la población,
las grandes distancias entre los centros poblados y las condiciones
climáticas adversas.
El programa surge de la necesidad de atender a estos niños, apoyando
a los a los padres de familia para que actúen como agentes educativos de
sus hijos menores de seis años, permitiéndoles enfrentar en
mejores condiciones su escolaridad y vida futura. Su estrategia se basa en
capacitar a las madres para potenciar su rol en la familia, como primeras
educadoras de sus hijos e hijas.
El programa prepara como agentes educativos a mujeres líderes de la
comunidad, capacitándolas para ser monitoras y aplicar el programa con
las otras madres de su localidad. Esto permite que el programa se ajuste con
mayor facilidad a las particularidades socioculturales de estos grupos,
dándole mayor pertinencia.
Durante 1999 el programa se aplicó en 274 localidades rurales, con lo
que se han atendido a aproximadamente 3.500 madres y 4.000 niños.
Objetivo:
El objetivo del programa es contribuir a mejorar el desarrollo
físico, psíquico y social de las niñas y niños
menores de seis años y la calidad de las relaciones intrafamiliares, a
través de actividades que promueven la adquisición, por parte de
los padres, de conocimientos, criterios, pautas y conductas que los apoyen en
su rol de educadores.
Estrategia:
La estrategia consiste en capacitar mujeres líderes de la comunidad
como agentes educativos, preparándolas para aplicar el programa con las
otras madres de la misma localidad, potenciando su rol de "primeras
educadores de sus hijos". Ellas son las monitoras del programa. Cada
monitora es elegida por y entre las participantes y trabaja con un grupo
aproximado de quince madres, es capacitada para cumplir la función de
organizar, planificar y animar las reuniones en las cuales se desarrolla el
programa.
El programa se compone de seis unidades educativas cuyos temas son: las
características de los niños menores de seis años, la
higiene personal y ambiental, la importancia del juego en el desarrollo del
niño, la disciplina basada en el respeto y el clima familiar positivo,
la importancia de una buena alimentación y la importancia de la familia
y de la comunidad. Cada unidad se desarrolla en reuniones semanales, donde las
madres conversan sobre un tema educativo, intercambian experiencias y
actividades que luego desarrollaran con sus hijos y familias en el hogar. El
programa puede funcionar en cualquier local de la comunidad que cuente con una
sala disponible una tarde a la semana. La mayoría funcionan en escuelas
rurales, centros de madres, postas rurales o sedes comunitarias.
Cobertura:
Conozca a su Hijo |
1993/94 |
1995/96 |
1997/98 |
Total |
Madres capacitadas |
2.514 |
2.692 |
3.000 |
8.143 |
Niños y niñas rurales
beneficiados |
3.791 |
4.162 |
4.000 |
11.953 |
Fuente: Programa "Conozca a su hijo" de la Unidad de
Educación Parvularia.
Metodología Y Materiales Educativos
La metodología se implementa a través de reuniones educativas
que permiten tanto el aprendizaje individual como grupal. Es activa y
participativa; considera a la persona como actor de su propio desarrollo. Para
ello estimula la participación en una serie de actividades de
enseñanza y aprendizaje que se desarrollan dentro de un ambiente que
acoge la expresión de los sentimientos e ideas, promoviendo diversas
acciones del tipo lúdico, tales como juegos, simulaciones,
dramatizaciones, etcétera; en donde la idea no sólo es aprender
haciendo, sino también "aprender jugando".
Las reuniones son conducidas por la monitora, para desarrollarlas cuenta con
un manual que consiste en un material estructurado en que se señalan
todos los contenidos y la secuencia de las actividades a realizar y materiales
necesarios para cada reunión. A cada participante se le entrega en cada
una de las reuniones un cuadernillo que contiene los contenidos principales
tratados en el taller. Aunque el manual siempre les proporciona los contenidos
de cada uno de los temas tratados, se espera que cada vez más, sean
capaces de proponer actividades nuevas relacionadas con los temas tratados y
que no se desvíen del objetivo a alcanzar.
Materiales educativos:
- 1 manual de capacitación para el educador
- 6 manuales para las madres monitora (uno por cada unidad)
- 54 cuadernillos para cada madre participantes (uno por taller)
- 3 juegos didácticos para trabajo grupal
- 6 libros "Mis Actividades" (para niños entre cuatro y
seis años)
- 1 chapita del programa para cada madre
- Material de difusión (afiches, dípticos)
El Programa en Recintos Carcelarios
El Programa Conozca a su Hijo ha extendido su cobertura a otros
sectores de la sociedad que se encuentran carenciados en relación con el
proceso formativo de sus hijos menores de seis años. El año 1995
comienza una experiencia piloto en la cárcel de mujeres de Antofagasta,
como una modalidad de apoyo al tratamiento penitenciario. En este marco se
suscribió en 1997 un convenio de cooperación entre el Ministerio
de Educación y el Ministerio de Justicia. Hoy el programa tiene una
duración de dos años y se aplica en 15 recintos penales del
país, beneficiando a un total de 313 internos que cumplen condena en
Arica, Iquique, Calama, La Serena, Valparaíso, Los Andes, Rancagua,
Talca, Concepción, Chillán, Temuco y Santiago. En la actual
versión se realizarán dos experiencias piloto en los penales de
hombres de Los Angeles y Ovalle.
Un porcentaje significativo de las mujeres reclusas cumplen condena sobre
los dos años, hecho que coloca a sus hijos en una situación de
alta vulnerabilidad. El programa ha generado un espacio de encuentro que
permite a las madres adquirir capacidades para mejorar la relación
afectiva y estimular y potenciar el desarrollo de sus hijos. En él
participan un promedio de 15 madres en cada recinto penitenciario que se
reúnen semanalmente en talleres dirigidos por una madre monitora, electa
democráticamente entre las internas del penal.
Para apoyar la ejecución del Programa las madres monitoras participan
en diversos encuentros de capacitación a los que asisten en
compañía de una profesional del recinto penitenciario (en la
mayoría de los casos una gendarme).
Una investigación realizada en el centro penitenciario femenino de
Santiago, por un grupo de alumnas de la Universidad Central de Santiago para
optar al título de sicólogo; detectó que las madres tienen
fuertes tendencias a la depresión. La participación en el
programa les demostró la importancia de ser madres y generó la
necesidad de compartir efectivamente con sus hijos.
Financiamiento:
Solamente se precisa que el Programa recibe el apoyo de la OEA por
intermediación del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e
Investigaciones Pedagógicas del Ministerio de Educación
Pública de Chile.
Resultados:
Las pruebas estadísticas de la experiencia urbana sugieren, junto con
testimonios de madres y educadoras participantes, que se mejoran las
interacciones verbales entre padres e hijos por las motivaciones inducidas por
el programa, incrementándose los conocimientos sobre los aspectos
fundamentales del desarrollo del niño. Las educadoras reconocen que la
estructuración de los módulos de capacitación facilitan su
labor educativa, concientizándolas sobre la importancia de promover las
competencias lingüísticas, afectivas y de estimulación en
general, para promover el sano desarrollo de la niñez. Se reseña
como factor de éxito que los contenidos por taller hayan sido limitados
al trabajo de una o dos ideas de reflexión, que no fueran entregadas
instruccionalmente y que más bien surgieran de las discusiones de
pequeños grupos. A nivel rural el programa ayudó al surgimiento
de microempresas de asociaciones de grupos de mujeres, haber impulsado cursos
de tejidos en telar, cocina y mejoramiento de huertas, que ayudaron en los
ingresos familiares y la variación y calidad nutricionales.
Evaluación:
En 1985 se reconoce como efecto multiplicador del Programa, la
concreción de un plan de desarrollo comunal que facilitó a las
comunidades de Santa Bárbara y Quilaco, un marco metodológico
para sus futuras estrategias de desarrollo. Se plantea como factible la
replicabilidad del Programa a nivel rural, debido a los contactos
periódicos entre el CPEIP con las Secretarías Regionales del
Ministerio de Educación.
Entre noviembre de 1995 y julio de 1997 se realizó la
evaluación del impacto del programa sobre niños, niñas,
madres y comunidad. Demostró que los hijos de madres participantes
presentan mejores resultados que los no participantes en tres indicadores: un
puntaje promedio más alto en el área del lenguaje para los
niños entre 2 y 5 años, un mayor porcentaje de normalidad en el
área cognitiva al ingresar a la escuela y un mayor logro
académico al finalizar primero básico.
Con relación a las madres, la evaluación demostró que
las madres que participaron están muy comprometidas con el programa,
valoraron positivamente los materiales educativos, los talleres de trabajo y la
labor de la monitora. Las madres también autovaloran positivamente la
propia asistencia al programa y aprendieron formas de estimulación del
desarrollo de sus hijos e hijas.
Las madres fueron evaluadas como mujeres más fuertes, que hacen
más cosas por ellas mimas y se plantean más metas personales y
familiares que aquellas madres que no han participado en el programa. En
resumen, las madres que participaron en el programa reflejan una mayor
autoestima y mayor autonomía y fuerza para conducir su vida.
La evaluación concluye que el programa "Conozca a su hijo"
es una alternativa no formal de educación parvularia para zonas rurales,
de bajo costo, y que tiene impacto positivo en los niños, las madres y
la comunidad. Si bien es cierto que el programa fue elaborado para sectores
rurales, la estrategia de aplicación y los materiales hacen posible su
aplicación con cualquier grupo de adultos que necesite o se interese en
aprender formas de estimular el crecimiento y desarrollo de los niños
menores de seis años. En este contexto se aplica en centros
penitenciarios femeninos y ha sido útil para apoyar a las personas que
trabajan con niños menores de seis años en el Hogar de Cristo.
Programa la Plaza Preescolar
Este programa se inició en 1975. Se desarrolló en una
población marginal (Población La Victoria), y tal como su nombre
lo indica, utilizó un sitio desocupado, sin construcciones, destinado a
una plaza. El lugar se habilitó con elementos básicos para
implementar una experiencia educativa con los preescolares del sector. El
programa se planteó como una alternativa al sistema tradicional en
cuanto a estructura física, modalidad educacional, costos de
construcción y de operación.
La tarea educativa con los niños estaba a cargo fundamentalmente de
monitores de la comunidad. La Plaza recibía niños entre 2 y 6
años y los separaba en cuatro grupos, según su edad.
Si bien el Programa funcionaba básicamente en la plaza, las
características climáticas de la zona central del país
hicieron decidir a los pobladores y a los dirigentes que, en el período
de invierno, la atención se realizara en casas de la comunidad,
manteniendo la relación de un monitor por cada 10-15 niños.
El curriculum en La Plaza fue de orientación cognitiva (High/Scope)
durante el período de verano y de corte tradicional durante el
período de invierno. Existía un control periódico de salud
a los niños y, además, se les proporcionaba alimentación
con un aporte nutricional correspondiente al de los requerimientos
calórico- proteicos del niño.
Recursos requeridos:
Recursos humanos: una Educadora de Párvulos estaba encargada
de la supervisión y desarrollo de las actividades educativas de La
Plaza; una 80 coordinadora realizaba el nexo entre la Fundación de
jardines Infantiles (institución no gubernamental patrocinadora), La
Plaza y la comunidad; 18 monitores desarrollaban el trabajo con los
niños (uno por cada 10 a 15 niños); había además
dos encargadas de la cocina y dos rondines.
Materiales: el material didáctico que usaba este programa era
bastante elemental y reducido. El funcionamiento de La Plaza Preescolar se
sustentó en la participación de los siguientes grupos:
- Una fuente de apoyo financiero permanente, la Fundación de jardines
Infantiles, para el pago del personal, parte de la alimentación y
materiales de trabajo.
- El aporte de la comunidad que se concretaba en la recolección de
materiales para nuevas construcciones y para su mantenimiento; en el
ofrecimiento de sus casas para el funcionamiento en el período de
invierno; en la colaboración de las madres en la preparación de
la alimentación diaria y en algunos aspectos organizativos asumidos por
delegadas por grupo.
- El aporte de organizaciones comunitarias en prestación de locales,
canchas, enseñanza de algunas actividades, etc. - Aporte en alimentos
por parte de OFASA (Organización Filantrópica Adventista).
Programa de Estimulación Temprana para Niños de Nivel Socio-económico Bajo entre 0 y 2 Años
Institución:
Centro de Estudios de Desarrollo y Estimulación Psicosocial (CEDEP) y
Servicio Nacional de Salud.
El Programa de Estimulación Temprana está oficialmente
integrado, desde 1979 al control de salud del niño sano del Servicio de
Salud. Está dirigido a niños de nivel socio- económico
bajo de 0 a 2 años y consiste en la evaluación periódica
de su desarrollo psicomotor y en una intervención con aquellos
niños que en la evaluación revelen estar en riesgo de presentar
un retraso o tenerlo.
La evaluación es realizada por enfermeras en los consultorios del
Servicio Nacional de Salud con la Escala de Evaluación del Desarrollo
Psicomotor, construida y estandarizada en el país. Debe señalarse
que en Chile, más del 85% de las madres de sectores pobres llevan a sus
hijos a control periódicamente.
Durante el control de salud, la madre recibe indicaciones para favorecer el
desarrollo del niño, tomadas de los Manuales de Estimulación,
especialmente diseñados para el Programa; éstos contienen
sugerencias generales para la crianza del niño e indicaciones
específicas para cada mes de edad.
Si los resultados de la evaluación no están dentro del rango
normal, el niño y su madre son citados para una sesión educativa
más larga o son referidos a médico o a quién corresponda.
El programa piloto desarrollado entre 1974 y 1976 tuvo como objetivo
investigar la posibilidad de modificar el desarrollo psíquico de los
preescolares de bajo nivel socioeconómico, mediante un programa de
estimulación temprana. Definida como el conjunto de acciones tendientes
a proporcionar al niño las experiencias que necesita desde su
nacimiento, para desarrollar al máximo su potencial psicológico,
con el uso de materiales didácticos, pero ante todo fortaleciendo el
establecimiento de lazos afectivos entre la madre y el niño;
favoreciendo sus aspectos cognoscitivos tanto como su adaptación
emocional y social.
Es una alternativa de atención infantil en América Latina,
ante los graves indicadores de baja escolaridad, deserción escolar,
pobreza, "prevalencia del retardo mental en los escolares del sector
público" (más del 20 por ciento), insuficiencias de la
educación preescolar y condiciones de riesgo emocional.
Encaminando la estimulación temprana prioritariamente al riesgo
ambiental y no sólo al riesgo biológico establecido o probable,
se constituirá en un programa de prevención primaria desde el
primer año de vida. La capacitación se realiza tanto con madres
como el personal paramédico participante compuesto por enfermeras y sus
auxiliares. La experiencia piloto demostró ampliamente los beneficios
del currículum de estimulación en su contribución al
desarrollo psíquico de los niños, la actitud de las madres en
general mostró gran interés en la aplicación de los
contenidos aunque el mantenimiento de esa disposición estimuladora
parece cambiar una vez el lenguaje adquiere mayor preponderancia en el
niño, pasados los 2 años. También que es viable la
utilización de la infraestructura del Servicio Nacional de Salud para
implementación masiva del programa que fue emprendida posteriormente por
el mismo y que para 1980 reportó la capacitación de 180
enfermeras. Diez años después una evaluación cuantitativa
y cualitativa de la experiencia encontró que sólo el 49 por
ciento de la población infantil cubierta por los servicios de la
Región Metropolitana de Santiago recibía la evaluación del
desarrollo psicomotor, una mínima sistematización, sólo un
14 por ciento de los lactantes beneficiados con una de las siete evaluaciones
programadas, y una concepción en los servicios de salud que privilegiaba
la orientación hacia el bienestar físico, madurando lentamente el
concepto de bienestar psíquico y social. Como mantiene vigencia la
problemática del retraso psicomotor, los autores del Programa
recomiendan modificar las políticas de salud para colocar en
práctica los objetivos planteados en 1976.
Antecedentes:
Desde un punto de vista asistencial, se considera como población de
alto riesgo ambiental a todos los niños nacidos en los sectores
socioeconómicos desventajas, que en América Latina constituye una
alta proporción poblacional, lo que resulta ineludible diseñar
estrategias de acción en su favor considerando que los efectos de la
deprivación psicosocial se manifiestan con anterioridad a la edad
típica de ingreso al sistema preescolar. La estrategia de la
estimulación temprana, complementaria de la educación preescolar,
se constituye en un programa de prevención primaria para el sano
desarrollo psicosocial de la niñez, que compromete a los padres en la
crianza. La aplicación masiva de un programa de estimulación
temprana exige conocer previamente si el currículum y el procedimiento
escogido son eficaces, es por esto por lo que se realizó primero una
aplicación experimental con lactantes entre los 0 y 2 años,
siendo usada la infraestructura del Servicio Nacional de Salud de Chile, que
desde 25 años atrás brinda atención médica al 70
por ciento de la población, básicamente constituida por obreros y
campesinos. La cantidad y calidad de los estímulos que reciben los
niños de bajo nivel socioeconómico en períodos
críticos de su desarrollo, redundan en claras desventajas,
principalmente en términos de su adaptación al sistema escolar.
En 1993, se reseña en Chile una alta tasa de deserción escolar
antes del 6o grado, un 42 por ciento ya no continúa en la escuela,
siendo en 1976 el promedio de escolaridad pública de tan sólo 4.7
años. Tal abandono generalmente es imputado a problemas
económicos o a exigencias laborales tempranas, pero ya desde 1966
está establecido que más de la mitad de las deserciones escolares
lo hacían por problemas de aprendizaje de diversa índole. Todo
esto redunda en una cifra de analfabetismo del orden de un millón de
habitantes que como realidad educacional condiciona una muy segura
perpetuación de la pobreza y un poderoso factor de subdesarrollo a nivel
nacional.
Objetivo General:
El programa se propone incrementar significativamente el desarrollo
psíquico de los niños, aumentar la eficacia de las madres como
agentes de estimulación de sus hijos, demostrando que un modelo factible
y eficaz para su masificación es utilizar la infraestructura existente
del Servicio Nacional de Salud, capacitando previamente al personal
paramédico disponible y desarrollar un procedimiento que sirva para la
extensión masiva del programa.
Estrategias:
El campo de trabajo del programa es el desarrollo infantil mediante el
control temprano y preventivo de alteraciones en el sano desarrollo psicomotor
de los niños y las actividades de estimulación de la madre.
El programa experimental implicó dos actividades básicas:
educación de las madres por el aprendizaje de 24 manuales, uno por cada
mes de edad, de 45 páginas cada uno, con indicaciones para favorecer el
desarrollo psíquico del niño en las áreas motora, de
coordinación, de lenguaje social, indicaciones sobre normas de crianza,
fomento de las relaciones afectivas y formación de hábitos en el
niño. Este currículum entregado a las madres a través de
visitas domiciliarias de motivación, también realizaba
demostración de los ejercicios a realizar con los niños y
reforzamiento de su interés en el programa. A partir del segundo
año, las demostraciones de ejercicios se acompañaban de un
conjunto de materiales y juguetes didácticos para el niño. El
currículum incluye una evaluación periódica del desarrollo
psicomotor en consultorio pediátrico, mediante el uso de una escala de
desarrollo estandarizada en Santiago en 1974, a fin de detectar precozmente
retrasos funcionales y reforzar la estimulación o derivar al niño
a un Centro de atención especializado si así lo requería
su caso. La duración de la intervención experimental fue de 14
meses. Gestión del programa: El nivel de dirección y
coordinación del programa estuvo a cargo de un psiquiatra infantil como
jefe de la sección de salud mental. Tres psicólogas elaboraron el
currículum y los instrumentos de medición, capacitaron al
personal de salud, supervisaron y coordinaron 4 consultorios del suroriente de
Santiago para la evaluación cuantitativa y cualitativa del programa y
sus actividades de extensión. El nivel de ejecución del programa
estuvo a cargo de 4 enfermeras con funciones de coordinación del
desarrollo del programa en cada consultorio, realización de la
evaluación del desarrollo psicomotor y supervisión de las
auxiliares de enfermería a su cargo, quienes realizaron las visitas
domiciliarias, registraron las observaciones de trabajo en terreno y citaban a
las madres para la evaluación periódica de los niños. Las
madres a demás de desempeñar un rol activo como agentes
estimuladoras de sus hijos, son consideradas un grupo beneficiario puesto que
han recibido una capacitación para facilitar su papel de madres y
favorecer un cambio de actitud para con la crianza infantil.
Beneficiarios:
La investigación inicial fue realizada entre los 0 y 2 años,
de ambos sexos, de nivel socioeconómico bajo, habitantes de zonas
urbanas y rurales. La disposición experimental ubicó a 42
niños en el grupo de experimentación, dos grupos de 37 y 40
niños con tratamientos de contraste y otro grupo de 40 niños como
grupo control.
Capacitación:
El sistema de capacitación implementó sesiones teóricas
sobre la influencia del ambiente en el desarrollo temprano, la relevancia de la
estimulación temprana, las características del desarrollo
psicosocial del niño entre los 0 y 2 años, una revisión de
otros programas de estimulación y descripción de la experiencia
realizada en el Sistema Nacional de Salud, técnicas de
estimulación y técnicas de medición del desarrollo
psíquico y de la escala de evaluación del desarrollo; y como
actividades prácticas, trabajo en grupos, demostración de la
estimulación de niños de diversas edades entre los 0 y los 24
meses. Materiales: El programa produjo manuales de estimulación,
juguetes didácticos y la publicación del libro
"Estimulación Temprana" auspiciado por UNICEF.
Resultados:
Logros: El currículum de estimulación iniciado desde el
nacimiento influyó positivamente sobre el desarrollo psíquico de
los niños, permitiéndoles alcanzar el mismo rendimiento en las
pruebas de evaluación del desarrollo psicomotor, que en un grupo de
nivel socioeconómico alto ajeno al programa.
La organización del Servicio Nacional de Salud y su cercanía a
los sectores marginales hacen posible complementar eficazmente los programas
preventivos de salud mental, siempre y cuando esa incorporación sea
oficialmente reconocida como parte de los programas materno-infantiles y se
dispongan de normas programáticas y los recursos correspondientes.
Se demostró que es posible prevenir retrasos en el desarrollo
psicomotor de lactantes de bajo nivel socioeconómico, afectados de alto
riesgo ambiental, mediante el entrenamiento de sus propias madres.
Logros inesperados: Los cambios de actitud de las madres hacia los
niños se hicieron extensivos a los demás niños del grupo
familiar.
Dificultades: No existen iguales niveles de motivación en
todas las madres participantes del programa. Las enfermeras y auxiliares por lo
general están sobrecargadas de trabajo, por lo que sus servicios para el
programa de estimulación quedaban limitados a sus actividades
específicas en las normas de atención. El grado de
capacitación teórica de las auxiliares, sobre todo en la
formación básica en psicología y educación,
contribuyeron a una entrega de los contenidos de estimulación a veces en
forma mecánica, cuando no autoritaria.
Evaluación:
La experiencia piloto implementó un sistema de evaluación
tanto de los grupos experimentales como el grupo control. Sus rendimientos en
el coeficiente de desarrollo fueron medidos con la Escala Estandarizada de
Evaluación del Desarrollo Psicomotor de 0 a 24 meses (Rodríguez
1974). El test de Denver fue usado como instrumento de seguimiento y las
Pruebas de Piaget de Haeussler 1976; para evaluar sus progresos en los procesos
cognitivos. Las evoluciones de los grupos fueron controladas por diseños
estadísticos.
La evaluación de 1986 encontró que las tareas proyectadas para
su masificación no fueron cumplidas. Ante la descentralización
administrativa sufrida en el Servicio Nacional de Salud, por deficiencias de
fondos y por su capacidad de autonomía para determinar si
incluían o no actividades de fomento y protección del desarrollo
psíquico del lactante, sólo tres de los seis servicios de la
Región Metropolitana de Santiago evaluaban el desarrollo psicomotor, una
única vez en el período de los 0 a los 2 años, sin un
seguimiento ni aplicación de los restantes seis controles previstos en
el estudio inicial.
Un 58 por ciento de las enfermedades continuó realizando
difusión de los contenidos pedagógicos de la estimulación,
a pesar de su poco tiempo disponible, por la relevancia que para ellas
tenía las actividades de estimulación, no fue continuada su
capacitación. A pesar de las expectativas de madres y enfermeras por la
continuidad del programa, continuó siendo privilegiada una
concepción de salud meramente física.
Programa Cadel
Institución:
Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto de
Economía, 1989.
El programa CADEL (Centros de Alimentación y Desarrollo del Lenguaje)
fue creado en 1985 como una alternativa de atención no convencional, de
bajo costo. En un principio funcionaba en escuelas ó unidades vecinales
y operaba sólo dos horas al día de lunes a viernes, con el
propósito básico de darles a los niños una ración
alimentaria y estimular su lenguaje.
Los niños estaban a cargo de una auxiliar. El Programa
incorporó desde su iniciación a las madres quienes eran
capacitadas por la auxiliar de modo que optimizaran sus recursos y se
incorporaran adecuadamente al proceso educativo de los niños.
A fines de 1985 existían 57 centros los que atendían a 4.493
niños.
En el último trimestre del año 1986, se aumentó el
horario de atención de dos a cuatro horas diarias debido
básicamente a una solicitud de las madres a las cuales no les compensaba
llevar a los niños por un período tan corto.
En el año 1987 se iniciaron dos proyectos tendientes a mejorar el
Programa CADEL, que se desarrollaron por convenio con UNICEF y con la Escuela
de Educación de la Universidad Católica.
El Proyecto UNICEF tuvo inicialmente dos fases. La primera, se
realizó en el año 1987 y consistió en la
elaboración de material para apoyar la labor de la auxiliar en el centro
y complementar ésta en la casa mediante guías preparadas
especialmente para las madres. Se elaboró además documentos
destinados a mejorar la difusión del programa entre las autoridades y la
comunidad misma. En el año 1988 se comenzó la segunda fase, que
consistió en la aplicación del nuevo material elaborado, y en el
mejoramiento de las acciones de supervisión y evaluación de los
Centros CADEL.
El Proyecto Escuela de Educación de la Universidad Católica se
aplicó a partir de marzo de 1988 en la Región Metropolitana. El
propósito fundamental fue que se incentivaran en el niños todas
las áreas de su desarrollo (lenguaje, emocional-social, cognitiva,
motricidad y percepción), dándole especial importancia a la
creatividad y al desarrollo de valores. Una característica de este
curriculum es que la auxiliar tiene cada día totalmente planificado.
Objetivos generales:
Apoyo nutricional y educativo a los menores y un efecto de
demostración mediante la participación de las madres en el
proceso de educación.
Para lograr su objetivo nutricional, los CADEL entregan a cada niño
alimentación consistente en desayuno (o té) y almuerzo, los que
en conjunto aportan 700 calorías diarias (46.6% de las calorías
necesarias y 68.9% de los requerimientos proteicos recomendados por la
FAO-OMS). No existe un aporte nutricional complementario para niños
desnutridos. El saldo debiera ser aportado en el hogar, para asegurar un
crecimiento y desarrollo del niño acorde con su edad.
El Programa CADEL no puede funcionar sin la participación de las
madres; desgraciadamente, no todas pueden participar activamente ya sea porque
deben trabajar fuera del hogar, deben permanecer en la casa al cuidado de otros
niños, o bien, no están motivadas para hacerlo. Las madres
colaboradoras son capacitadas a través de un programa especialmente
diseñado para ellas.
Cada Centro opera desde marzo a diciembre, de lunes a viernes, con una o dos
jornadas al día. El niño beneficiario es atendido cuatro horas
diarias, ya sea de 9:00 a 13:00 horas o de 13:00 a 17:00 horas, si se atiende
una sola jornada. 0 bien 8:30 a 12:30 o de 13:00 a 17:00 horas si hay dos
jornadas. La capacidad de cada centro varía entre 36 y 40
párvulos, los que trabajan en un sólo grupo es decir, no
diferenciado por edad.
El local utilizado ha estado preferentemente ubicado en una escuela
básica (60,5%) o en una sede comunitaria (30%).
Cada CADEL está dirigido por una auxiliar de párvulos, quien
es la encargada de planificar y desarrollar las actividades pedagógicas,
crear hábitos en los niños (higiénicos, conductuales o
alimenticios), capacitar a las madres, entregar la alimentación, llevar
el control diario de asistencia, mantener actualizado el registro de
antecedentes sobre el estado nutricional de los niños, mantener
actualizadas las listas de espera y mantener el orden y aseo de la sala.
Para realizar algunas de estas tareas recibe ayuda de las madres de los
niños, quienes han sido capacitadas previamente por las mismas
auxiliares. Las actividades de los CADEL son controladas por un equipo
supervisor regional del Programa.
Financiamiento:
El apoyo institucional a los Centros CADEL durante 1985, era el siguiente:
- JUNJI (Junta Nacional de Jardines Infantiles): aportó la
operación del programa, personal, capacitación,
supervisión, evaluación.
- JUNAEB (Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas): aportó las
raciones alimenticias.
- MUNICIPALIDAD: aportó la infraestructura física y
mantenimiento del CADEL.
- SERVICIOS DE SALUD: Derivó a CADEL los niños desnutridos o
en riesgo de desnutrición y controló el estado nutricional de los
niños.
- OTROS: Ministerio de Educación, Secretaría de Desarrollo
Social, ODEPLAN, UNICEF, Escuela de Educación de la Pontificia
Universidad Católica de Chile.
Costos
El Programa CADEL fue diseñado como una alternativa no tradicional de
bajo costo, con requerimientos de infraestructura mínimos. Se trabaja en
un solo grupo, sin separar a los niños por grupos de edad. A cargo del
centro está una auxiliar de párvulos, quién cuenta con la
supervisión del equipo supervisor regional; el material de trabajo
entregado es el indispensable. El ítem más importante del costo
de operación está dado por el costo de la ración
alimenticia.
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