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"De la alfabetización al aprendizaje
a lo largo de toda la vida" es el gran desafío.
En otras palabras, el desafío de pasar
de una alfabetización inicial que es como
continúa entendiéndose la alfabetización
de personas jóvenes y adultas en muchos
países de la región a una visión
y una oferta educativa amplia que incluya la enseñanza,
a la vez que reconozca y valide los aprendizajes
hechos por las personas no solamente en la edad
adulta sino a lo largo y ancho de la vida: en
la familia, en la comunidad, en el trabajo, a
través de los medios masivos, en la participación
social, en el ejercicio mismo de la ciudadanía.
Documento final Conferencia Regional CONFINTEA
VI
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La alfabetización, tal como quedó señalado
desde Hamburgo (CONFINTEA V), es la clave para la participación
de los(as) ciudadanos (as) en la vida social, cultural,
política y económica, relacionándola
con las aspiraciones y demandas de la sociedad, especialmente
de los más marginados de los beneficios de la
modernidad.
De ahí la importancia de la alfabetización
vinculada a la promoción de los derechos humanos,
a una ciudadanía participativa y al fortalecimiento
de los movimientos culturales de la sociedad civil,
sin olvidar la mejora de las condiciones para la vida
productiva.
La alfabetización debe entenderse como la apropiación
continua y permanente de los códigos necesarios
para comunicarse, desarrollarse humanamente, ejercer
la ciudadanía política y construir proyectos
de vida en todos los planos. Las instituciones de la
sociedad civil deben fortalecer sus capacidades para
hacer del derecho a aprender, una realidad. El Estado
debe de disponer de suficientes fondos para la oferta
pública; las empresas, asimismo, deberán
contribuir a la educación de sus trabajadores
por ejemplo a través de contratos colectivos
que respondan a la demanda de estos actores productivos
así como acciones de apoyo educativo en el marco
de lo que se conoce como Responsabilidad Social Empresarial.
¿Cuál es el alcance de los programas
de alfabetización?. La "visión renovada"
de la alfabetización propuesta en el Documento
Base de la Década de las Naciones Unidas para
la Alfabetización exige más que una "alfabetización
a secas".
El transitar de la "Alfabetización al aprendizaje
a lo largo de la vida" exige mantener líneas
más tenues entre la fase de alfabetización
y la Educación Básica e integrarla como
un proceso más amplio que logre alcanzar objetivos
necesarios para la integración social en mejores
condiciones. Los desafíos del Siglo XXI demandan
un replanteamiento hacia una propuesta que va más
allá de la alfabetización y por lo tanto,
los retos y capacidades a alcanzar van en función
de dichos objetivos. Los procesos evaluativos deben
ir acorde con estas exigencias, con las expectativas
de los participantes y con la responsabilidad de que
la Educación de Jóvenes y Adultos responda
a estas expectativas, mejore la calidad de vida y evite
la regresión de los esfuerzos realizados hasta
la fecha.
En el marco de Acción Regional de "Educación
para Todos en las Américas", se entiende
la Educación Básica como la satisfacción
de las necesidades de aprendizaje para la vida, que
incluyen conocimientos, habilidades valores y actitudes
para que las personas desarrollen sus capacidades, vivan
y trabajen con dignidad, participen integralmente en
el desarrollo y mejoramiento de su calidad de vida,
tomen decisiones con información suficiente,
y continúen aprendiendo durante toda la vida
.(1)
La educación de adultos, en una mirada desde
el panorama internacional, aparece con las siguientes
características:
- La educación de adultos, es un derecho humano
fundamental, cuyo cumplimiento tiene rezago histórico,
y por tanto, es responsabilidad del estado y de la
sociedad en su conjunto garantizar su cumplimiento.
- La educación de adultos, como derecho humano
fundamental está asociado a las concepciones
de los modelos de desarrollo humano. Desde esta perspectiva,
tendrá por objeto el pleno desarrollo de las
personas, en el marco del respeto de los derechos
humanos y de las libertades.
- Los adultos son portadores del patrimonio cultural,
de una sabiduría popular, particularmente de
los segmentos sociales minoritarios y excluidos, patrimonio
que debe ser objeto de rescate y preservación.
Por consiguiente, los adultos constituyen un grupo
etàreo con una capacidad de incidencia social
que debe ser debidamente valorada en el proceso de
la reproducción de los modelos societales.
Hay una directa relación entre los bajos ingresos
percibidos y la baja calificación de la mano
de obra. La falta de acceso y baja calidad de la educación
es una de las trampas de la pobreza y uno de los factores
que impide a las familias salir de las actividades de
baja productividad.
Se debe reconocer el efecto que el analfabetismo funcional
y la discontinuidad educativa tiene sobre la población
económicamente activa, lo que no les permite
acceder a puestos de trabajo calificado, por lo que
solamente se pueden dedicar a tareas sencillas, rutinarias
y de bajo salario.
La Educación de adultos en su conjunto avanza
de lo escolar a la comunidad, de ésta al aprendizaje,
éste a lo largo de la vida. Del aprendizaje a
la comunidad y de esta a la comunidad del aprendizaje.
Lo que significaría un gran aporte a la conexión
que está tomando fuerza, entre la educación
formal, sistemática, escolar y la educación
no formal, más flexible, centrada en la persona
y en su contexto.
En la mayoría de los casos, las modalidades
ofertadas para los jóvenes y adultos y entre
ellas por supuesto, la alfabetización no van
acompañadas por políticas sociales que
posibiliten el acceso a las mismas. Las respuestas obedecen
a proyectos de cooperación que no hacen sostenible
los resultados, ni son acordes con una estrategia de
desarrollo humano ni de desarrollo integral de país;
es decir que falta una estrategia orientada a la satisfacción
de las necesidades de la población, en la que
la educación de los jóvenes y adultos
sea incluida como una necesidad básica a satisfacer
como condición para salir de la pobreza.
Las experiencias realizadas a través de ONG's,
Sociedad Civil, alcaldías, se realizan en torno
al proceso de alfabetización lo que provoca una
fuerte presión de la población neolectora
a fin de integrarse a programas de Educación
Básica que garanticen la continuidad educativa
y que muchas veces el Estado desde la oferta institucional
no logra asumir. Se debe promover estrategias de participación
con ONG´s más allá de la etapa de
alfabetización.
Con el propósito de afianzar la lectoescritura
en los neolectores, es aconsejable crear los llamados
"rincones de lecturas" o bibliotecas ambulantes
en los espacios educativos o comunitarios a fin de propiciar
un ambiente "lector" ya que el tiempo destinado
a la práctica de la lectura en los horarios de
clases no es suficiente. El material de lectura sugerido
lo conformarían temas relacionados con salud,
estimulación y desarrollo infantil, tratamiento
de agua, letrinificación, mantenimiento y uso
protegido de los recursos naturales, por ejemplo.
Y qué decir de la "magia" que ejerce
la alfabetización en la autoestima de la persona
alfabetizada, el deseo de superación personal
y de sus hijos(as), en la ilusión de mejorar
la calidad de vida, su futuro
A manera de conclusión señalamos que
se deben establecer estrategias integrales que permitan
garantizar el alfabetismo funcional de todas las personas
jóvenes y adultas sensibilizando a los diversos
actores de la sociedad civil acerca de la importancia
del dominio del código de la escritura en términos
de participación social plenas, así como
incidir en la construcción de políticas
públicas en ese sentido. Se debe intensificar
o fomentar el hábito de la lectura, el aprendizaje
autónomo, reconocer, apreciar y valorar el aprendizaje
que tiene lugar en la vida cotidiana.
(1) Foro Mundial sobre la Educación, Santo Domingo,
República Dominicana, 10-12 febrero, 2000
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