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DiarioCoLatino.com
20 de abril de 2009
La Organización de Estados Iberoamericanos
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI),
ha publicado y lanza al debate un libro que contiene
un llamamiento a nuestras sociedades para plantearnos
avances sustantivos y comunes en materia educacional.
El trabajo se deriva de acuerdos de la XXVIII Conferencia
Iberoamericana de Educación celebrada en mayo
del 2008 en El Salvador, y está orientado a establecer
el nivel educativo de una totalidad diversa, para decidir
un camino hacia logros mayores de cara al bicentenario
de la independencia de nuestros países, procurando
que surja una generación más culta, más
educada y menos desigual.
Se reconoce en el trabajo las diferencias entre países
y dentro de los segmentos sociales dentro de un mismo
país, destacándose la desigualdad de oportunidades
que se asocia al hecho de tener o no, acceso a la educación;
se identifican con claridad los logros, los atrasos,
y los esfuerzos de cada país; se señala
en el trabajo, el círculo vicioso entre pobreza,
pobres niveles educativos y pobres oportunidades de
empleo e ingreso, se trazan once metas generales, 27
metas específicas y 38 indicadores de logros;
todos para ser discutidos y adaptados a la realidad
de cada país. Con el logro de esas metas se busca
que de aquí al 2021, los países caminen
juntos y se apoyen mutuamente para avanzar.
Se invita a maestros, políticos, empresarios,
estudiantes, universidades, gobiernos locales y regionales
a discutir lo propuesto, a enriquecer la propuesta y
a comprometerse en un camino que facilite la mejora
continua de la educación.
En el punto de partida, es decir lo que ya cada país
tiene, resulta obvia la enorme diferencia. En conjunto
el analfabetismo se sitúa como un serio problema
que abarca unos 34 millones de personas, casi 10%, de
quienes habitamos la región, pero al distribuirlo
entre países algunos tienen una proporción
alta entre ellos Guatemala, Nicaragua y El Salvador
(25.2%, 20.5% y 17.05% respectivamente), en tanto que
en otros, este es un problema inexistente o marginal
como en Cuba, España, Uruguay y Argentina. Se
propone que al 2021 Iberoamérica sea una región
libre de analfabetismo para mejorar las condiciones
de vida de la población y el desarrollo social,
económico y cultural de nuestros países.
El gasto educativo refleja la prioridad relativa de
la educación en el conjunto de políticas
públicas, República Dominicana, Guatemala,
Uruguay y El Salvador se destacan por su baja inversión,
dedican menos del 3% del PIB en educación; mientras
que Cuba, Honduras, Bolivia, México, Portugal
y Venezuela superan el 5% de su PIB en educación.
El pensamiento que rige este esfuerzo de presentar
una radiografía iberoamericana es que tenemos
rezagos educativos del siglo XX y desafíos del
siglo XXI; que se debe y se puede trabajar con las dos
agendas procurando avanzar a niveles menos heterogéneos
en el acceso y la calidad educativa de nuestros países
para que la educación sea una palanca de desarrollo
y de superación de la pobreza y la exclusión.
Las metas señalan un horizonte para reforzar
y ampliar la participación de la sociedad en
la acción educadora; incrementar las oportunidades
y la atención educativa a la diversidad de necesidades
del alumnado; aumentar la oferta de educación
inicial; universalizar la educación primaria
y la secundaria y mejorar su calidad; ofrecer un currículo
significativo que asegure la adquisición de las
competencias básicas para el desarrollo personal
y el ejercicio de la ciudadanía democrática.
También en esas metas generales para Iberoamérica
se sugiere incrementar la participación de jóvenes
en la secundaria, técnico profesional y superior,
favorecer la conexión entre educación
y empleo, ofrecer oportunidades educativas a lo largo
de toda la vida, fortalecer la profesión docente,
ampliar el espacio iberoamericano del conocimiento y
fortalecer la investigación científica
e invertir más y mejor.
Para nuestro país, este es un buen momento para
intentar avances significativos y procesos que permitan
la más amplia participación social y el
empuje en la educación. El gobierno de Funes
y Sánchez Cerén puede aprovechar toda
oportunidad de cooperación para ampliar nuestro
nivel educativo.
Sin duda muchos países cuentan con alta escolaridad,
excelente educación superior, acceso total de
niñas y niños a la escuela, niveles de
promoción satisfactorios; esos países
requieren responder a nuevas expectativas; pero para
países que estamos abajo en gran cantidad de
indicadores educativos, participar de este debate, integrarnos
cooperativamente con otros para avanzar más rápido,
es un imperativo que debemos asumir sin dilación.
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