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Foro de Ministros de Educación:
Unión Europea-América Latina y
El Caribe
“Educación Innovación e
Inclusión Social”
Madrid, España, 25 y 26 de
marzo de 2010
Relatoría del Foro de Ministros
de Educación de América Latina, El Caribe
y la Unión Europea para la VI Cumbre UE-ALC
Relator: Ministro de Educación de Costa Rica
El Foro en que hemos participado ha sido sumamente
interesante y creo que es justo agradecer por ello la
participación de los Ministros y Ministras, altos
funcionarios de los países, representantes de
la sociedad civil y de los organismos internacionales.
Hay que destacar en primer lugar la valoración
y el apoyo al proyecto Metas Educativas 2021, que supone
un nuevo impulso a la Declaración Mundial sobre
la Educación para Todos y al marco de Acción
suscrito en Dakar.
Debemos reconocer el respaldo recibido por parte de
los ministros de América Latina, España
y Portugal y también por parte de los diferentes
organismos internacionales presentes en la región,
por lo que puede entenderse que el proyecto se extiende
a los países de América Latina y del Caribe.
En todas las intervenciones ha quedado claro que la
educación es entendida como el instrumento principal
que poseen los países para lograr el desarrollo
económico, la inclusión social y el bienestar
de sus ciudadanos.
Se ha constatado que los países de América
Latina y del Caribe comparten con los países
europeos los retos de la sociedad de la información
y del conocimiento, pero que la mayoría de los
primeros aún tienen que hacer frente a otros
desafíos históricos como terminar con
el analfabetismo, lograr el acceso a la educación
de todos los niños y jóvenes y mejorar
de forma significativa los niveles de calidad de sus
sistemas educativos y el rendimiento académico
de sus alumnos.
De forma más específica, en la primera
mesa redonda dedicada a la calidad y a la inclusión
social se ha destacado que, si bien es cierto que los
sistemas educativos han avanzado en términos
de cobertura, acceso y universalización, el gran
reto pendiente es la calidad de la educación
tanto en la enseñanza que se imparte como en
la capacidad de los sistemas para retener a su alumnado
y garantizar que cada una y cada uno pueda completar
con éxito una educación que le brinde
las herramientas necesarias para el mundo del trabajo,
el mundo de la ciudadanía y el mundo de la vida
y la convivencia humana.
Garantizar el derecho a una educación pertinenbte
y de calidad para todo el alumnado es, hoy en día,
el mayor desafío al que se enfrentan las políticas
educativas en iberoamérica.
Este desafío se expresa de forma clara en las
metas, indicadores y niveles de logro definidos conjuntamente
por los países de la región, destacándose
la necesidad de una real voluntad política para
liderar el cambio, incrementar el presupuesto asignado
a la inversión educativa, impulsar políticas
sostenibles y conseguir un compromiso solidario de la
sociedad con la educación, como se puso de manifiesto
en las exposiciones presentadas por Ecuador, Finlandia,
Portugal y Guatemala.
Esta no es una tarea individual de cada país
sino un esfuerzo colectivo que interpela no sólo
a la cooperación iberoamericana sino también
a la europea. La diversidad de situaciones nacionales
y la similitud de los horizontes y metas comunes impulsan
la puesta en marcha de mecanismos y programas de cooperación
solidaria.
En la segunda mesa redonda "Educación y
empleo" se planteó una pregunta crucial:
¿por qué parece mantenerse la aparente
incapacidad de los sistemas educativos por satisfacer
las necesidades y demandas del mundo del trabajo? Al
respecto, se plantearon varias explicaciones y posibles
respuestas.
En primer lugar, se afirmó que la necesidad
de generar empleo digno y sostenible para el desarrollo
tanto social como personal resulta especialmente relevante
en los momentos actuales de crisis pero también
constituye uno de los principales retos estructurales
de los paises iberoamericanos.
En segundo lugar, se subrayó la difícil
relación existente entre un mercado laboral altamente
dinámico y un sistema educativo que tiene grandes
dificultades para reaccionar ante el cambio y responder
a estas demandas.
En tercer lugar, se llamó la atención
sobre la existencia de un mercado laboral segmentado
que, en la mayoría de los países, aún
ofrece un porcentaje muy bajo de empleos de alta cualificación,
alta productividad y buena remuneración, frente
a un porcentaje que sigue siendo mayor en empleos de
baja cualificación, baja productividad y, lógicamente,
baja remuneración, con una altísima prevalencia
de la economía informal. Estos problemas afectan
aún con más fuerza a la población
femenina.
Tal situación plantea retos interesantes que
interpelan no sólo al sistema educativo sino
al mercado laboral y a la propia politica económica:
los ponentes hablaron tanto de la productividad educativa
como de la calidad del empleo. Se presentaron y comentaron
algunas propuestas para empezar a resolver estas tensiones
entre el sistema productivo y el educativo, mediante
la búsqueda de espacios de concertación
entre todos los actores sociales: acercamiento de la
práctica laboral a la formación, como
los sistemas duales; diálogo social entre Estado,
sindicatos y empresarios; articulación interinstitucional
entre los Ministerios de Educación y de Trabajo;
así como la importancia de compartir conocimiento
a través de redes y transferencia de buenas prácticas.
También se propuso centrar la formación
técnico profesional en el desarrollo de competencias,
no sólo profesionales, sino cognitivas y sociocomunicativas.
En la tercera mesa redonda se ha destacado la importancia
de contar con una estrategia educativa que avance en
la inclusión social y que contemple la participación
de los distintos sectores sociales y, en especial, de
las familias. Se requiere de una flexibilización
del sistema educativo y su funcionamiento para dar respuesta
a las necesidades de la inclusión educativa.
En América latina se debe mirar hacia los colectivos
que tradicionalmente han tenido mayores dificultades
para acceder a la educación formal como son población
más pobre, los pueblos indígenas, las
mujeres en condiciones de pobreza, la poblarción
afrodescendiente, la población rural dispersa,
etc., y buscar las herramientas más adecuadas
para lograr su inclusión educativa y social.
Actualmente la migración en Europa con la incorporación
a la escuela de niños y niñas que no comparten
el idioma o la cultura de los países de acogida
pone en evidencia la necesidad de adoptar medidas que
incorporen currícula intercultural bilingüe,
cuestión que también se vive en Iberoamerica.
También se ha destacado que los esfuerzos por
alcanzar una mayor inclusión social pueden encontrar
un gran aliado en el fortalecimiento de la relación
interuniversitaria entre Europa y América Latina
en los ámbitos de Educación, investigación
e Innovación. La capacidad de todos los países
de acceder al conocimiento de punta es una condición
vital para garantizar una educación que esté
a la altura de los tiempos y responda a las necesidades
laborales, sociales y políticas del mundo de
hoy.
Finalmente, se reitera que las políticas educativas
deben atender a la integralidad de necesidades de la
población (educación inicial, alfabetización,
educación inclusiva, identidad, ciencia y tecnología,
etc.) para lo cual deben contar con una adecuada inversión
presupuestaria por parte de los gobiernos. Es importante
- como destsacó el Sr. Vicepresidente de El Salvador
- que tanto los gobiernos como las sociedades latinoamericanas
comprendan que el adecuado financiamiento de la educación
será difícil de alcanzar en ausencia de
reformas fiscales significativas. La educación
y, en especial, la educación de calidad, es cara;
pero nunca tan cara como la ignorancia.
Finalmente, en la última mesa redonda que ha
terminado hace unos momentos se ha resaltado no solo
la importancia de invertir más en educación
sino la urgente tarea de invertir mejor esos recursos
que se asignen a la educación y que tienen el
doble reto de facilitar la integración de los
países iberoamericanos al mundo, al tiempo que
facilitan su propia integración como sociedades
inclusivas y cohesionadas. El financiamiento de la educación
debe ser entendido tanto desde la óptica del
dinamismo económico como desde la óptica
de la integración social y la democracia política.
Se enfatizó en el reto del conocimiento, que
se refleja en diversas variables del sistema educativo:
rendimiento, calidad, retención, equidad en el
acceso y eficiencia. Los problemas de la repitencia
y el abandono son particularmente graves, en especial
en secundaria, donde es preciso enfrentar tanto los
problemas de exclusión y expulsión como
los de repulsión o falta de atractivo del colegio
para los jóvenes. En palabras de Marcelo Cabrol,
representante del BID, todo eto debe permitir que los
países avancen de la inequidad hacia la calidad
educativa.
Se destacó que la cooperación debe moldearse
para responder a las verdaderas necesidades y al contexto
institucional de cada país, tanto en los temas
a los que se dirige la cooperación, como en los
procesos de desarrollo institucional.
Si bien es evidente que los países de Iberoamérica
deben invertir más en educación, debe
ser igualmente evidente que deben invertir mejor, pues
muchos de sus esfuerzos actuales no parecen ser suficientemente
efectivos ni estables. Una buena política educativa
requiere estabilidad tanto en sus contenidos como en
sus recursos y debe contemplar todos los niveles educativos,
desde la más temprana edad, hasta la educación
a lo largo de toda la vida.
Además de la estabilidad, estas inversiones
deben estar caracterizadas por su eficiencia en la búsqueda
de equidad y calidad educativa. Esto apunta a ciertos
campos esenciales que van desde la producción
de un cuerpo docente de calidad creciente hasta el uso
inteligente de las nuevas tecnologías en la educación.
Las intervenciones realizadas a lo largo de estos dos
días han subrayado la importancia de prestar
atención a las siguientes metas:
- Desarrollar programas de atención integral
a la infancia
- Fortalecer la Educación Básica con
el fin de lograr que la gran mayoría de los
niños y jóvenes la terminen de forma
satisfactoria y aprendan a conocer, a convivir, a
hacer y a ser.
- Promover una oferta atractiva de Educación
Técnico Profesional que asegure la relación
entre educación y empleo, esté en consonancia
con el desarrollo económico y social del país,
se diseñe en torno a competencias profesionales
e incluya un tiempo suficiente de prácticas
en centros de trabajo.
- Impulsar las TIC en la educación con el fin
de reducir la brecha social y digital entre los diferentes
sectores sociales y aprovechar las posibilidades de
las TIC para favorecer el conocimiento y la innovación.
- Promover la lectura en el tiempo escolar para lograr
y utilizar la lectura como estrategia para el aprendizaje.
- Cuidar especialmente la educación en valores
y para la ciudadanía teniendo en cuenta el
compromiso de las escuelas y del conjunto de los docentes
y las posibilidades que ofrecen la educación
artística y el deporte para el logro de este
objetivo.
- Mantener el esfuerzo para conseguir terminar con
el analfabetismo y promover una educación permanente
para las personas jóvenes y adultas que conduzca
a que toda la población alcance las competencias
propias de la educación básica.
- Poner en primer plano la atención educativa
a los colectivos originarios y afrodescendientes con
el fin de lograr que su acceso a la educación
se realice en condiciones similares a las del resto
de los colectivos sociales y conseguir que su educación
sea respetuosa con su lengua y con su cultura.
- Atender de forma prioritaria al profesorado de tal
manera que exista una oferta de formación inicial
y continua de calidad, haya mecanismos suficientes
para su desarrollo profesional y se desarrolle su
trabajo pedagógico en condiciones satisfactorias.
- Promover la innovación, la movilidad y la
investigación científica de forma tal
que se dé prioridad a la creación del
Espacio Común en materia de Educación
Superior orientado hacia la movilidad y la cooperación
y se reconozca la importancia de la ciencia y la tecnología
para el desarrollo económico y social sostenible
de nuestros países.
En este contexto, también merece la pena destacar
la importancia de mantener la colaboración entre
América Latina, el Caribe y la Unión Europea
en el ámbito educativo con el fin de reforzar
la capacidad de cumplir con estas metas, aprender de
las experiencias de éxito y propiciar el acercamiento
y el intercambio de estudiantes, profesores e investigadores.
Creo que ha estado presente en el Foro la propuesta
de que la Unión Europea tenga especialmente en
cuenta en sus programas de cooperación los objetivos
del proyecto de las Metas Educativas 2021 con el fin
de apoyar sus objetivos más relevantes, compartir
experiencias y fortalecer las relaciones entre los países.
En particular, considero de la mayor importancia que
el nuevo proyecto EuroSocial incorpore con fortaleza
el componente educativo y los objetivos de las metas
2021.
Al interior de cada uno de los países, tanto
como en su interacción, se destacó la
importancia de la interculturalidad entendida como la
vivencia de una identidad rica y compleja, que no solo
respeta sino que disfruta y aprovecha la diversidad
cultural que caracteriza, cada vez más, este
mundo nuevo del Siglo XXI, en el que nuestras diferencias
nos unen tanto como nuestras semejanzas.
Para terminar, creo que debemos agradecer al Ministerio
de Educación de España y a la Organización
de Estados Iberoamericanos para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (OEI) la organización
de este Foro sobre Educación, Innovación
e Inclusión Social, y su hospitalidad durante
la celebración del encuentro.
Considero que esta experiencia refuerza el papel que
la OEI puede ocupar para dinamizar y canalizar la cooperación
de la Unión Europea con los países de
América Latina y el Caribe en torno al proyecto
Metas Educativas 2021.

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