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A partir de la consideración de que en el proceso
de la actividad los niños y las niñas se apropian
del sistema de norma, relaciones sociales y valores que les
rodean, se han realizado en cuba numerosas investigaciones
las cuales llevan a pensar que, entre las formaciones psicológicas
que constituyen la base de la observación de las normas,
está la actitud positiva de los niños ante la
colaboración.
¿Es posible conocer la disposición de los niños
y niñas entre 4 y 5 años a colaborar ante una
situación determinada?
¿Esa colaboración la realizan espontáneamente?
Ante una situación, ¿se aprestan a colaborar?
Para conocer esta disposición, sugerimos la siguiente
Situación Pedagógica, que permitirá apreciar
las diferentes manifestaciones que evidencian la forma en
que se acercan a la colaboración, niños y niñas
entre 4 y 5 años de edad.
Se creará una situación especial en un salón,
área exterior u otro lugar donde se reúnen niños
y niñas, y en el cual la educadora estará "muy
atareada" porque tiene que realizar varias tareas a la
vez, tales como, organizar el salón o el área,
ordenar los juguetes, trasladarlos de un lugar a otro, regar
las plantas y quitarles las hojas secas
A partir de un pretexto cualquiera entrará un grupo
de 4 a 5 niñas y niños al salón, de modo
que observen lo que allí sucede, es decir, que hay
cosas por hacer, que se observe algún desorden, juguetes
desorganizados, utensilios de limpieza, pañitos, regaderas,
etc. Además, de alguna, forma, la educadora hará
saber a los pequeños lo atareada que está (verbalmente
o con gestos).
El observador, al inicio, no hará sugerencias ni indicaciones
a los niños, limitándose a observar y registrar
si colaboran espontáneamente en algunas de las tareas.
Si pasados 3 ó 4 minutos no lo hicieren, la educadora
preguntará, de forma general: ¿Ustedes creen
que puedan ayudarme?
El observador deberá prestar atención a la
incorporación de los niños y niñas a
las tareas, en las cuales pueden colaborar y registrará,
si lo hacen de modo espontáneo o si necesitan estimulación.
También registrará si algún niño
o niña solamente se interesa, pero no se incorpora
y los que no se interesan en absoluto en colaborar. Deberá,
además, recoger cómo se manifiesta el estado
emocional y las relaciones que establecen los niños
y niñas que colaboran en las tareas.
El tiempo de observación no debe ser inferior a 15
minutos.
Escala valorativa para apreciar la disposición
de los niños hacia la colaboración.
5 puntos, si el niño o la niña se incorpora
espontáneamente.
5 puntos, si se incorpora espontáneamente al trabajo
y comienzan a realiza alguna labor, sin indicación
de la educadora.
4 puntos, si se incorpora al trabajo ante la solicitud de
la educadora.
3 puntos, si incorpora al trabajo, aunque requiere mayor
estimulación. No se decide a incorporarse, observa
primero lo que hacen otros niños y niñas y la
propia educadora.
2 puntos, está presente en el lugar y observa lo que
hacen los niños y las niñas durante un tiempo,
pero no se incorpora.
1 punto, no se interesa por lo que está ocurriendo.
Se mantiene apartado de la actividad a la cual se han ido
incorporando otros niños y niñas.
¿Te animas a probar estas situaciones y a invitar
a otros educadores para que lo hagan?
Sería interesante comparar los resultados en La Habana,
en el VI Encuentro Internacional de Educación Preescolar
que se celebrará del 12 al 16 de julio próximo.
Nos interesa que precises a cuántos niños se
les aplicaron, sus edades y las evaluaciones que obtuvieron.
¡Esperamos ansiosos tu respuesta!
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