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Área de cooperación cultural:
Iberoamérica, Unidad Cultural en la Diversidad

Plan de Cooperación 2003 - 2006


El espacio iberoamericano se configura como un proyecto de integración basado en elementos comunes enraizados en sociedades que han compartido procesos históricos, y que, con el tiempo, se ha definido por la suma de sus dimensiones culturales. El sustento general de las lenguas española y portuguesa ha servido de apoyo a esta entidad plural, diversa, variada y de rica policromía cultural. La expresión de la diversidad de sus identidades, componente sustancial de su riqueza, constituye un patrimonio que cobra especial importancia en la etapa de globalización que se está viviendo, y supone un reto para la consolidación de las identidades colectivas.

Los profundos cambios que se vienen produciendo en el contexto internacional, provocados fundamentalmente por la mundialización o globalización de la economía y la revolución tecnológica, han repercutido sin duda en los modelos clásicos de cooperación. A este proceso no es ajena el área de cultura. Los efectos de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han favorecido la aparición de redes de intercambio, de nuevos escenarios participativos para la sociedad civil y espacios de difusión entre diferentes realidades culturales que han generado nuevas percepciones de la diversidad cultural.

Se parte, por tanto, de un marco conceptual que nos permite articular las líneas de cooperación a partir de la definición de la cultura como generadora de riquezas en clave de progreso y de desarrollo. Estas riquezas emergentes están asociadas a la diversidad cultural, a la creatividad de las sociedades y de los individuos y al patrimonio cultural.

La acción de cooperación cultural de la OEI ha sentado sólidas bases en el último cuatrienio a partir de la implantación, por primera vez, de un programa específico en este ámbito. El objetivo principal de dicho programa ha sido el de fortalecer el espacio cultural iberoamericano como proveedor de claves de sentido, para alcanzar una mayor integración y un mayor desarrollo regional sobre la base de su unidad y su diversidad cultural. El programa apunta, asimismo, a generar y potenciar el diálogo con otros espacios culturales como aporte sustancial a la resolución de conflictos y a la convivencia democrática, a alentar una mayor importancia de la cultura en las políticas públicas y a fomentar la optimización en la formulación y ejecución de políticas culturales.

Los objetivos de la nueva etapa surgen de la experiencia acumulada y del propio aprendizaje institucional en el ámbito de la cultura. La cooperación de la OEI en este campo pretende acompañar procesos que supongan la promoción de fórmulas de trabajo conjunto en líneas de acción integrales en el área cultural.

En el ámbito regional, las Conferencias Iberoamericanas de Cultura, organizadas por la OEI desde el año 2000, han servido de referente para establecer las prioridades de la acción de cooperación. Así, la V Conferencia Iberoamericana de Cultura (Lima, 2001) estableció una agenda de la cooperación cultural iberoamericana para los próximos diez años, que, a través de diversas iniciativas en sus distintas formas -bilateral, multilateral, internacional e iberoamericana- agrupadas en cuatro grandes apartados, configura un espacio definido de trabajo de dicha cooperación. Estos cuatro apartados son: el conocimiento de las políticas y legislaciones culturales de los países de Iberoamérica; la capacidad de gestión cultural; el diálogo y la concertación regional, y las visiones compartidas y los acuerdos que faciliten la inserción en los procesos globales.

A partir de los debates sobre los derechos culturales y el derecho a la cultura, la OEI contribuirá cooperando con el objetivo de reconocer y de poner en valor la importancia de la diversidad cultural y lingüística de las sociedades iberoamericanas, que expresan la multiplicidad de identidades nacionales, regionales, locales y comunitarias de esas sociedades así como su patrimonio cultural compartido.

La OEI ha venido animando y acompañando el diseño de esta agenda de cooperación cultural iberoamericana, incorporando a su programación regular los aspectos clave de esas líneas de trabajo.

Eje programático 1: Diversidad Cultural

En los últimos años se evidencia una preocupación creciente por un conjunto de elementos relativos a la diversidad cultural, que se extiende desde la propia conceptualización -y los efectos que la globalización produce sobre ella- hasta los factores vinculados a su gestión. En los escenarios de concertación internacional la cuestión de la diversidad cultural influye de manera determinante en las agendas políticas, sociales y económicas.


Sin embargo, el grado de reconocimiento y la comprensión que se tiene de esta cuestión es muy variable. Para unos, el interés principal viene dado por el comercio globalizado y por la vulnerabilidad de los modelos culturales nacionales; para otros, el interés por la diversidad aparece vinculado a la necesidad de alcanzar objetivos de cohesión social y de progreso. Las estrategias para gestionar la diversidad deben traducirse en acciones claras y concertadas en ambos espacios.

La OEI viene promoviendo desde 1999 un enfoque común, que confronta distintas iniciativas relativas a la diversidad cultural en tanto elemento de análisis para la construcción del espacio iberoamericano, que se expresa en la progresiva consolidación de la Comunidad Iberoamericana de Naciones, así como en distintos procesos de integración regional y subregional en América Latina, como son los casos de MERCOSUR, Sistema de Integración Centroamericano, Pacto Andino u otros. Esta construcción no sólo es el producto de raíces históricas y culturales comunes sino que se plantea como un proyecto hacia el futuro de iniciativas y valores compartidos.

En el marco de este proceso de mundialización acelerado es indispensable promover espacios para el diálogo de las culturas, recuperando las características singulares de su diversidad, sentando así las bases de una ética global.

Línea de cooperación 1: Patrimonio cultural

Antecedentes y justificación

Existe un amplio consenso respecto a la importancia de lograr un equilibrio entre el desarrollo económico y la conservación del patrimonio histórico y cultural de la humanidad. En el área Iberoamericana se aprecia una explotación no siempre adecuada del patrimonio cultural, porque influyen intereses económicos que determinan el rumbo de muchos proyectos sin tener en cuenta los rasgos propios de las identidades culturales.

Asimismo, se constata en todo el espacio iberoamericano una insuficiente formación de especialistas en los temas vinculados a la gestión del patrimonio cultural, factor esencial para responder a las nuevas demandas y realidades, ya que no siempre los programas de formación existentes responden a los retos planteados.

La OEI ha venido generando en los últimos años espacios de trabajo y de intercambio sobre el tema del patrimonio cultural desde una perspectiva amplia e integradora. A partir de intereses comunes, se ha asociado a la UNESCO para propiciar un marco de reflexión, acción y difusión dirigido a los diversos sectores vinculados a la gestión del patrimonio, con el propósito de mejorar las competencias y favorecer los espacios de intercambio en el área.

Estrategias

La acción de la OEI en esta materia centrará su estrategia en el eje "gestión del patrimonio", apoyando el fortalecimiento de las estructuras de gestión públicas y dotando a los gestores de patrimonio de herramientas adecuadas para la formación, el trabajo en red y la cooperación.

En esa línea, la identificación de intereses de ambas instituciones en el área ha supuesto el inicio de un programa conjunto OEI-UNESCO, denominado proyecto de gestión integral del patrimonio cultural. Los primeros resultados de esta acción se dirigen a la consolidación de mecanismos integradores y al desarrollo del trabajo en red entre instituciones y profesionales especializados de la región, con el objetivo de analizar y sistematizar las experiencias prácticas y académicas existentes, elaborar nuevas propuestas académicas que respondan a las necesidades actuales, y difundir un nuevo paradigma de patrimonio cultural.

Otra de las líneas de acción emprendidas ha sido la Cátedra de Historia de Iberoamérica, que pretende poner a disposición de los ministerios de educación los instrumentos necesarios para facilitar la incorporación del estudio de los procesos históricos de los países iberoamericanos en los currículos de la enseñanza media o secundaria, introduciendo conceptos innovadores en el proceso de formación del profesorado activo, y formulando propuestas de alta calidad que puedan ser incorporadas a la enseñanza. Esta iniciativa se ve enriquecida con un proyecto editorial de gran envergadura sobre la Historia del Arte Iberoamericano, que incluye la elaboración de materiales para la enseñanza y el aprendizaje de esta materia en la educación media.

Los trabajos de la Cátedra de Historia de Iberoamérica consolidan los vínculos entre educación y cultura desde la perspectiva de la formación. Se fortalecerán y se constituirán nuevas redes de apoyo a la cátedra, de ámbito nacional y subregional, y se seguirá avanzando en el desarrollo de su línea editorial destinada a docentes.

Por otra parte, y en el marco amplio de este eje de acción, se potenciará la producción y difusión de las artes y las letras del espacio iberoamericano, como signos y expresiones de la particularidad cultural de la región en el mundo.

Entre las posibles estrategias a desarrollar se encuentran:

  • Impulsar un plan de asistencia técnica y de fortalecimiento de las estructuras de gestión del patrimonio de los países de Iberoamérica.
  • Diseñar y ejecutar un programa internacional de formación en gestión del patrimonio cultural sobre la base de estudios de casos, análisis de legislación y repertorio de buenas prácticas.
  • Generar espacios de cooperación en red para el estudio, la investigación y el debate de problemas comunes a la enseñanza de la Historia de Iberoamérica en la educación media.
  • Elaborar y difundir publicaciones sobre la base de un plan editorial que ofrezca a los profesores de enseñanza secundaria y a sus estudiantes un conjunto de materiales de calidad académica para apoyar el acercamiento de la investigación histórica a la historia de Iberoamérica.
  • Editar y publicar la Historia del Arte Iberoamericano, y desarrollar materiales curriculares, guías pedagógicas y unidades didácticas en el marco de la Cátedra de Historia de Iberoamérica.
  • Continuar con la Colección "Plástica iberoamericana", correspondiente a pintores representativos y con escasa difusión internacional.

Línea de cooperación 2: Lenguas y culturas

Antecedentes y justificación

La construcción de espacios regionales ampliados tiene un sustento fundamental en su dimensión cultural. Las lenguas expresan los modos culturales de los pueblos. En el mundo globalizado los grupos lingüísticos entran en diálogo y resulta estratégica su preservación y potenciación ante los procesos de homogeneización lingüística. Asimismo, las lenguas tienen una importancia estratégica en la comunicación y en la generación del conocimiento. En ese sentido, el español y el portugués deben ocupar espacios relevantes en la transferencia científica y también tener una mayor presencia en Internet y en los medios de comunicación, a través de productos realizados en la región.

En los últimos diez años, sobre todo desde el ámbito de la educación, la experiencia de la OEI se ha vinculado a los trabajos de comparabilidad sobre la enseñanza de lenguas en los sistemas educativos, sobre los estudios y propuestas acerca de la educación intercultural bilingüe y, más recientemente, sobre modelos de planificación de políticas lingüísticas.

Estrategias

La OEI articulará sus esfuerzos con las instituciones especializadas en el ámbito de las lenguas (academias, universidades, institutos de difusión de lengua y cultura, etc.), complementando y generando marcos institucionales de cooperación desde su propio campo de acción (intergubernamental e internacional).

También se propiciarán escenarios innovadores para la reflexión y el intercambio, poniendo en práctica nuevas estrategias de cooperación internacional que permitan reforzar, mediante del diálogo entre las culturas, la construcción de una cultura de paz y de entendimiento enriquecedor. Tal es el caso del proyecto mancomunado Tres Espacios Lingüísticos, en el que intervienen los mundos francófono, lusófono e hispanohablante.

El estudio sobre los orígenes y la construcción de las identidades nacionales en Iberoamérica será objeto de una reconsideración intelectual, histórica y metodológica sobre sus idiomas y culturas, las ideas, los lenguajes políticos y los imaginarios culturales.

La difusión de las lenguas española y portuguesa sigue siendo una de las prioridades estratégicas de este programa, que pretende asimilar sus sistemas de enseñanza y aprendizaje, así como de acreditación lingüística cualificada, tal como ocurre con otros mecanismos similares en otros idiomas del mundo.

Asimismo, motivada por la irrupción generalizada de Internet en todos los aspectos de la vida social, la OEI promocionará y divulgará modelos de enseñanza de las lenguas y el uso de nuevas tecnologías de la información y la comunicación para acometer esta necesidad compartida.

Entre las posibles estrategias a desarrollar se encuentran:

  • Promover sistemas de acreditación lingüística española y portuguesa.
  • Desarrollar acciones de sensibilización y difusión sobre la construcción de las identidades nacionales y el orbe político, lingüístico y cultural del área, en el marco de la celebración del Bicentenario de la Independencia de las Naciones Iberoamericanas.
  • Impulsar estudios e informes de casos exitosos de gestión de lenguas y políticas lingüísticas, así como de diagnósticos sobre la presencia de las lenguas iberoamericanas en el mundo.
  • Apoyar proyectos de modelos de enseñanza de las lenguas y el uso de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación.

Eje programático 2: Cultura y Desarrollo

Existe consenso entre los organismos internacionales actuantes en la materia en torno a la necesidad de llegar a síntesis novedosas y creativas entre cultura y desarrollo. Resulta común hablar de la cultura como de la totalidad de la vida de un pueblo y de la necesidad de contemplar esa dimensión en los procesos de desarrollo. Sin embargo, tal hecho no se ha traducido en la puesta en marcha de políticas públicas ni ha penetrado en la lógica del desarrollo económico, por lo que resulta clave seguir trabajando sobre ese tema.

En dicho sentido, las políticas culturales se presentan como elementos claves de las estrategias de desarrollo integral, y requieren una articulación con otras políticas sociales y económicas. Tal ha sido la estrategia diseñada a partir de la Conferencia Intergubernamental de Estocolmo de 1998 y de su Plan de Acción sobre políticas culturales para el desarrollo, por parte de las agencias internacionales de cooperación y por los propios gobiernos de la región.

En el Plan de Acción de la Conferencia se afirma que "la política cultural, siendo uno de los principales componentes de una política de desarrollo endógena y duradera, debe ser implementada en coordinación con otras áreas de la sociedad en un enfoque integrado. Toda política para el desarrollo debe ser profundamente sensible a la cultura misma; las políticas culturales también deberán estar dirigidas a mejorar la integración social y la calidad de vida de todos los miembros de la sociedad sin discriminación".

Línea de cooperación 3: Gestión cultural y políticas culturales

Antecedentes y justificación

El camino recorrido en la consolidación y el fortalecimiento de la cultura desde la acción política gubernamental, ha supuesto afrontar un nuevo reto ante el diseño y la ejecución de las políticas públicas vinculadas a los aspectos culturales en toda Iberoamérica.

La Agenda de Cooperación Cultural Iberoamericana, surgida de la Declaración de la V Conferencia Iberoamericana de Cultura (Lima, 2001), propone para el próximo decenio avanzar en la puesta en marcha de estrategias comunes que consoliden la actuación pública en este proceso.

La experiencia de la OEI en el campo de la formación en gestión cultural, junto a las claras demandas expresadas por los países, motiva la existencia de una línea de desarrollo propia, donde se potencien los recursos y se aprovechen los saberes madurados en los últimos años.

Por otra parte, y atendiendo a la necesidad de reforzar los aspectos formativos de la gestión cultural, se ha incidido sobre todo en el apoyo destinado a mejorar las capacidades y recursos de los gestores culturales, un capital humano que pueda trabajar en dinámicas de desarrollo e internacionalización de sus propios proyectos y en aprovechar todas las facilidades que los procesos de globalización están posibilitando.

La OEI está atendiendo en el marco de su programación a un conjunto de prioridades de los países en procesos de planificación a medio plazo de su política cultural, tomando como base el binomio cultura y desarrollo y el criterio de participación ampliada de los ciudadanos en la definición de esas políticas. Los encargos de la Conferencia Iberoamericana de Cultura, pero también de otros foros regionales (como MERCOSUR) o las propias demandas nacionales, prestan la legitimidad necesaria para seguir avanzando en este tipo de apoyos.

En el cuatrienio anterior se emprendieron acciones de trabajo en red orientadas al encuentro entre instituciones, asociaciones, expertos y profesionales de América Latina y Europa en el ámbito de la sociedad civil. Estos foros, denominados Campus Euroamericanos de Cooperación Cultural, supusieron la puesta en marcha de iniciativas conjuntas para el fortalecimiento de dicho trabajo en red, en temas como formación de recursos humanos, patrimonio cultural, procesos locales, investigación, cultura y economía, redes artísticas y nuevas tecnologías.

Estrategias

Se fortalecerá a las instituciones nacionales y locales que promueven las políticas culturales, facilitando instrumentos útiles a sus autoridades y gestores culturales con el apoyo al desarrollo de investigaciones contrastadas y a diagnósticos que den legitimidad institucional y mayor centralidad a estas políticas.

Asimismo, se apoyará la búsqueda de una mayor integración regional por medio de dinámicas de armonización y cooperación de las diferentes políticas y realidades de la región iberoamericana, partiendo de los esquemas asociativos existentes.
Las iniciativas en el campo de la gestión cultural apuntarán hacia la formación de formadores, a través de mecanismos de formación a distancia y la generación y apoyo a redes de capacitación en el espacio iberoamericano.
Se promoverá también el desarrollo de asistencias técnicas y el intercambio de experiencias en este campo.

Entre las posibles estrategias a desarrollar se encuentran:

  • Realizar el Informe sobre Cultura y Sustentabilidad en Iberoamérica (ICSI) cuyo objetivo es la identificación y el análisis de los grandes temas culturales que preocupan a las sociedades Iberoamericanas, brindando herramientas para el perfeccionamiento de los mecanismos de cooperación a partir de la identificación de las fortalezas y debilidades de los espacios culturales activos en la región por áreas temáticas.
  • Consolidar la red de centros y de unidades de formación en gestión cultural (IBERFORMAT) que integra a universidades e instituciones vinculadas a la formación en este sector, cuyos objetivos son lograr una mejor transferencia y una mayor cooperación en la formación de recursos humanos en el espacio iberoamericano.
  • Diseñar y poner en marcha una diplomatura virtual de políticas culturales y gestión cultural en Iberoamérica, dirigida a promotores y gestores culturales vinculados a los ámbitos de las políticas culturales públicas o privadas.
  • Elaborar los informes de los sistemas nacionales de cultura, como compendio de los proyectos, programas, iniciativas e instituciones culturales de cada país, completando la serie iberoamericana, a fin de realizar estudios comparados sobre políticas culturales.
  • Favorecer el desarrollo del portal iberoamericano de gestión cultural.
  • Apoyar la constitución de un foro iberoamericano de ciudades para la cultura, con el objetivo de conformar una red estable de cooperación entre entidades de ámbito local, a fin de intercambiar experiencias y modalidades de gestión de cara a las complejidades que la cultura presenta en las ciudades contemporáneas.
  • Fomentar la creación de nuevos espacios de cooperación entre centros de investigación, observatorios y laboratorios especializados en análisis e implementación de políticas culturales.

Línea de cooperación 4: Cultura y economía

Antecedentes y justificación

La cultura juega, cada vez más, un papel importante como motor de la economía. Lo que en algunos países se llaman industrias del entretenimiento -el turismo cultural, la valorización del patrimonio y las industrias culturales clásicas como el libro, la música y el cine- componen un abanico de opciones que requieren una acción concertada de reforzamiento desde la cooperación internacional.

A partir de las perspectivas más pesimistas, la globalización de la economía y la concentración de la propiedad de las industrias culturales se vislumbra como un riesgo de desaparición o de merma de la diversidad cultural, a favor de expresiones homogeneizantes o monoculturales.

La cultura es generadora de nuevas riquezas, como la diversidad, la creatividad y el patrimonio. Estas riquezas y las relaciones que a partir de ellas se generan entre la cultura y el comercio constituyen un debate central en el seno de las negociaciones internacionales. Se requiere, por tanto, analizar y apoyar los ámbitos económicos de la cultura: las industrias, el turismo, los medios de comunicación, el patrimonio y la propiedad intelectual, entre otros, basándose en un amplio consenso regional sobre el concepto de diversidad cultural.

Estrategias

Se llevarán a cabo investigaciones y análisis estratégicos de oportunidad en cada área específica de las industrias culturales -y de otros sectores culturales vinculados a la economía- con la finalidad de que puedan ser utilizados por los países para configurar políticas de apoyo y de promoción en dichos sectores.

Se aprovecharán los espacios de concertación generados, tales como las Conferencias Iberoamericanas de Cultura, y se impulsará la puesta a punto de una agenda de cooperación a medio plazo para definir y apoyar posiciones comunes iberoamericanas en las negociaciones mundiales del comercio y en el campo de la propiedad intelectual. Especial atención se prestará al fomento del libro y de la lectura.

De forma complementaria, la OEI viene desarrollando acciones de promoción del libro y de fomento de la lectura, centradas en diversas áreas de trabajo. Por un lado, a través de la investigación, la formación de recursos humanos y la promoción y difusión de la lectura; estas iniciativas prestan especial atención a la población infantil y juvenil, y cuentan con la participación de promotores culturales (educadores, bibliotecólogos, escritores, artistas, aficionados, etc.). Por otro, mediante el apoyo a industrias del libro, impulsando estrategias comunes con pequeñas y medianas editoriales iberoamericanas.

Entre las posibles estrategias a desarrollar se encuentran:

  • Elaborar diagnósticos e investigaciones sobre indicadores relativos al binomio cultura y desarrollo, y al impacto de la cultura en la economía.
  • Avanzar en la definición de instrumentos jurídico-políticos de concertación en la región, en el ámbito de las negociaciones mundiales sobre bienes y servicios culturales.
  • Realizar estudios y acciones de formación de especialistas en comercio y su relación con los bienes y servicios culturales.
  • Apoyar la puesta en marcha de un plan de acción iberoamericano para el fomento del libro como sector de la industria cultural, y de la lectura como espacio básico de la educación y la cultura.


 

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