CAPÍTULO 3: LOS CONTEXTOS

 

Decíamos en la introducción, que usaremos como unidad de análisis la participación pública en los sistemas tecnológicos. La participación pública en cuestiones relacionadas con la ciencia y la tecnología, constituye uno de los objetivos centrales de la educación en CTS. Veamos inicialmente lo que es un sistema tecnológico y su relación con la participación pública, para luego ver la participación pública en tres ejemplos de sistemas tecnológicos regionales, relacionados con agua potable, salud y agricultura.

 

3. 1. El concepto de sistema tecnológico

Un modelo de análisis de la tecnología, en donde se retoma la participación de las personas, es el llamado sistema tecnológico. Según Quintanilla (1998), podemos definir un sistema tecnológico como un dispositivo complejo compuesto de entidades físicas y de agentes humanos, cuya función es transformar algún tipo de cosas para obtener determinados resultados característicos del sistema. Los elementos que caracterizan a un sistema tecnológico son los siguientes:

•  Componentes materiales: Se trata de las materias primas que se utilizan y se transforman en el sistema (las fuentes de recursos hídricos, en el caso de un sistema de agua); la energía que se emplea para las operaciones del sistema; y el equipamiento, es decir, los componentes técnicos del propio sistema (las estaciones y acueductos, las redes de distribución de agua, etc.).

•  Componentes intencionales o agentes: La diferencia principal entre un artefacto y un sistema tecnológico es que el sistema requiere la actuación de agentes intencionales; un acueducto local sin operarios que lo hagan funcionar y controlen su funcionamiento no son sistemas tecnológicos. Los agentes de un sistema tecnológico son generalmente individuos humanos, caracterizados por sus habilidades, sus conocimientos y valores .... y que actúan en el sistema bien sea como usuarios (que es cuando ejercen su derecho a la participación pública), como operadores manuales o como controladores o gestores del sistema. En sistemas complejos estas funciones pueden ser ejercidas por individuos diferentes; pero también es posible que varias de esas funciones las ejerza la misma persona e incluso es posible que parte de ellas sean transferidas a mecanismos de control automático.

•  La estructura del sistema. Está definida por las relaciones o interacciones que se producen entre los componentes del sistema. Distinguimos dos tipos: relaciones de transformación y relaciones de gestión. Entre las primeras cabe distinguir los procesos físicos que se producen en los componentes materiales del sistema, por una parte y las acciones de manipulación que llevan a cabo los agentes intencionales. En un sistema de agua de agua potable, los procesos de potabilización pertenecen a los del primer grupo; mientras que el mantenimiento y suministro de las redes así como la estructura tarifaria pertenecen a las relaciones de gestión. Las relaciones de gestión son también relaciones entre los componentes del sistema, pero en ellas lo que cuenta no son las transformaciones materiales que se producen entre los componentes, sino el flujo de información que permite el control y la gestión global del sistema.

•  Los objetivos. Se supone que un sistema tecnológico se diseña y se utiliza para conseguir unos determinados objetivos o realizar determinadas funciones, por ejemplo, el abastecimiento de agua potable a una comunidad. Para caracterizar un sistema tecnológico es muy importante definir bien sus objetivos, a ser posible en términos precisos y cuantificables, de manera que el usuario u operador del sistema sepa a qué atenerse y qué puede esperar del mismo.

•  Los resultados. En general el resultado de una acción intencional no coincide completamente con los objetivos de la acción: puede suceder que parte de los objetivos no se consigan (o no se consigan en la medida prevista) y que además se obtengan resultados que nadie pretendía obtener. Por eso, para caracterizar y valorar cualquier sistema tecnológico, es importante distinguir entre los objetivos previstos y los resultados realmente obtenidos. Por ejemplo, es probable que busquemos una solución de agua potable a través de un pozo profundo para una localidad, por ejemplo como el Municipio de Candelaria, pero puede resultar que buena parte de esta agua resulte contaminada.

 

3.2. Los sistemas tecnológicos y la participación pública

En las últimas décadas y como resultado de la evolución de las políticas públicas en ciencia y tecnología, se ha venido hablando de la participación pública en ciencia y tecnología. Se considera que la participación pública resulta ser un instrumento adecuado para involucrar a los colectivos sociales en decisiones que tienen que ver con sus sistemas tecnológicos que los afectan, relacionados con la salud, la biotecnología, la construcción de sistemas de transporte, la definición de un sistema de potabilización de agua, etc.

Es un hecho que la ciencia y la tecnología se ha convertido en el centro de atención de las preocupaciones públicas de manera creciente, no-solo porque han transformado las formas del trabajo, de la comunicación, de la salud y del ocio, sino porque también han sido blanco de diversas preocupaciones en torno a los efectos ambientales que produce. Algunos ejemplos emblemáticos, como el daño de la capa de ozono, la lluvia ácida, los derrames petroleros, etc., han puesto sobre el tapete la importancia de que los grandes colectivos sociales participen en decisiones que tradicionalmente han estado en manos de políticos y expertos, alrededor de preguntas como: ¿cuáles sistemas tecnológicos son más amigables con la sociedad y la naturaleza? ¿qué podemos hacer para que la ciencia y la tecnología se acerquen más a los problemas de la inmensa mayoría?

Un ejemplo sobre el particular lo constituyó la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, realizada en Suiza en diciembre del 2003. En ella se llamó la atención no solamente por las consecuencias indeseables que puede traer el desarrollo científico y tecnológico, además de sus beneficios, sino también por la equidad con la que deberían contar las naciones más pobres para acceder al conocimiento científico y tecnológico. En el contexto de las nuevas tecnologías, han surgido nuevas clases sociales ( info-pobres e info-ricos , analfabetos digitales y personas electrónicamente alfabetizadas), la brecha digital ha abierto abismos entre sociedades enteras, los derechos humanos no tienen garante en buena parte del espacio electrónico. Los problemas y conflictos sociales, económicos y culturales que se derivan de este cambio social son enormes. La mayoría de ellos se han condensado en torno al debate sobre la globalización, que levanta pasiones por todo el mundo (Echeverría, 2004). En todos estos asuntos, la participación pública se reclama como un instrumento que pueda contribuir a hacer más democrático el acceso a la ciencia y a la tecnología, al mismo tiempo que vincula las prioridades más sentidas de la inmensa mayoría de personas en el planeta que requieren de dicho acceso.

En términos generales, se considera que la participación pública permite la participación de las partes implicadas en un conflicto relacionado con la ciencia y la tecnología, lo que contribuye a limar la resistencia social. La participación pública responde al espíritu democrático según el cual la ciudadanía debe poder participar en el desarrollo científico-tecnológico, siendo dicho desarrollo una característica sustantiva de las sociedades modernas. Igualmente se considera importante la participación pública, ya que se ha visto que los juicios de los no-expertos son tan válidos como los de los expertos, en cuestiones relacionadas con decisiones acerca del desarrollo científico-tecnológico, a ello se suma que son los no-expertos los que deben asumir las consecuencias de las decisiones de los expertos.

Se define la participación pública como foros organizados para intercambiar propósitos que faciliten la comunicación entre el gobierno, los ciudadanos, los implicados y grupos de interés y empresarios, en función de una decisión específica o problema, en este caso relacionado con la ciencia y la tecnología. Hoy en día han sido ensayados diversos mecanismos de participación pública a nivel internacional, como los referéndum, las audiencias públicas, las encuestas, la gestión negociada, los congresos de consenso, los páneles de ciudadanos, los foros de debate, los grupos de discusión, entre otros. Veamos tres ejemplos de participación pública en ciencia y tecnología en la Tabla 1, según López y González (2002):

 

Tabla 1: Mecanismos y procedimientos de participación pública

 

Método de participación

Participantes

Duración

Características

Ejemplos  

Referéndum

Potencialmente todos los miembros adultos de una población.

Lo que dure la votación.

La votación suele consistir en elegir entre dos opciones y los resultados son incorporados

Referéndum sobre biotecnología en Suiza y en Austria.

Referéndum sobre energía nuclear en Suecia.

Audiencia pública

Ciudadanos interesados, al igual que expertos.

Dado que suelen convocarse para diferentes públicos, pueden durar varias semanas.

El gobierno presenta un plan o un programa en un foro público. Los asistentes pueden dar su opinión, sin un impacto directo en la controversia.

Mecanismo muy frecuente en muchos países.

 

Congreso de consenso

 

Suele incluir entre 10 y 16 miembros del público (sin conocimiento del tema) elegidos por un comité organizador como "representantes" del público general  

El congreso dura tres días normalmente.

 

Son necesarias actividades y conferencias previas para informar a los participantes sobre el tema.

El congreso consiste en un panel de ciudadanos no expertos, con un moderador independiente que interroga a expertos convocados desde los grupos de interés.

Al final de las reuniones abiertas, se elabora un informe con las conclusiones, incluyendo una conferencia de prensa.

Usado ampliamente en Dinamarca y Países Bajos, en temas como la irradiación de alimentos o la polución del aire.

Utilizado también en el Reino Unido (biotecnología de plantas) y EE.UU. (telecomunicaciones).

 

 

3.2.1. La participación en agua potable

En el caso de los sistemas de abastecimiento de agua, se consideró durante muchos años que la transferencia de tecnología era la solución principal a los problemas, y por consiguiente era necesario transferirla de manera masiva, de los países industrializados hacia los países en vía de desarrollo. Estas tecnologías implantadas, sin tener en cuenta las condiciones locales, han tenido algunas consecuencias funestas para la población y el ambiente. Desde la década de los años 70 del siglo que acaba de concluir, se ha venido trabajando en modelos de gestión del agua y saneamiento básico teniendo en cuenta la participación de la comunidad. Por experiencias internacionales se ha podido comprobar que la participación de la comunidad en los proyectos de agua da buenos resultados, cuando la población afectada se les involucra y permite contribuir con sus conocimientos a la configuración de las soluciones.

En la participación pública para la gestión de los servicios públicos domiciliarios en Colombia se distinguen cuatro modalidades principales que se orientan hacia la democratización de las decisiones locales (Velásquez y González, 1994):

Participación Reivindicativa: orientada hacia la movilización de individuos y grupos con el fin de reivindicar ante el Estado la provisión de servicios, el mejoramiento de su calidad, la modificación de las tarifas o cualquier otra acción estatal que garantice su mejor prestación. La participación gira, por tanto en torno a problemas muy concretos cuya solución es urgente para la población y moviliza a un número importante de pobladores.

Participación Instrumental: se caracteriza principalmente por propiciar la movilización de organizaciones o comunidades locales en función de elementos pragmáticos y utilitarios.

En Colombia, las inversiones en agua potable y saneamiento ambiental, para llegar a niveles altos de cobertura representan una carga fiscal muy elevada, en especial para los municipios pequeños y medianos que no tienen una alta capacidad de endeudamiento o que no cuentan con los medios técnicos adecuados. Para resolver la escasez de recursos, y atender las demandas ciudadanas, las administraciones locales recurren cada vez más a la "participación" de la población, especialmente de los sectores de menores ingresos, en algunas fases del proceso, generalmente la construcción de redes domiciliarias o la realización de algunas tareas de ejecución del servicio. Estas labores son realizadas a partir de un acuerdo entre la administración municipal y una organización comunitaria o una comunidad local para la realización de una obra determinada. Los acuerdos estipulan el aporte de cada una de las partes: el municipio generalmente entrega materiales, maquinaria y otros insumos y asesoría técnica, mientras la población aporta el trabajo manual y, en ocasiones, e incluso, dinero.

Participación Formal: su núcleo es la representación de los usuarios de los servicios en canales institucionales reglamentados por la ley. No interesa tanto el papel que jueguen los usuarios, sino el hecho mismo que estén representados, independientemente de que sean o no protagonistas del escenario.

Participación Sustantiva: se define como el conjunto de procedimientos utilizados, tanto por la ciudadanía como por el estado, para enfrentar las carencias y necesidades de la población en materia de servicios públicos domiciliarios y emprender las acciones necesarias, compartidas o no, para satisfacerlas de manera efectiva.

Es necesario indicar que la iniciativa en este caso puede provenir no-solo de la ciudadanía sino también del propio estado, el cual, a través de sus diferentes entes, diseña y realiza sus programas en materia de servicios públicos domiciliarios con participación ciudadana. Lo importante, de esta modalidad participativa es su papel como democratizadora de la gestión de los servicios.

Un ejemplo interesante al respecto es el de la ciudad de Cali. Allí el gobierno local ha desarrollado en los últimos años un conjunto de acciones de acercamiento a la comunidad con el propósito de informarse acerca de sus necesidades más sentidas y de llegar a acuerdos de muy distinta índole, tales como los consejos de gobierno comunitarios y los comités intersectoriales, la firma de acuerdos sobre las obras que la administración habrá de ejecutar en cada Comuna, el establecimiento de sistemas de información y educación de los usuarios de servicios públicos, el diseño y el montaje de sistemas de participación en la fiscalización de la gestión pública, etc.

 

3.2.2. La participación en salud

Al promover la participación pública o participación social, se persigue como fin el establecimiento de formas de relacionamiento social, basadas en la necesidad de incluir a todos los actores sociales, habilitados para tomar parte e impulsar procesos que persigan alcanzar el bienestar colectivo a través de la resolución de conflictos. Estas formas de "relacionamiento social" al ser alcanzadas son procesos, consecuencia de otros procesos, que van estableciendo y haciendo viable esta nueva dinámica de relaciones.

Los procesos de participación social se dan por momentos y no por etapas, siendo por tanto procesos circulares, que requieren irse consolidando y generalizando en la medida en que son incorporados, a partir de experiencias dispersas, que al recuperarse sistemáticamente, permiten la creación de un conocimiento útil y de prácticas que eventualmente adquieren la suficiente madurez y generalización como para transformar el quehacer social.

La participación tiene que ver con las relaciones sociales, con la producción y usufructo de la cultura, y por ello, con las relaciones de poder. Es por esto que estudiar y promover la participación pública, parte de asumir que hay quienes no participan o quienes no lo hacen de manera suficiente. Esto justifica impulsar procesos de participación en la lógica del desarrollo de la salud comprendida en relación con una visión de bienestar definido por la propia sociedad.

La participación social se comprende contextualizandola dentro del análisis de las crisis(1) y de la relación entre actores sociales que la determinan. Resulta evidente que la compleja relación entre salud, el contexto social general (de crisis), y la participación social, es una relación de determinación mutua, y que dicha relación viene siendo reconocida progresivamente tanto dentro como fuera del sector salud.

La participación social o pública en cuanto hace referencia a salud, y la salud en cuanto hace referencia a la participación social, y ambas en su relación con el desarrollo, reflejan (como las relaciones sociales en general), conflictos de intereses entre actores sociales con posiciones diversas. En consecuencia, el desarrollo y la evaluación de la participación social desde y para la salud en el desarrollo, requieren reconocer y resolver dichas relaciones conflictivas para lograr un beneficio colectivo.

El quehacer frente a la participación es un quehacer desde individuos e instituciones que hacen parte de órganos sociales, y por ello de procesos orientados por dinámicas precisas, determinadas por ideologías, valores, tradiciones, conocimientos e intereses, firmemente estructurados y organizados para realizar acciones concretas. Es decir, quien se propone actuar sobre la participación social, lo hace desde una posición que determina la manera en que puede observarla y actuar.

 

Estrategias principales del sector salud y su posición frente a la participación social

Recuperación: La participación de las personas en esta estrategia se basa en reacciones individuales, expresadas en solicitud de servicios ofrecidos por profesionales de manera esporádica. Frente a esta participación, el énfasis en las acciones recuperativas estimula la pérdida de incentivos para el desarrollo de una visión colectiva de salud, promoviendo por ende una atomización de la cohesión social frente a ella. Se llega al punto en que la sociedad asume las acciones de atención a la enfermedad como "el" quehacer social en salud y no como un componente más del conjunto de acciones sociales en salud. En consecuencia, las acciones sociales en salud no se desarrollan ni se llegan a articular con las acciones del sector, y las acciones del sector por su énfasis excesivo en la estrategia de recuperación de la salud, tienden a aislar y debilitar la participación social para la salud.

Prevención de la Enfermedad: Esta estrategia ha enfrentado históricamente algunas dificultades en lo que se refiere a su enfoque en relación con la participación social. Por una parte, la sociedad ha desarrollado una noción inmediatista de la salud, orientada hacia la consecución de beneficios inmediatos palpables. Por otra parte, los alcances de la estrategia preventiva se han visto limitados por el énfasis puesto en transmitir cierto tipo de información, que pretende atemorizar a la población sobre alguna enfermedad, lo cual no solamente resulta muchas veces inadecuado en cuanto a la intención de cambiar las conductas sociales, sino que además, son medidas que al orientarse en esta forma, tienden a ir en contra de la participación social, pues generan mayor dependencia, y no consiguen aumentar la capacidad de la sociedad para tomar decisiones fundamentales y conscientes frente a su propia visión de salud.

Promoción de la Salud: Constituye la expresión en lo concreto, de la necesidad que siente el sector, de actuar de manera articulada con los demás actores sociales en contextos amplios, superando su restricción tradicional respecto de la atención a la enfermedad, al orientarse hacia el conjunto de acciones sociales para el desarrollo de la salud (De Roux, 1992).

 

3.2.3. La participación en la agricultura

Participación y participativo son términos que recientemente se han puesto de moda, tanto así que cualquier actividad que envuelve un grupo de personas es llamado participativo. Como estos términos abarcan una multitud de significados, y estos significados se van haciendo lejanos, se presenta una seria amenaza sobre el uso del termino "investigación participativa", también es una amenaza de vulgarización del potencial fundamental que las convenciones del empirismo occidental han mantenido sobre la investigación aplicada en la agricultura, la cual ha demostrado la capacidad de revolucionar el camino de la investigación agrícola del sector público, sirviendo a agricultores de bajos recursos en ambientes difíciles ( Ashby, 1997) .

Tipos de participación

La necesidad de distinguir diferentes tipos de participación en la agricultura ha sido reconocida por mucho tiempo. Usualmente han sido reconocidos tres o cuatro tipos: Participación nominal (el agricultor presta la tierra y trabaja en investigaciones); Consultiva (se busca la opinión del agricultor); acción orientada (participación en la cual los agricultores se involucran en algunos pasos de la investigación); toma de decisiones (participación en la cual los agricultores tienen un rol en las decisiones sobre lo que debe hacerse y como debe hacerse, así como en la realización de ello ).La investigación también distingue otro tipo de participación llamado participación colegial en la cual los investigadores están involucrados fuertemente en investigaciones de los propios agricultores.

La participación con toma de decisiones: puede contener diferentes niveles, los agricultores podrían tener un representante en un grupo de planificación el cual incluye representantes de otras partes interesadas en la investigación; y entonces podrían tener un voto o simplemente un veto. O los agricultores podrían constituir la mayoría en el grupo de planificación, con investigadores en minoría o en función de observadores sin rol de voto.

Esto puede ser importante para identificar si los agricultores tienen alguna responsabilidad sobre los resultados de las decisiones de las que ellos son participantes y quienes son los responsables. Los agricultores pueden ser involucrados en toma de decisiones como una minoría en el grupo de planificación, sobre el cual no tendrían mucha responsabilidad. En esta instancia, los objetivos de la participación del agricultor son más semejantes a una consulta o adquisición de ideas y opiniones de los agricultores.

El impacto de empoderar en la participación con toma de decisiones, va a depender de la capacidad de buscar decisiones las cuales se puedan hacer y cumplir o para las cuales haya sanciones efectivas por no-cumplimiento. En términos de la investigación esto puede significar que los agricultores van a tener algún control sobre la financiación u otros recursos usados para la misma y serán involucrados en una evaluación de su capacidad para llevar a cabo la investigación. Sin embargo este empoderamiento generalmente demanda una participación intensiva por largos periodos de tiempo, pero es mayor también la relación costo-beneficio que se genera para la agencia financiadora y para los participantes.

El impacto de la participación consultiva , -aunque es una toma de decisión grupal-, va a depender de la calidad de las ideas únicas de los agricultores y la inclusión de objetivos en torno a las decisiones.

En cuanto a los impactos que los anteriores tipos de participación pueden generar, encontramos que puede aumentar la productividad agrícola, mejorar el manejo de los recursos naturales, o conducir a una difusión más amplia de las innovaciones. También puede ser más efectiva en el alcance de objetivos específicos, y puede reducir los costos de las investigaciones y desarrollar capacidades en la comunidad.

________________________________

(1) La crisis es tanto un riesgo, como una oportunidad para el bienestar de la población.

Riesgo en cuanto se tiende a avanzar hacia la mayor postergación de las mayorías y a su mayor exclusión de los procesos sociales, a la vez hacia un incremento de las inequidades, con la consecuente concentración de poder, aún mayor, en grupos cada vez más reducidos.

Oportunidad Aparecen propuestas que podrían derivar hacia nuevas formas de relacionamiento social, con una profundización de la democracia y la creación de espacios donde quienes han sido excluidos o marginados, puedan entrar a realizar sus intereses, lo que debería trascender la situación de crisis.

arriba

Inicio - Introducción - Guía del Docente - Guía del Estudiante - Protocolo de Evaluación - Referencias - Anexos - Contáctenos