TALLER: LA MEDIACIÓN
TEMA 12: A FAVOR O EN CONTRA DE LOS TRANSGÉNICOS
Guía del estudiante
Texto base
En una comunidad rural del Valle del Cauca, sus habitantes reunidos en asamblea general en el parque de la plaza, han convocado al rector del colegio para solicitarle ayuda en un tema que los tiene preocupados. Han oído hablar del tema de los transgénicos, especialmente cuando van a comprar las semillas para sembrar sus cultivos de maíz y soya, han escuchado información dispersa sobre el asunto y desean que sea aclarada.
El rector les ha dicho que les ayudará a que clarifiquen su dudas y qué mejor que la profesora de biología quien conoce sobre el tema.
Al ser informada la profesora de biología, ésta propone trabajar con los estudiantes el tema por medio de una Mediación y así la comunidad sería invitada a las discusiones y finalmente al acuerdo que se llegue en dicha Mediación.
La profesora les ha dado el siguiente texto a los estudiantes y les ha invitado a que se organicen en grupos de trabajo para preparar la Mediación:
"Ahora es posible producir organismos vivos en los laboratorios con la facilidad de modificar algunas de sus características gracias a la biotecnología originando así los llamados "organismos genéticamente modificados" o transgénicos. Esto se está aplicando por ejemplo con las plantas que se cultivan para usarlas como alimento. Una de las principales cosas que se quiere modificar es volverlas resistentes a los insectos-plaga que destruyen los cultivos, pero también se pretende que crezcan más rápido para aumentar su producción, o que los frutos que produzcan sean más grandes, etc.
(Foto: http://www.colostate.edu/programs/lifesciences/CultivosTransgenicos/sp_what.html )
Estas plantas modificadas no son iguales a las naturales. Y tampoco se sabe si esos cambios hechos en ellas puedan afectar la salud de quienes las usan como alimento o cuál será su comportamiento en el ambiente natural.
La planta transgénica contiene uno o más genes que han sido insertados en forma artificial en lugar de que la planta los adquiera mediante la polinización. La secuencia génica insertada (llamada el transgen) puede provenir de otra planta no emparentada o de una especie por completo diferente: por ejemplo, el maíz Bt, que produce su propio insecticida, contiene un gen de una bacteria. Las plantas que tienen transgenes a menudo son llamadas genéticamente modificadas o cultivos GM, o OGM -Organismos genéticamente modificados-; si bien en realidad todos los cultivos han sido genéticamente modificados con respecto a su estado silvestre original mediante la domesticación, la selección y el mejoramiento controlado ha sido a través de períodos prolongados.
Metodología
La Mediación es un método de participación pública que consiste en involucrar grupos de personas en una disputa, explorarla juntos y reconciliar sus diferencias. La disputa mediada llega a una solución cuando las partes conjuntamente hayan buscado lo que consideran puede ser una solución factible.
La mediación se realizará entre dos grandes grupos de estudiantes y un grupo mediador de tres personas, los grandes grupos pueden subdividirse en grupos más pequeños para investigar los subtemas.
Los dos grandes grupos serán, un grupo a favor de los transgénicos y el otro grupo en contra de los transgénicos.
Los dos grupos de discusión pueden tener amplias discusiones o diferencias pero deben concentrarse en cuestiones de interés común. La mediación facilita la discusión pública de temas de interés mutuo, mientras que las cuestiones que más generen conflicto pueden ser reservadas para la discusión entre el grupo mediador y los dos grandes grupos de forma individual.
El grupo mediador tendrá las siguientes funciones:
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Trabajará con los dos grupos por separado, para identificar los posibles puntos de acuerdo y ayudarles en su capacidad y buena voluntad de negociar. Hay pues una etapa amplia de negociación a puerta cerrada, antes de la plenaria general.
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El grupo mediador no tiene autoridad para imponer una solución. Su fortaleza se relaciona con la capacidad para ayudarle a los grupos a solucionar sus propias diferencias.
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El grupo mediador sugiere alternativas de solución a partir de ideas colectivas que surjan entre los dos grandes grupos.
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El grupo mediador redactará finalmente el acuerdo establecido por los grupos y se firmará conjuntamente para luego presentar este acuerdo a la comunidad educativa.
Actividades
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Deben conformar los dos grandes grupos, los que están a favor de los transgénicos y los que están en contra. Cada grupo no debería ser mayor a 15 personas.
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Cada uno de estos grandes grupos se puede subdividir en tres grupos (agricultura, salud y medio ambiente) de 5 personas aproximadamente, teniendo entonces seis subgrupos en total, así:
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2 subgrupos para analizar las cuestiones relacionadas con la agricultura transgénica (un subgrupo hará parte de los que están a favor y el otro los que están en contra de los transgénicos).
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2 subgrupos que analizarán las implicaciones en la salud (un subgrupo hará parte de los que están a favor y el otro los que están en contra de los transgénicos).
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2 subgrupos que analizarán el tema de los transgénicos y los efectos sobre el medio ambiente (un subgrupo hará parte de los que están a favor y el otro los que están en contra de los transgénicos).
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Se elegirá luego el grupo mediador, de tres personas. Los integrantes deben ser personas con buen trato, voluntad de participar, imparcialidad, protagonismo pero al mismo tiempo capaz de ponerse en el lugar de la otra persona, tener algunas habilidades de comunicación y de confidencialidad.
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Cada gran grupo se dividirá las lecturas de apoyo, el grupo a favor de los transgénicos leerá las lecturas que están a favor y el grupo que está en contra, leerá las lecturas que están en contra de los transgénicos.
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Cada gran grupo, con sus subgrupos (agricultura, salud y medio ambiente), se dedicará a investigar más argumentos para fortalecer sus planteamientos. La investigación puede hacerse a través de consultas de artículos de prensa, revistas, Internet, entre otros. Y redactará unos puntos a discutir con el grupo mediador.
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El grupo mediador hará una reunión con el gran grupo a favor de los transgénicos, esta reunión será a puerta cerrada, en ella los subgrupos le expondrán al grupo mediador los argumentos que están a favor de los transgénicos.
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El grupo mediador hará otra reunión con el gran grupo en contra de los transgénicos, esta reunión será igualmente a puerta cerrada, en ella los subgrupos le expondrán al grupo mediador los argumentos que están en contra de los transgénicos.
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El grupo mediador analizará cada uno de los argumentos encontrados en ambas reuniones y preparará unos puntos comunes en donde se puedan negociar las posturas de cada gran grupo.
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El grupo mediador vuelve a reunirse con cada uno de los grandes grupos y les propone los puntos comunes que encontró para que luego sea firmado un acuerdo entre las partes. En estas reuniones se precisan y se ajustan los posibles puntos de acuerdo, para presentar luego en plenaria.
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Se organiza una plenaria en donde el grupo mediador presenta una propuesta de acuerdo entre las partes y se abre la discusión pero orientada a ratificar o mejorar el acuerdo, no se trata de una discusión que genere desacuerdos.
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Se prepara luego un informe final, entre los grandes grupos y el grupo mediador. Para ello se pueden elegir unos representantes de cada grupo, de tal forma que se facilite la redacción. El informe final debe contener: los argumentos centrales de cada gran grupo (con sus subgrupos) y el acuerdo entre las partes.
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El informe final será presentado a la comunidad educativa, que en este caso hará las veces de la comunidad del pueblo de que trata la historia del comienzo.
Recomendaciones
1. Se sugieren algunas preguntas y temas para debatir por subgrupos:
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¿Constituyen los transgénicos la única vía para aumentar la producción de alimentos? Comenta porque sí o porqué no.
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¿Se puede afrontar el problema de la desnutrición por medio de los alimentos transgénicos? Comenta porque sí o porqué no.
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¿Cómo pueden los transgénicos enfrentarse con eventuales riesgos ambientales como la generación de "supermalas hierbas"?
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¿Qué se sabe de los riesgos para la salud que pueden resultar de la práctica de los transgénicos, como es el caso de la resistencia a antibióticos o alergias?
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¿Es lógico reclamar el derecho de los consumidores a saber que están consumiendo productos transgénicos? Comenta porque sí o porqué no.
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¿Deben etiquetarse los productos transgénicos? Sino es así, ¿porqué?
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¿Es justo otorgar patentes a organismos modificados genéticamente?
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¿La puesta en el mercado de cultivos transgénicos resistentes a herbicidas y pesticidas, empobrece a los agricultores tradicionales?
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Las aplicaciones de la biotecnología hacia productos transgénicos son muy diversas, abarcan desde el desarrollo de las vacunas, la corrección de procesos de contaminación, la obtención de plásticos biodegradables, de algodón coloreado, el desarrollo de cultivos resistentes a herbicidas e insectos o enriquecidos en vitaminas o en propiedades nutritivas. ¿Pero, cuáles son las implicaciones favorables y desfavorables en cada caso, no sería posible establecer una línea divisoria entre ellas?
2. Se sugiere tener en cuenta los siguientes criterios para la comunicación y la escucha:
La comunicación :
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Hablar de la comunicación significa centrar la atención en el ser humano. El ser humano no puede prescindir de la comunicación. Si no fuese posible la comunicación, no sería posible el progreso y toda la humanidad se quedaría bloqueada en sí misma.
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Todas nuestras conductas son observadas y percibidas como "mensajes" por los otros, y a su vez nuestras conductas originan respuestas en las otras personas.
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La comunicación no depende sólo de lo que se entrega sino de lo que pasa con el que la recibe y no sólo es transmisión de información sino intercambio de sensaciones, emociones y conductas.
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En el debate debe haber unas reglas claras al comienzo, que nos lleven a encauzarnos en una clara comunicación entre los participantes. Se sugiere:
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Respetar el orden de las palabras, cuando una persona habla las demás escuchan.
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Respetar las opiniones y posiciones de los otros, no importa qué tan extrañas o diferentes nos puedan parecer.
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El debate es un campo de reflexión en grupo.
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Es importante tener en cuenta la congruencia en la comunicación, es decir, que los demás entiendan lo que realmente queremos decir.
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En el debate se debe utilizar el pronombre "yo" y no "usted" ya que si nuestra comunicación comienza por "usted me hace..." en ese mismo momento se cierra toda posibilidad de comunicación verbal y entramos a culpabilizar al otro antes que hacernos responsables de nuestras palabras.
Escucha activa :
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Cuando escuchamos de forma activa intentamos sintonizar con la otra persona. Dejamos por un momento nuestros puntos de vista para explorar y comprender lo que el otro quiere comunicar; tu interlocutor, en el momento que está hablando, ve y siente que le escuchas de verdad, que te interesa lo que dice y se siente cómodo, atendido, reconfortado, en una palabra estás 100% con él.
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Escuchamos de forma activa, cuando:
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No cambiamos de tema cuando el otro habla.
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No valoramos, ni juzgamos.
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No estamos pensando en cómo rebatir lo que el otro dice mientras habla.
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Exploramos los sentimientos además de los hechos que narra.
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Observamos el lenguaje de los gestos.
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Hacemos preguntas abiertas, es decir, preguntas que permiten al que habla expresarse más, explorar y profundizar más de lo que habla.
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Parafraseamos los puntos principales para ayudar a quien habla a comprender el conflicto, dándole la oportunidad de ver en otras palabras lo que ha expresado y de matizarlo hasta conseguir una versión que realmente se ajusta a lo que quiere decir.
Nos sentimos bien y escuchados, al:
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Mirar a los ojos.
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Comentar acerca del tema.
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Hacer gestos de asentimiento.
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No ser interrumpidos.
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Hacer preguntas aclaratorias.
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Los argumentos se consideran como posturas entre iguales.
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Se tiene en cuenta el contexto.
En la escucha activa se puede hablar, pero no se puede interrumpir y no se puede cambiar el protagonismo de la historia. Cuando estamos escuchando, estamos escuchando y no tenemos que intentar solucionar los problemas en ese momento. Ya habrá tiempo después. Es momento de escuchar para que todo lo que haya que decir se diga en ese momento.
Alimentos manipulados genéticamente
Lectura de apoyo
(Artículo en contra de los transgénicos)
En los últimos tiempos la manipulación genética de los organismos vivos ha pasado de ser una historia de ciencia ficción a convertirse, literalmente, en el pan nuestro de cada día.
En sólo dos años hemos asistido -con cierta impotencia- a la entrada masiva de las primeras cosechas de cultivos manipulados genéticamente a nuestros privilegiados mercados europeos, y a la siembra de las primeras variedades de maíz transgénicas en nuestros campos.
La nueva tecnología genética se nos "vende" como LA tecnología "del futuro", pero se nos impone, HOY, sin haber dado tiempo al tiempo para evaluar sus peligros, y sin siquiera darnos opción a opinar.
¿Qué hay de cierto en las grandes promesas de la industria sobre cultivos milagrosos, alimentos más sanos, y cuidado del medio?
La cruda realidad es que los alimentos manipulados genéticamente no son más baratos, ni más sanos, ni solucionan los grandes problemas de la humanidad. Muy al contrario, la práctica totalidad de los nuevos cultivos han sido diseñados exclusivamente con el objetivo de aumentar las ganancias y el control del mercado mundial de alimentos por la industria agroquímica transnacional, que controla el gran negocio mundial de los herbicidas y plaguicidas químicos, y que recientemente se ha fusionado con las grandes casas mundiales de semillas.
Una abrumadora proporción de la superficie de cultivos manipulados genéticamente se dedica a variedades tolerantes a los herbicidas, que se venden en un "paquete" que obliga a la utilización de determinados herbicidas, aumentando la dependencia del agricultor y asegurando con ello a la industria un lucrativo negocio, al tiempo que se continua envenenando el medio ambiente y nuestra salud.
Le siguen en importancia las variedades insecticidas. El cultivo de estas variedades a gran escala puede tener unas gravísimas repercusiones en los ecosistemas, al afectar a especies beneficiosas, como los insectos que transportan el polen de una planta a otra, ó a insectos que se alimentan de las plagas y que suponen una forma natural de control de las mismas, así como a organismos del suelo (bacterias, hongos, gusanos..) que son imprescindibles para su fertilidad. Sin embargo, en la carrera de la industria biotecnológica por acaparar mercados estas cuestiones apenas han sido estudiadas, y nuestros campos se están convirtiendo en ensayos experimentales a gran escala, sin tener en cuenta que si algo "sale mal", no nos será posible controlar la "contaminación biológica" que estamos provocando.
Y se pretende también que los consumidores seamos conejillos de indias de este increíble experimento, ya que los riesgos para la salud humana de los alimentos transgénicos no han sido evaluados suficientemente, y a medida que la investigación avanza surgen mayores dudas en cuanto a sus peligros para la salud. La manipulación genética puede alterar el comportamiento de una planta, provocando la formación de compuestos totalmente nuevos, o la acumulación de sustancias dañinas para la salud. Además, el uso de virus y bacterias "mutilados" en los procesos de manipulación genética de organismos vivos está al orden del día, sin que se hayan podido descartar los riesgos que esto entraña para nuestra salud. Por otra parte, las células de una mayoría de los cultivos transgénicos son portadoras de genes que proporcionan resistencia a los antibióticos, y que pueden propagarse a bacterias patógenas, agravando el problema mundial de la lucha contra las enfermedades infecciosas.
Y en cuanto a solucionar el problema del hambre.. Aunque nos quieran convencer de lo contrario, el problema del hambre en el mundo no es un problema de escasez de alimentos, sino un problema de reparto, y de acceso a la tierra, a las semillas. El simple aumento de la producción que promete la revolución biotecnológica (espejismo muy a largo plazo, como demuestra la realidad de los cultivos transgénicos desarrollados) no conduce a alimentar a las poblaciones más necesitadas, y sí a despojarlas de sus tierras, de sus semillas.. El coste prohibitivo de las nuevas biotecnologías y de las patentes biotecnológicas las hace inasequibles para los programas públicos de investigación y de mejoramiento de semillas, favoreciendo un preocupante control del sector por media docena escasa de compañías transnacionales agroquímicas, que persiguen únicamente acaparar los mercados mundiales e incrementar sus beneficios. El elevado precio de las semillas patentadas y de los herbicidas asociados a su cultivo, y las características de las nuevas variedades, ventajosas para las grandes explotaciones muy mecanizadas, aumentará la marginación de los pequeños agricultores locales en el suministro de alimentos. Con ello no se solucionan los problemas del hambre, sino que se pone en peligro el medio de subsistencia de cerca de la mitad de la población mundial que todavía vive de la agricultura, y la biodiversidad mundial, y se agrava el problema de acceso a los alimentos para los más pobres. Lejos de contribuir a solucionar los problemas del hambre, por tanto, los cultivos transgénicos y el monopolio de las semillas mediante las patentes biotecnológicas son una amenaza para la agricultura sostenible, para la salud y para la seguridad alimentaria de todos los pueblos, especialmente los del Sur.
Que podemos hacer
En este caso mucho, y muy sencillo. Tod@s nosotr@s, como consumidores, tenemos la palabra. Podemos pedir información a nuestros proveedores de alimentos. Podemos exigir un etiquetado que nos informe de qué productos contienen ingredientes transgénicos. Y podemos decir un NO muy contundente, y eficaz, sencillamente negándonos a comprar alimentos que procedan de cultivos modificados. Podemos también colaborar con los movimientos sociales que en todo el mundo están apoyando la lucha de los campesinos por el control de sus semillas, y por una agricultura que proporcione alimentos sanos y suficientes para todos/as, y un medio de vida sostenible para los más de 1.400 millones de campesinos que hoy dependen de la agricultura para su subsistencia en todo el mundo.
(Tomado de: http://www.eurosur.org/somosmundo/informacion/transgenicos/alimentos.htm )
En el día de la tierra Greenpeace alerta del peligro de los transgénicos
Lectura de apoyo
(Artículo en contra de los transgénicos)
Activistas de la organización se enfrentan hoy a juicio por oponerse a la entrada en España de Organismos Modificados Genéticamente.
En el Día de la Tierra Greenpeace alerta que los organismos modificados genéticamente (OMG) son una de las graves amenazas ambientales para el planeta. Este tipo de cultivos, además de sus riesgos directos para la salud global de los ecosistemas y de las cadenas alimentarias, potencian una agricultura tóxica, dependiente del petróleo y de sus derivados y dañina para la salud socio-económica de muchos países.
En este día dedicado a La Tierra, Greenpeace insiste en que deberían ser destinados muchos más recursos financieros a la investigación sobre métodos de producción sostenibles ecológica y socialmente y huir de un modelo que convierte a la biotecnología en un sumidero de recursos financieros.
Coincidiendo con esta celebración 22 activistas de la organización ecologista se enfrentan hoy a un juicio por la acción de protesta llevada a cabo hace dos días en una planta de la compañía Moyresa en Cartagena, España.
Greenpeace quería denunciar con esta acción que dicha empresa comercia con alimentos transgénicos en España. "Cuando están cada vez más demostradas las relaciones entre pobreza y degradación del medio ambiente, es un ejercicio de cinismo presentar a estos cultivos como la solución a los problemas alimentarios de gran parte de los habitantes del planeta", declara Juan López de Uralde, director ejecutivo de Greenpeace en España- "Con las técnicas actuales y sin recurrir a modificar los fundamentos mismos de la vida, el planeta puede producir suficiente alimento para todos sus habitantes. Es, más bien, un problema de reparto y de acceso a los medios de producción. "Desgraciadamente el hambre es consecuencia del actual modelo geoestratégico".
España importa unos nueve millones de toneladas de soja -soya- y de maíz procedentes de países como EEUU, Argentina y Brasil. Aproximadamente la mitad de esta cantidad corresponde a cultivos transgénicos que se incorporan a la cadena alimentaria humana y animal: se estima que más de cuatro millones de toneladas de soja y casi medio millón de toneladas de maíz provienen de cultivos modificados genéticamente. La organización denuncia que el año pasado el Gobierno toleró que convivieran 32.000 hectáreas de maíz Bt, un maíz con genes bacterianos que generan una proteína tóxica, con cultivos ecológicos y convencionales.
Además, los importadores españoles (Cargil, Bunge, Simsa, Interpec, Dreyfus o ADM, por ejemplo) contaminan las partidas al no separar la soja brasileña no transgénica y mezclarla en los silos que contienen soja Argentina o de EE UU. Estas empresas niegan así a los ciudadanos el derecho a elegir una alimentación libre de transgénicos. "Es inaceptable que España siga permitiendo la importación de grandes cantidades de maíz y soja transgénicos, siga siendo el único país de la UE que autorice el cultivo e incluso, cediendo a las presiones de empresas como Monsanto, Syngenta o Bayer" añade Juan Felipe Carrasco, responsable de la campaña de Transgénicos de Greenpeace.
(Texto:http://www.greenpeace.org/espana_es/news/details?item_id=460627&campaign_id=15956222), jueves 22 abril 2004 España / Madrid.
Acción Popular contra los cultivos transgénicos en Colombia
Lectura de apoyo
(Artículo en contra de los transgénicos)
E l 18 de febrero de 2003 se realizó la "audiencia especial para pacto de cumplimiento" de la demanda judicial al ICA y al Ministerio de Agricultura sobre la liberación "semicomercial" del algodón Bt. Estas entidades no presentaron ningún interés de llegar a un pacto de cumplimiento; por lo cual el Magistrado declaró la audiencia de pacto, "fallida", y decidió continuar con el procedimiento regular de la Acción Popular.
El Instituto Colombiano Agropecuario ICA, aprobó el año pasado la liberación "semicomercial" del algodón transgénico Bt de la multinacional Monsanto, sin haberse realizado evaluaciones técnicas de bioseguridad suficientes y rigurosas. El Ministerio del Medio Ambiente, emitió un concepto que cuestiona fuertemente el diseño, la metodología, los alcances y las conclusiones a las que se llegó a partir de un solo ensayo de campo. También cuestionó el concepto de "ensayos semicomerciales". Considera que el área de cultivo aprobada de 2000 hectáreas de algodón Bt en la región Caribe son "siembras comerciales", sin el debido control, puesto que el plan de manejo para estas siembras no considera hacer todas las evaluaciones técnicas que no se han realizado. Sin embargo, el ICA desconoció este concepto técnico.
Adicionalmente la aprobación de esta solicitud de Monsanto se realizó mediante procedimientos irregulares del Consejo Técnico Nacional de Bioseguridad CTN; puesto que este organismo después de nombrar a un funcionario de Monsanto como su vicepresidente, procedió a la aprobación de la solicitud de esta empresa. Es evidente la incompatibilidad, inhabilidad, impedimento y conflicto de intereses que tiene el representante de Monsanto en este proceso.
Aunque el ICA, aprobó la siembra de 2000 hectáreas en la región Caribe, para ser sembradas en el segundo semestre del 2002; en este periodo solo se sembró 207 hectáreas, lo cual se debió no a que el ICA hubiera tomado medidas de precaución para desarrollar ensayos más rigurosos a menor escala, sino porque Monsanto no dispuso de la totalidad de la semilla aprobada. Se tiene previsto para este año ampliar las siembras semicomerciales, además de la región caribe, también a los departamentos del Tolima, Valle del Cauca y en los Llanos Orientales, sin haber realizado las evaluaciones completas de bioseguridad en cada uno de estos agroecosistemas.
Adicionalmente, en recientes declaraciones públicas el Ministro de Agricultura afirmó que para este año se tiene previsto iniciar siembras de algodón RR (Roundup Ready), tolerante al herbicida glifosato, soya RR y maíz Bt. Es preocupante que el Ministro haga estas apresuradas declaraciones sin tener en cuenta que estos cultivos deberían tener un riguroso y complejo proceso de evaluación de bioseguridad en el país antes de ser liberados comercialmente, puesto que éstos son cultivos fundamentales de nuestra base alimentaria. Para el caso del maíz somos unos de los mayores centros de diversificación de esta especie, por lo tanto el país debe asumir una posición de precaución que permita proteger este importante patrimonio genético y la seguridad alimentaria del país, por encima de los intereses económicos particulares.
Acción Popular en contra del ICA y el Ministerio de Agricultura
Luego de haber agotado las vías y procedimientos regulares que buscaron que el ICA y el Ministerio de Agricultura adoptaran medidas correctivas sobre este irregular procedimiento, varias personas de la sociedad civil que pertenecen al: Grupo Semillas, Grupo de Acciones Públicas de la Universidad del Rosario (GAP) y Consumidores Colombia (COCO); interpusieron una "Acción Popular" ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, el 31 de octubre de 2002, en contra de la autorización que le dio el ICA a la empresa Monsanto para la siembra comercial del bioplaguicida transgénico algodón Bt.
Pretensiones de la Acción Popular
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Que se "revoque la autorización para la siembra semicomercial de algodón Bt en el país".
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Que se declare en el país una "Moratoria" a la liberación comercial de transgénicos, hasta tanto el país cuente con una "Ley Nacional de Bioseguridad Integral.
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Que se realicen todas las evaluaciones de bioseguridad que aún no se han realizado en el marco de esta solicitud.
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Que se realicen las "investigaciones sobre las infracciones a las normas penales y disciplinarias en las que han podido incurrir los funcionarios del ICA y del CTN", en la aprobación de cultivos de algodón Bt en el país.
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Que se establezcan los mecanismos de participación ciudadana y de acceso a información completa y real sobre los riesgos e impactos de los cultivos y alimentos transgénicos.
Audiencia especial para pacto de cumplimiento
El 18 de febrero de 2003, se realizó la "Audiencia especial para pacto de cumplimiento" en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, citada por el Magistrado Ponente, José Herney Victoria Lozano. En esta audiencia participaron los demandantes, los demandados y las personas que han apoyado esta demanda mediante Coadyuvancias.
En la audiencia los demandantes presentaron una propuesta de pacto de cumplimiento en la que solicitan que el ICA y el Ministerio de Agricultura adopten las pretensiones fundamentales que se incluyeron en la Acción Popular. Por su parte, los demandados no presentaron ningún interés de llegar a un pacto de cumplimiento; por lo cual el Magistrado declaró esta audiencia, "fallida", y decidió continuar con el procedimiento regular de una Acción Popular. El siguiente paso será la etapa probatoria, que se basará en la documentación allegada por las partes y en las pruebas adicionales que solicite el Magistrado para emitir un fallo.
Organizaciones y personas que han coadyuvado la Acción Popular:
- Ricki Macmillan IATP (Institute for Agriculture and Trade Policy). EEUU. - Se adhiere a las pretensiones de los demandantes.
- Kristin Dawkins (IATP) - EEUU. Se adhiere a las pretensiones de los demandantes
Elizabeth Bravo (Acción Ecológica) Ecuador - Impacto de los cultivos Bt en los parientes silvestres y variedades no cultivadas de algodón.
- Defensoría del Pueblo. - Solicitud de Moratoria a la liberación comercial de OGM en el país y la nulidad de la resolución del ICA que autoriza las ensayos semicomerciales.
- Mario Mejía - Riesgos e impactos de los cultivos de algodón Bt en Colombia.
- Elsa Nivia ( Fundación Rapalmira). - Impacto de los cultivos Bt en el medio ambiente y la biodiversidad.
- Hidelbrando Vélez (CENSAT Agua Viva). - Impacto de los OGM sobre los sistemas productivos y la seguridad alimentaria.
- Ana María Sánchez y Jorge Correa - Impacto de los cultivos G.M en la soberanía alimentaría e incidencia cultural.
- Bibiana Rojas - Impactos del cultivo del algodón Bt sobre el derecho de los consumidores y la deuda social y ambiental del sector algodonero.
- Luis Miguel Sabogal - Falta de competencia del ICA para autorizar la importación de OMG.
- Grupo de Acciones publicas de la U. del Rosario. - Se adhiere a las pretensiones de los demandantes
- Mario García - Moralidad administrativa y derechos del consumidor.
(Tomado de: http://colombia.indymedia.org/news/2003/03/2112.php ), Marzo 18 de 2003.
Transgénicos sin honra
Lectura de apoyo
(Artículo a favor de los transgénicos)
Los alimentos genéticamente modificados aún no se han ganado el favor popular
Darwin pensaba que las características parentales se mezclaban de algún modo indefinible como tintas de distinto color. La genética todavía no se había desprendido de su velo de misterio y lo que se ignoraba deslumbraba a lo que se sabía. El fango del desconocimiento lo embadurnaba todo. Ahora, cuando sabemos que en los surcos de la yema de un dedo o en la insignificancia de un pelo moran las mismas bases ACGT compartidas por todos los seres vivos, la genética se abre paso.
Entre el pánico visceral de hacer malabarismos con los designios de la naturaleza, el hombre se erige en un pequeño dios que se ve capaz de crear alimentos genéticamente modificados Con la escuadra y el cartabón de la ciencia genética se puede delinear las características de los alimentos que deseamos, desde revestir a un tomate con una coraza genética contra la malicia involuntaria de la climatología y las plagas hasta la creación con mayúsculas de nuevos productos. El hombre se arroga una función que hasta ahora sólo tenía la evolución.
Los transgénicos parecen imantados para atraer exageraciones: "en cinco o diez años Arabia Saudita podría parecerse a los campos de trigo de Arkansas". Los excesos de la imaginación y del marketing no deben ocultar una sencilla ecuación. Si se pierden cada año un tercio de las cosechas mundiales por eventualidades como las plagas y las enfermedades, y el retocar los mecanismos ocultos de las células, esa pequeña caja negra que dirige mucho de lo que es un ser vivo, libera a las plantaciones de toneladas de bajas en la guerra contra las bacterias y el tiempo; lógicamente, la producción debería aumentar y, si la ley de la oferta y la demanda no hace excepciones, bajar los precios. ¿Es un paso para paliar los latigazos del hambre en el Tercer Mundo? Quizá.
Dudas
Los transgénicos lastran todavía algunas dudas razonables y otras irracionales. El que pueda haber más alimentos no quiere decir que los excedentes vayan a donde hay más carencias. La solidaridad continuada es incompatible con el sagrado principio de los dividendos. La mejor distribución de los alimentos no puede quedar en manos de multinacionales que, por otra parte, podrían tener la exclusiva de una variedad de tomates o de maíz que a la postre sería la mayoritaria en los supermercados. Poseerían el mercado de un producto, gracias en parte a conocimientos que han heredado de investigaciones públicas, como nunca antes se ha poseído.
Además de solventar la propiedad de los transgénicos, queda el debate por su seguridad. A pesar de que los alimentos aprobados tienen un currículum sanitario intachable, el riesgo cero nunca será posible. Siempre podrá haber un caso que dinamite los controles sanitarios. No se puede prevenir lo imprevisible. Frente al alarmismo de los ecologistas, que inducen al miedo a los desmanes de la ciencia y piden más argumentos científicos, los expertos apelan a una cautela ilusionante, a la creencia en el progreso del hombre. Sin embargo, los datos aún son muy rácanos y no penetran en una opinión pública demasiado acostumbrada a no hacer preguntas. El resultado es que los transgénicos siguen sin honra, viviendo asociados a un miedo que debe matar la información.
(Tomado de: http://www.diariomedico.com/grandeshist/anuario99/entanuario3.html)
"No sé por qué asustan tanto los transgénicos"
Lectura de apoyo
(Artículo a favor de los transgénicos)
Norman Borlaug, padre de la revolución verde, cree que los cultivos modificados pueden ayudar a alimentar al mundo y a prevenir la deforestación. Además comentó a Tierramérica que en la lucha contra el hambre el gran problema es la distribución equitativa.
El premio Nóbel de la Paz Norman Borlaug, padre de la revolución verde que multiplicó la producción agrícola en los años 50 y 60, está a favor de los transgénicos como un instrumento para superar el hambre en el mundo. Borlaug, estadounidense, 88 años, es considerado el científico que más vidas ha salvado en el mundo, a través de investigaciones que lograron desarrollar variedades de maíz y trigo más productivas y resistentes a las plagas, que alimentaron a millones en los países pobres.
"Muchos ecologistas han desvirtuado la lucha", dice al referirse a la oposición de sectores ambientalistas a los alimentos genéticamente modificados.
Borlaug dialogó con Tierramérica en Costa Rica, donde inauguró la Primera Conferencia Internacional sobre Globalización de la Investigación Agrícola (25-27 de febrero), organizada por el no gubernamental Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza.
Tierramérica: ¿Cuál es su visión de la seguridad alimentaria en el mundo?
R Borlaug: Nadie puede garantizar la seguridad alimentaria en países de rápido crecimiento poblacional. En una nación como Alemania, el crecimiento demográfico es prácticamente cero, pero en otras en vías de desarrollo alcanza hasta tres por ciento anual. Estamos hablando de que cada año la población del planeta crece en 85 millones de seres humanos. Eso equivale a más de 20 veces la población de Costa Rica.
Tierramérica: ¿Cómo vislumbra el panorama de aquí a 25 años?
R Borlaug: A pesar del aumento demográfico, en los últimos 25 años la producción de alimentos ha crecido más que la población. Si hacemos una proyección, podemos predecir que en 2025 el mundo estará poblado por ocho mil 300 millones de personas. Aún así, creo que podemos producir alimentos para toda esa gente, el gran problema es la distribución equitativa. El problema que tenemos, y que espero que se resuelva tarde o temprano, es político.
Tierramérica: ¿Cuál es su posición ante los alimentos genéticamente modificados?
R Borlaug: Estoy a favor de los transgénicos. Y voy a explicar por qué. El mundo tiene dos opciones. La primera es seguir tumbando árboles, aumentar la erosión y afectar el hábitat para sembrar cultivos en suelos poco aptos con el fin de producir alimentos suficientes para la población mundial. O la segunda opción: desarrollar tecnologías nuevas, combatir más
efectivamente las plagas y producir más por hectárea. Hay que decir que el aumento de la producción de alimentos en los últimos 35 años se ha debido a la aplicación de tecnologías cada vez mejores.
Tierramérica: ¿Qué opina de los grupos ecologistas que combaten los alimentos transgénicos?
R Borlaug: Le confieso que yo mismo fui ambientalista en mi juventud. Sin embargo, veo que muchos de los ecologistas han desvirtuado la lucha. Le puedo decir que en Europa, Estados Unidos y Canadá muy pocas personas viven en el campo y por eso no saben las necesidades que pasan millones de pobres en los países en vías de desarrollo.
Tierramérica: Como científico, ¿descarta usted los riesgos que se atribuyen a los alimentos transgénicos?
R Borlaug: Hasta ahora no hay evidencia científica que demuestre que sean peligrosos. Obviamente, los productos químicos se tienen que utilizar en dosis bajas y no se debe abusar de ellos.
Tierramérica: ¿Usted recomienda el consumo de transgénicos?
R Borlaug: Los transgénicos se comenzaron a usar hace más de 20 años en productos farmacéuticos, en las medicinas. No sé por qué la gente está tan asustada por su uso en los alimentos, pues es lo mismo que en los productos médicos. Es más, la mayoría de las medicinas se toman por la boca o por inyección. No hay evidencia que diga que los productos transgénicos causen daño.
Si deseas saber más sobre Borlaug y su fundación, conéctate a: http://www.normanborlaug.org
(Tomado de: Néfer Muñoz: http://www.tierramerica.net/2002/0324/dialogos.shtml )
Los beneficios de los Alimentos transgénicos
Lectura de apoyo
(Artículo a favor de los transgénicos)
Francisco Bas
www.asebio.com
Antes de profundizar en los beneficios que pueden reportar al consumidor los alimentos transgénicos, se hace necesario en primer lugar definir qué son las plantas transgénicas, de las que se obtienen aquellos.
La mejora de las plantas cultivadas ha sido lenta pero constante desde que en la Prehistoria el hombre inventó la agricultura buscando formas más eficientes y fiables para obtener alimentos. Buena prueba de ello son las enormes diferencias entre las variantes que cultivamos actualmente y las plantas silvestres que se domesticaron hace miles de años.
Ahora sabemos que las características de cada planta vienen determinadas por códigos genéticos determinados por millones de bases, cuyas diferencias se basan en la cantidad y el orden en que aparecen cuatro moléculas que además son comunes con las de otras plantas y animales. Todos los cambios que se transmiten a la descendencia, como los que ocurren después de cualquier mutación o cruce, se corresponden con determinadas secuencias genéticas -genes- que ahora podemos analizar con técnicas parecidas a las que usa la policía para ver si un cabello pertenece o no a una determinada persona.
Con un importante ritmo de progreso en las últimas décadas -similar al observado en el mundo de los ordenadores-, la moderna biotecnología nos ofrece ahora posibilidades para injertar en una célula uno o varios genes de interés. De esta célula se regenera luego una planta completa ("transgénica") y tenemos :
Más posibilidades : pues los genes de interés se pueden conseguir a partir de plantas u organismos con los cuales la variedad cultivada no es compatible sexualmente.
Más precisión : pues el intercambio de genes se limita a los genes de interés, que representan alrededor de una parte por millón del genoma total de la planta, en contraste con el cruzamiento sexual que intercambia proporciones muy superiores del genoma.
Mayor conocimiento : pues mientras que con las mejoras conseguidas por mutaciones y cruzamientos conocemos el resultado final, pero no sus causas genéticas, en el caso de las plantas transgénicas están definidas las secuencias genéticas, sus consecuencias en la composición de las plantas y su seguridad para personas y para el medio ambiente. La moderna biotecnología ya lleva tiempo usándose para la producción de medicinas, detergentes biodegradables y otros productos de consumo.
La novedad de la tecnología empleada en estas mejoras ha motivado que se establezca la necesidad de su autorización "caso por caso" antes de que una planta genéticamente modificada pueda sembrarse comercialmente, lo que ha permitido unos resultados satisfactorios durante 6 años de uso extensivo en EE.UU., Argentina, Canadá, Australia y otros países en los que se ha sembrado una superficie total de más de 175 millones de hectáreas. Numerosos estudios realizados durante los últimos años, incluyendo 81 proyectos financiados por la Unión Europea, han llegado a la conclusión de que la seguridad de las nuevas plantas es similar a la de las variedades convencionales, pudiendo obtenerse producciones de alimentos superiores con menores necesidades de insecticidas, combustibles, suelo, agua y otros recursos. De esta forma se confirma una vez más que el mayor conocimiento de los cambios realizados no representa un riesgo añadido sino todo lo contrario.
¿Qué son los alimentos transgénicos?
Son los alimentos obtenidos a partir de las plantas anteriores, que deben ser etiquetados como "contiene... modificado genéticamente" para que cada consumidor pueda ejercer su libertad de elección. Este etiquetado no debe ser considerado como una advertencia de riesgo -como tampoco lo significa que un vino sea de una determinada denominación de origen- sino todo lo contrario pues:
Los alimentos han mostrado ser equivalentes a los convencionales en estudios de composición y valor nutritivo realizados antes de su autorización. Todos los genes se pueden comer, y los cambios introducidos hasta la fecha se limitan a trazas (del orden de unos milímetros en una distancia de un Km.) de proteínas, fácilmente digestibles y asimilables como cualquier proteína natural.
La seguridad ha sido refrendada por las autoridades de los países más avanzados. El rigor de los controles a los que se someten estos productos es tal, que los plazos para poder comercializarlos son comparables a los de los productos farmacéuticos: hasta 10 a 15 años desde su obtención. En comparación con los productos farmacéuticos, ninguno de los productos autorizados hasta la fecha necesita contraindicaciones.
Las autoridades sanitarias españolas no permitirían su consumo si no hubiera garantías de seguridad. La seguridad ha sido ratificada durante 6 años de consumo extensivo.
¿Cuál es el beneficio para los consumidores con los alimentos transgénicos?
Alimentos más asequibles . De forma general, las nuevas variedades, obtenidas por mejora clásica o con ayuda de la biotecnología, sólo se siembran cuando su uso ofrece ventajas para los agricultores, y estas ventajas acaban siendo compartidas por los consumidores. Esto ha permitido que el porcentaje de renta familiar dedicado a los alimentos sea considerablemente menor que hace 50 años mientras que ha mejorado nuestra esperanza de vida y la calidad de la alimentación.
Mayor respeto al medio ambiente. Independientemente del menor uso de insecticidas, para producir una tonelada de maíz en España hacía falta labrar unos 3.000 m 2 en 1967 (datos del Ministerio de Agricultura), mientras que en 1997 podíamos producir el mismo alimento en la tercera parte de la superficie. Esto significa que con la moderna biotecnología podremos seguir mejorando la eficiencia y competitividad de la producción, con menor necesidad de roturar espacios naturales.
Con las variedades genéticamente protegidas frente a insectos necesitamos un menor empleo de insecticidas, lo que significa una mayor respeto a las aves, insectos y otros animales no objetivo presentes en los campos. En las nuevas variedades de maíz protegidas contra insectos, también se ha observado un menor daño de las orugas a las mazorcas y Menor Riesgo de infecciones secundarias con hongos productores de Micotoxinas.
Con las variantes genéticamente tolerantes a herbicidas de baja peligrosidad, se consigue reducir la necesidad de laboreo del suelo, facilitando la adopción de la agricultura de conservación que aporta beneficios como menor erosión del suelo, mayor biodiversidad , (aves, lombrices, liebres, etc.) y menores emisiones de CO 2 (tanto por la reducción a la mitad en las necesidades de combustible como por la mayor cantidad de carbono inmovilizado en la materia orgánica del suelo). Si piensa que un automóvil es más ecológico cuando necesita menos litros de combustible para recorrer 100 Km., con la agricultura de conservación usando variedades tolerante a herbicidas el combustible necesario para producir una tonelada de alimento puede reducirse a la mitad.
(Tomado de: http://www.agroinformacion.com/leer-articulo.aspx?not=96 )
Los transgénicos
Lectura de apoyo
(Artículo ni a favor ni en contra de los transgénicos)
¿Qué son los transgénicos?
Los transgénicos u organismos genéticamente modificados, son una serie de plantas o animales que han sido manipulados en laboratorios. Esta manipulación consiste en agregar genes a la cadena de ADN de dichas plantas y animales, para así cambiar o combinar características entre ellos. Estas características pueden ser de resistencia hacia enfermedades, herbicidas, insecticidas o bien para mejorar su calidad nutricional.
Esta nueva tecnología está provocando una serie de preguntas, argumentos y consideraciones éticas sobre su manejo y utilización, unas son a favor y otras en contra. Sin embargo esta tecnología también afecta a los campesinos y a los consumidores, no sólo por las valoraciones éticas que implica sino también por que afectará su economía. Algunos sectores consideran que estos productos son dañinos a la salud y una posible causa de mayor empobrecimiento del campo. Pero no basta con tener un solo punto de vista, es importante conocer todos, o al menos investigar un poco más sobre este tema.
Argumentos a favor
La tecnología genética ha hecho posible que los alimentos sean más nutritivos, introduciendo ciertas características de plantas y animales, por lo cual se espera que disminuya la mala nutrición de muchos seres humanos e incluso algunos entusiastas creen que gracias a los alimentos transgénicos, se erradicará el hambre mundo, pues los frutos serán más nutritivos y grandes.
Las plantas serán más resistentes tanto a plagas como a insecticidas, lo que permitirá que los cultivos se aprovechen al máximo. De igual manera los animales, aumentarían su resistencia al frío y a las enfermedades, esto ayudaría a los campesinos a tener mejores ganancias.
Pueden crearse plantas capaces de vivir en zonas desérticas o con suelo gastado, esto ayudaría a que incluso en zonas alejadas o empobrecidas del mundo, donde cultivar es muy difícil o imposible, se logre una mejor calidad en los alimentos, pues las variedades de plantas que se pueden cultivar serían mayores.
Estas técnicas ayudarán a conservar especies en peligro de extinción, pues habrá suficiente alimento para todos y no habrá necesidad de consumir más allá de lo que el mismo hombre produce, las tierras que pertenezcan a las reservas ecológicas no serán invadidas (no habrá necesidad de taladrar la selva pues se podrá sembrar en tierras gastadas).
Argumentos en contra
Aunque los experimentos demuestran que la calidad nutritiva de los alimentos transgénicos es considerablemente más alta, no se ha podido demostrar que estas alteraciones sean inofensivas para el ser humano. Algunas consecuencias inesperadas pueden ser alergias, resistencia a antibióticos, etc.
La mayor parte de los insecticidas son fabricados por las mismas empresas que ahora promueven la investigación genética; éstas cobran por las patentes de sus semillas, por las mejoras que realizaron en el ganado, etcétera. Cuando las plantas y los animales desarrollan resistencia a enfermedades o plagas, éstas se vuelven más fuertes y se convierten en un peligro no sólo para los seres humanos sino también para la fauna silvestre.
El equilibrio ecológico puede verse afectado: se ha demostrado que al introducir nuevas especies en ambientes que les son desconocidos, trae como consecuencia problemas en el ecosistema. En caso de que éstas fueran adaptables, podrían propagarse y convertirse en una plaga que destruiría plantas nativas, pues lucharían por espacio, agua, luz, etcétera. Los animales que llegaran a alimentarse de estas plantas se verían en dificultades; y si comen plantas nuevas pueden multiplicar su número de forma alarmante.
El problema más inmediato de estos productos, y que incluso comienza a amenazar a México, es que la patente es de empresas privadas. Como se mencionó antes, las empresas que las producen, las venden y cobran por cada una de las semillas, esto puede agravar la situación del campo, sobre todo en los países más pobres del mundo, pues los pequeños productores y campesinos tendrán que pagar no sólo por las semillas que compren a estas empresas, sino por aquellas que nazcan en sus campos. Además de que la conservación de estas especies tendría un costo muy alto, la pregunta es ¿quién pagará para protegerlas?.
(Tomado de: Silvia Ribeiro http://sepiensa.org.mx/contenidos/d-transgenicos/transgenicos.htm ) 13 de Octubre de 2004.
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